Sindicales
6/2/2026
Reforma laboral: la marcha del 5 de febrero en Córdoba expuso a una burocracia entregadora
Construyamos desde abajo una masiva marcha por la huelga general el próximo 11 de febrero.

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Corresponsal.
El pasado 5 de febrero tuvo lugar una marcha en rechazo a la reforma laboral convocada por las centrales sindicales, con el objetivo principal de presionar a los gobernadores para que los legisladores que le responden voten en contra del proyecto esclavista de Milei y sus cómplices. La jornada no fue precedida de un paro provincial, ni asambleas, ni ningún tipo de deliberación de conjunto que apunte a desarrollar la intervención del movimiento obrero con todas sus fuerzas.
De esta manera, la convocatoria fue perdiendo contundencia. Las centrales gremiales presentaron columnas integradas por cuerpos orgánicos; gran parte de los mismos provenientes de otras provincias, sin esa presencia las conducciones locales hubiesen quedado más expuestas. Cabe subrayar que la burocracia presentó la marcha en Córdoba como el arranque de un supuesto plan de lucha.
El sindicalismo combativo, y el Polo Obrero se hicieron presentes cantando “paro, paro, paro general”, en una columna independiente con banderas de arrastre que decían: “no a la reforma esclavista de Milei” y “abajo el pacto de las burocracias de la CGT”. Hubo presencia importante de docentes organizados en UEPC- Capital, junto a municipales, la junta interna del Conicet, trabajadores no docentes de la UNC (Universidad Nacional de Córdoba), el Sutna con trabajadores del neumático en lucha contra despidos; docentes universitarios, organizaciones de jubilados, entre otros sectores en lucha.
Llaryora dejó plantada a la burocracia
Hay que decir que, en las vísperas de la mencionada marcha, el gobernador Martín Llaryora dejó plantada a la plana mayor de la CGT. Prácticamente en paralelo, el jefe del bloque de Provincias Unidas en el Senado, Carlos "Camau" Espínola asistía a una reunión con Patricia Bullrich. El ex medallista olímpico votaría a favor de la reforma junto a senadores de los diferentes partidos patronales. “Todos estarían dispuestos a votar la ley pero piden algunas modificaciones”, especificó Cba 24.
Por si había alguna duda, los partidos patronales, por acción u omisión acuerdan con una reforma laboral para transferir recursos de los trabajadores a los patrones. Es necesario clarificar esta verdadera política de Estado, lo que implica una delimitación de quienes vienen gobernando en las últimas décadas. Y más aún cuando en Córdoba las centrales sindicales están dejando pasar, una vez más, una reforma previsional, y descuentos salariales para la Caja de Jubilaciones y la obra social, Apross.
Para mejor disimular una enésima entrega de jubilaciones y salarios, la burocracia lanzó la cortina de humo de un supuesto plan de lucha con intervenciones en peajes, caravanas, y presentaciones judiciales. Pero bien visto, estamos frente a una negativa a impulsar el paro activo y movilización en contra de Llaryora, uno de los principales colaboradores del régimen de Milei.
Hay que ir en una dirección contraria a la política de las conducciones gremiales, e impulsar asambleas, plenarios de delegados con mandato; en esa perspectiva ya se prepara la intervención desde UEPC-Capital para la batalla por las paritarias.
Precisamente, la grave situación salarial que atraviesa de punta a punta a lxs trabajadores es otro punto clave de la etapa. La burocracia también apunta contra Milei, que se queda con recursos de la provincia, y de esta manera busca encubrir o matizar que es Llaryora quien pasa la motosierra sobre los sueldos.
¿Cómo derrotamos la reforma?
Sin dudas que, principalmente para el activismo, el debate es cómo derrotamos la reforma. En este punto hay que unificar en un frente único a quienes luchan contra la reforma laboral, los despidos, junto al rechazo del ajuste de salarios y jubilaciones. Esto es un camino que se viene recorriendo con el plenario de sindicatos combativos y organizaciones piqueteras.
Es clave reagrupar fuerzas sobre la base de la tarea concreta de arrancar un paro activo en la ruta de la huelga general, que es claro que vendrá por una acción independiente desde el campo de lxs trabajadores. Porque la burocracia, si convoca al paro, será para cumplir, quitándole su carácter activo, es decir, será una acción que apunte a descomprimir.
Las organizaciones que buscan matches con la burocracia no pueden alegar un solo ejemplo en el que yendo detrás de burócratas lxs trabajadores lograran conquistas. Ocurre todo lo contrario, las victorias obtenidas en la presente etapa fueron a pesar de la orientación de la burocracia, como lo fue la rebelión judicial del 2025.
No hay vuelta que darle. Es clave en primer lugar reagrupar a la vanguardia obrera para golpear como un solo puño, la división de lxs luchadores solo favorece a las burocracias y a sus gobiernos.
Vamos con el sindicalismo combativo y organizaciones piqueteras
El próximo 11 de febrero el sindicalismo combativo y organizaciones piqueteras resolvieron marchar en Córdoba. Al escribir estas líneas, es la única convocatoria en marcha, puesto que la burocracia no estaría convocando; la defección no sorprende, puesto que la inacción de las conducciones burocráticas es clave para que la reforma pase.
Así las cosas, hay que darle con todo a la convocatoria de la semana que viene para impulsar una acción independiente que irrumpa en la presente situación política. Lo señalado es más necesario que nunca en momentos en que con la manipulación de las estadísticas del Indec el gobierno incurre en un nuevo robo de salarios y jubilaciones. Es obvio de que Llaryora querrá valerse del fraude estadístico de Milei para hacer lo mismo, es decir, pasar nuevamente la motosierra sobre los ingresos populares.
Invitemos masivamente a la movilización del próximo 11 de febrero, clarificando sobre lo que está en juego. Construyamos la fuerza que arranque asambleas, paros progresivos. Vamos con la unidad de lxs trabajadores por la huelga general.




