12/01/2022

Repudio de gremios y comisiones internas a la reducción de aislamientos

Organicemos la lucha en todos los lugares de trabajo para frenar este atropello.

En el día de ayer la ministra de Salud nacional Carla Vizzotti anunció la supresión de los aislamientos por contacto estrecho para quienes tengan el esquema de vacunación completo. La decisión fue íntegramente motorizada por reclamo de las cámaras empresariales de la industria, que buscan sostener su margen de ganancias intacto ante la proliferación de la variante Ómicron entre los trabajadores. Distintos sindicatos y comisiones internas ya salieron al cruce de la resolución.

La Junta Interna del Garrahan tomó la iniciativa con un comunicado contundente en repudio a la eliminación de los aislamientos por contactos estrechos entre los trabajadores de salud, que se dio primero en la provincia de Buenos Aires anunciando de antemano lo que ocurriría un día después. Presentaron que se trata de una precarización encubierta, y que, claro, carece de cualquier sustento científico y epidemiológico.

El escrito hace una denuncia demoledora a cómo el gobierno presenta como un hecho “inobjetable” que se llegue a la situación en que se empieza a contagiar un enorme porcentaje del personal sanitario, pero que han sido ellos mismos quienes no se prepararon para la tercera ola: fueron los que redujeron el presupuesto para salud, quienes empezaron a disminuir los testeos e incluso desoyeron las denuncias sobre la falta de ventilación en muchos lugares de trabajo. Y que, por tanto, los hospitales se terminan volviendo focos de contagio y los precarizados trabajadores de la salud, particularmente violentados y agredidos en las últimas semanas amén de los salarios de miseria y la sobrecarga laboral, la carne de cañón frente al virus.

La presidenta de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa), Fernanda Boriotti, le reprochó también a la ministra no haber consultado con ellos sobre la modificación de los días de aislamiento para el personal sanitario. Esto revela a su turno cómo las patronales del mismo Estado se benefician con esta resolución. Dijo a su vez que el Comité Operativo de Emergencia, encargado de articular a los gremios de la salud y las decisiones sanitarias, no funciona hace un año como mínimo. Muestra clara del intento del gobierno de dar por cerrada la pandemia, lo que se condice con el vaciamiento de hospitales y centros de salud de los escasos dispositivos montados durante la primera ola; tal cual denunció la Junta Interna del Garrahan. El Sindicato Médico de la República Argentina (AMRA) es otro de los sindicatos médicos que se posicionó en contra.

Ahora bien, la mayor parte del arco de los sindicatos dirigidos por la burocracia hicieron un silencio cómplice. No hay que perder de vista que esta resolución se toma tras las reuniones que venía sosteniendo el gobierno con los aglomerados patronales e incluso con los cabecillas de la CGT, donde entre otras cosas el gobierno les pide apoyo para llegar a un acuerdo con el FMI. Tenemos que organizar entonces la lucha en todos los lugares de trabajo para tumbar este atropello, poniendo en pie un programa opuesto a los acuerdos entre la UIA, el gobierno y la CGT. Por el inmediato aumento del presupuesto en salud, la restitución de los aislamientos preventivos para contactos estrechos con pleno goce de sueldo y porque los sindicatos impulsen protocolos obreros que resguarden verdaderamente la salud del trabajador frente al coronavirus.

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