Sindicales
15/6/2026
Neuquén: una medida chovinista y demagógica en educación
El ítem “neuquinidad”, que otorga un puntaje especial a los egresados de escuelas de la provincia, agrava la competencia laboral.
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Otra reforma antieducativa y antilaboral.
El pasado 3 de marzo, con la firma de los representantes oficiales en el Cuerpo Colegiado del Consejo Provincial de Educación de Neuquén, se emitió la Resolución 220/2026. Los representantes gremiales no firmaron, aunque la conducción provincial de Aten se ha negado rotundamente a convocar a la menor acción de lucha por el salario o por la apertura de todos los cargos que faltan en las plantas funcionales de las escuelas, como una respuesta al desempleo docente. Es decir, están dejando correr una resolución antiderechos con la que dicen no acordar.
Las dificultades crecientes para acceder al puestos laborales docentes es un flagelo que comenzó hace años pero ahora, con salarios bajo la línea de pobreza y las dificultades para acceder a un doble turno o directamente a un cargo o un bloque de horas cátedra significativo, ha abierto una competencia entre la docencia.
El gobierno promueve esa competencia con normas como la Resolución 220, al tiempo que él mismo ha reconocido que en el año 2025 arribaron a la provincia unas 21.000 personas, de las cuales 4.000 son niñas/os y jóvenes en edad escolar. Esto implica que para el ciclo del presente año se deberían haber inaugurado 200 nuevas aulas (más de diez escuelas nuevas). No ocurrió.
La respuesta apenas iniciado el ciclo del gobierno, por el contrario, fue emitir la Resolución 220/2026. Que como dice la misma, es producto de una iniciativa del vocal del oficialismo que antes lo fue del TEP-Celeste y se pasó de bando sin anestesia.
La mentada resolución se fundamenta en la necesidad de premiar algo tan abstracto como la “identidad neuquina”, para que sea valorada como antecedente ante las Juntas de Clasificación otorgando un mayor puntaje.
En su artículo 1º arranca otorgando a todo el funcionariado (presidente y vice del CPE, vocales, directores de nivel, asesores de presidencia, etc.) una cantidad de puntos en la valoración que mejoran la competencia para el acceso al trabajo docente. Como el puntaje es por año o fracción mayor de tres meses, decidieron que fuera retroactivo. Era tan escandaloso que tuvieron que dar marcha atrás en este punto.
Pero quedó en pie para la docencia en general el ítem “neuquinidad” que otorga un puntaje especial a los egresados de escuelas de la provincia (sean estatales o privadas) en cualquiera de sus niveles. Por supuesto la norma no otorga ese puntaje a quienes llegan a la provincia a ejercer la docencia, habiendo egresado de instituciones del resto del país. Es una forma de incentivar el chauvinismo y una medida demagógica que busca ocultar que el problema de fondo es la falta de cargos y bloques de horas cátedra producto del retraso en la construcción de escuelas nuevas y del cierre de algunos cursos o establecimientos que ya existen.
El gobierno busca enfrentar a un sector de la docencia con “los docentes foráneos” y establecer una competencia que divida la base docente. Una hipocresía contra los laburantes de un gobierno que corre a Houston a otorgar beneficios a las empresas petroleras extranjeras.
La retroactividad que no se aplica
En la larga sanata de los considerandos de la resolución hay uno que expresa sin atenuantes que estamos ante una medida demagógica y de manipulación patronal de la competencia laboral.
Dice uno de los considerandos que “en la Ley Provincial 1.284 de Procedimiento Administrativo en su artículo 590º determina el derecho a la retroactividad del acto administrativo, cuando se favoreciere al administrado”.
Los funcionarios que escribieron este párrafo para autoadjudicarse más puntaje son los mismos que se oponen a aplicar el derecho retroactivo cuando se favorece al administrado, si de liquidar salarios en tiempo y forma se trata.
El Consejo Provincial de Educación y el organismo encargado de liquidar los salarios tienen un sistema vetusto (de la década del 90) para tal tarea. Por lo cual se ha establecido un mecanismo que viola toda la normativa laboral y especialmente aquellas normas y jurisprudencia que otorga al salario un carácter alimentario. Han implementado desde hace muchos años los llamados “cierre del sistema” que significa que si un docente toma un cargo o un bloque de horas cátedra luego de una fecha posterior a mediados de mes, no ingresa al sistema liquidador para cobrar la fracción de días que haya trabajado en ese mes dentro de los cuatro días hábiles del mes siguiente. Y la mayoría de las veces tampoco cobra cuando se pagan los salarios del mes siguiente, pudiendo llegar a cobrar lo trabajado con dos o tras meses de retraso. ¡Pero aquí no se aplica aquello de la retroactividad, como tampoco se pagan mora ni intereses por los salarios saldados fuera de los plazos legales!
La pasividad de la burocracia sindical
Sobre el TEP-Celeste que dirige a nivel provincial Aten, si bien no firmó con sus vocales en el Cuerpo Colegiado la Resolución 220/2026, la misma ya lleva más de tres meses en vigencia y no han movido un dedo. Ni se mencionó como parte del informe de la secretaria general en el último plenario.
El tema es que las que deben aplicar el mayor puntaje otorgado por el ítem “neuquinidad” son las Juntas de Clasificación, en las cuales tiene mayoría en su integración los representantes de Aten.
Con lo cual ya deberían haber emitido (pasaron más de tres meses) una norma que impugne dicho ítem por antiestatutario e incluso contrario a los preceptos constitucionales.
La demora no es casual. Es que la conducción provincial del TEP-Celeste desde que asumió hace 10 años atrás ha desarrollado una política de connivencia con toda la política oficial, y ahora tendría que mostrar una divergencia con el gobierno y convocar a movilizar al sindicato.
Pero el TEP-Celeste es consciente que si moviliza, el tema salarial que es principal reclamo que impera en la base, será puesto sobre el tapete. Y el TEP-Celeste defiende a rajatablas que tenemos “el mejor acuerdo del país”. Como dice el refrán: mal de muchos, consuelo de “tontos” o de burócratas; porque la lucha siempre debe ser para comparar hacia mejores condiciones para la o el asalariado, no conformarse diciendo que “en otras provincias o gremios están peores”.
Mientras ha dejado pasar el tiempo para fingir actividad sindical, está desarrollando una política de perfil mutualista que no debería reemplazar a la acción sindical. Por ejemplo la convocatoria a asambleas para impulsar un plan de lucha. Después de todo, si como dice el TEP-Celeste el problema real “es el gobierno de Milei”, está más que claro que Milei tiene en la provincia un elenco gobernante con su propia motosierra, pero el gobierno provincial no sería un problema principal para el TEP-Celeste.
Sucede que no pueden chocar abiertamente con quien han impulsado en Neuquén todas las reformas antieducativas y antilaborales de los últimos años.
Les toca a las seccionales recuperadas tomar la iniciativa, y es lo que venimos haciendo. El próximo 18 de junio nos encontrará, en el marco de la jornada nacional, en ese camino.
Las seccionales de Capital y de Plottier ya lo han decidido. Hay que sumar al resto.




