18/11/2021 | 1632

Nuestra batalla clasista en Foetra

El 2/12, votemos a la Granate Blanca

El próximo 2 de diciembre hay elecciones en Foetra Buenos Aires y tenemos la oportunidad de elegir una nueva conducción. Por esta razón es clave sacar algunas conclusiones. Las empresas acumulan superganancias montadas en el aumento exponencial del consumo de datos, llamadas, videollamadas, plataformas digitales y el teletrabajo, que se masificó con la pandemia. A pesar de eso, las patronales no se privaron del lobby que les permitió obtener varios tarifazos, como el aumento que se aplicará ahora en noviembre del 9,8% en todos los planes. Pero los salarios cayeron y perdieron poder adquisitivo. En el marco del grave contexto de pandemia, la lista Azul y Blanca se las ingenió para no reunir ni presencial ni virtual, hasta el día de hoy, ni una sola vez al plenario de delegados ni llamó a reuniones de especialidad, y mucho menos asambleas de sector ni generales, salvo para convocar las elecciones.

¿Qué pasa en las empresas?

Las y los trabajadores de Telefónica, Telecom y Claro estamos enfrentando una ofensiva en regla. Las paritarias a la baja y sin mandato son la norma, con un aumento de los ritmos, la jornada y la precarización laboral de miles de trabajadores de la actividad efectivos, tercerizados y “fuera de convenio”. En Telecom avanzó la reforma laboral de hecho. En Telefónica Argentina continúa el vaciamiento y la desinversión mientras fugan las ganancias al exterior para pagar las deudas de su “casa matriz”. En Arsat, las trabajadoras/es han sufrido todos los golpes de las crisis políticas y cambios de gobierno. En Claro continúan con un convenio más bajo que el ya flexible Convenio Foetra de las móviles.

La Azul y Blanca se había comprometido en anteriores elecciones, firmando en la última ante un escribano público, que iba a terminar con “las desigualdades salariales y convencionales”. Pero los salarios de los trabajadores/as de las móviles rondan los 70.000 pesos, en la línea de pobreza. Soportando presiones por las multitareas y las exigencias que se vuelven extenuantes. La Azul y Blanca, por el contrario, agravó su adaptación a las empresas, que desvincularon más de 2.000 trabajadores/as, que es lo que cayó el padrón de afiliados en condiciones de votar en estas elecciones del gremio.

El 2 de diciembre, vayamos a votar

Necesitamos una nueva conducción sindical que sea independiente de las empresas, los gobiernos y la burocracia sindical, que está metida a fondo en el “pacto social” para que avance el ajuste que reclama el Fondo Monetario en medio una nueva escalada inflacionaria, con el fracaso del congelamiento de precios, tarifazos y devaluación. En este contexto, recuperar Foetra es una necesidad para poner un freno a las empresas.

La Naranja Telefónica se compone con candidatos de todas las empresas y llama a votar a la Granate-Blanca. Porque impulsamos la unidad, la democracia sindical y la organización para cambiar el rumbo de nuestra organización gremial. Por un salario inicial equivalente a la canasta familiar, actualmente en 110 mil pesos mensuales, según estiman los trabajadores del Indec. Recomposición de los adicionales como antigüedad, manejo, guardias, etc. Pago de la conectividad y provisión de equipamiento tecnológico, notebook, teléfono móvil y todas las herramientas ergonómicas para los que realizan teletrabajo. Pase al básico del “adicional especial”, que representa más del 30% del salario actual. Recategorización, equiparación salarial y convencional. No al vaciamiento y la reforma laboral.

Foetra debe estar en manos de las y los trabajadores. Por todo esto, sumate a la campaña para recuperar Foetra. El 2 de diciembre votemos masivamente.