Sindicales
17/1/2026
Neuquén: la atroz explotación laboral de los “golondrinas” rurales y sus familias
Una calamidad de la que solo se muestra la punta del iceberg
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Los gobiernos son cómplices de la superexplotación laboral en las cosechas
Cada período de cosecha, sean manzanas, peras, cerezas, frutillas o fruta de carozo, llegan a la provincia decenas de miles de trabajadores del norte argentino, fletados por empresas y chacareros de la zona. Es un hecho de trata laboral masiva, que cuenta con la complicidad de los organismos del Estado porque es promovido por las patronales (grandes, pequeñas y familiares) como forma de abaratar lo que llaman el costo “laboral”. La burocracia del sindicato Uatre tolera todo y es parte del entramado.
Se conoce a la perfección el período en que comienzan a llegar los micros desde Tucumán, Chaco y otras provincias norteñas con trabajadores “golondrinas” a la zona rural de Centenario, San Patricio del Chañar, epicentro de la actividad frutícola provincial. Lo sabe toda la población y lo saben los organismos como la Secretaría de Trabajo provincial y la delegación del Ministerio de Trabajo de Nación. Estos se limitan a mostrar por los medios oficiales alguna intervención que “descubren” para fingir que actúan, pero dejan pasar la masiva situación de trata laboral, que incluye explotación de trabajo infantil.
El Estado y los gobiernos lo promueven
Es lo que acaba de anunciar el gobierno de “La Neuquinidad” a través del boletín de prensa oficial: “El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano de la provincia del Neuquén participó de una investigación por presunta trata por explotación laboral en una chacra ubicada en la ciudad de Centenario, en el que se verificaron condiciones laborales, habitacionales y se resguardaron los derechos de las personas involucradas” (Neuquén Informa, 13/1).
El caso es muy grave, porque involucra a una familia y sus cuatro hijos. Es el propio secretario de Trabajo, Pablo Castillo, el que explica lo actuado: “no se encontró documentación que permitiera verificar la registración laboral de los trabajadores y esto derivó en el labrado del acta correspondiente, la solicitud de la presentación de la documentación exigida por la normativa vigente y la intimación a regularizar la situación laboral” (ídem).
Eso es todo. Para un delito que excede largamente lo laboral para ingresar en el terreno de lo penal, toda la acción del Estado ha sido “intimar a regularizar la situación laboral”. Ni siquiera se menciona a la patronal, lo que contrasta con las acciones cinematográficas del ministerio Público Fiscal cuando se trata de montar causas truchas contra las organizaciones sociales.
Así por esta temporada, el gobierno de “La Neuquinidad” pretende haber cubierto su cuota de la lucha “para prevenir la explotación laboral, promover el trabajo registrado y garantizar la protección integral de las infancias”, como afirmó el secretario de Trabajo. Montaron la escena publicitaria y se irán a dormir la siesta hasta la próxima temporada.
Todos los años
Años anteriores el gobierno se jactaba de haber rescatado de una situación precaria a 13 trabajadores “golondrinas” de una empresa frutícola. Pero no ocurrió por la celosa tarea de control de los organismos estatales, cuyos trabajadores tienen salarios bajo la línea de pobreza y condiciones precarias, sino porque fueron las propias víctimas las que viralizaron un video donde solicitaban ayuda y exponían su situación en las redes sociales.
En julio del año pasado hubo otra intervención ante casos de superexplotación, para trabajadores que estaban “sin calefacción ni agua caliente en pleno invierno, que cocinaban con leña al aire libre”. Se actuó porque hubo… ¡una denuncia anónima! Tampoco fue por la acción propia de los organismos estatales.
El diario Río Negro del 17/8/2023 relata la dura situación de nueve trabajadores golondrinas en una chacra de San Patricio del Chañar en las tareas de poda: “Estuvimos tres días sin comer”. Fueron ellos mismos los que denunciaron a la Secretaría de Trabajo la situación por falta de pago de días trabajados y estar obligados a vivir en condiciones indignas. Tampoco resultó de una acción propia de la cartera laboral. Y los trabajadores denunciaron algo más grave, relataron que sus denuncias ante la comisaría local no se quisieron tomar: “No entendemos porqué vienen, si cuando quisimos hacer la denuncia no quisieron tomarla y tuvimos que viajar hasta Añelo, donde sí pudimos hacer la exposición” (ídem). Lo cual muestra que es todo un sistema de encubrimiento estatal de la superexplotación laboral y el trabajo bajo condiciones inhumanas.
Para finalizar, un ejemplo trágico, pero que muestra el absoluto desprecio por las condiciones de seguridad laboral. En noviembre pasado, hace apenas dos meses, un trabajador rural falleció electrocutado al tocar un alambrado electrificado contiguo a un tendido eléctrico antiguo “Se trata de instalaciones precarias y de larga data, colocadas por antiguos propietarios de la chacra —un predio de más de 70 años— y actualmente en manos de una empresa”, la que nunca se tomó el trabajo de inspeccionar la zona.
“Los técnicos detectaron postes viejos con cables atados y conexiones irregulares que podrían haber derivado electricidad hacia el alambrado que era accesible para quienes circulan a pie por los cruces que suelen utilizar los cosechadores para acortar camino”, según LM Neuquén (18/11/2025).
Esta realidad mata el relato oficial acerca de que la provincia encabeza la creación de empleo registrado (Neuquén Informa, 15/1). De sus propios datos surge que, respecto a noviembre de 2023, en Neuquén “se han creado 3.212 nuevos empleos privados”, en dos años y dos meses. Se trata de una cifra menor para la provincia de Vaca Muerta, que se jacta de tener un gran plan de obra pública y un plan de “empleabilidad” que fue la justificación para eliminar los subsidios a la desocupación.
Los comités de seguridad e higiene en cada lugar de trabajo, comenzando por el propio Estado, y la lucha para derrotar la reforma laboral esclavista con un paro nacional el día que se trate y un plan de lucha hasta la huelga general, es el único camino para terminar con esta lacra patronal.



