06/12/2020

Sigue el plan de lucha en el Hospital Garrahan

Tras un paro contundente y sin respuestas.
Por Pino Oroz delegado de la Junta Interna de ATE Garrahan

El paro de 24 horas realizado el pasado miércoles 2 fue el más contundente hasta el
momento, como continuidad al anterior (entre el 20 y 21 de noviembre) y a las tres
movilizaciones con corte de calle del mes pasado.

Hay bronca, pero no es sólo eso. Lo que hoy moviliza y organiza las acciones de los/as
trabajadores/as es la plena conciencia de que por medio de un escalonado plan de lucha
que profundice las medidas de fuerza lograremos derrotar el 7% de UPCN y el gobierno, y
conquistar un aumento del 50% y un salario mínimo igual a la canasta familiar (hoy de
$76.500). Los/las trabajadores/as, por medio de las asambleas generales masivas
convocadas por ATE, la Asociación de Profesionales y la CTIAP (comisión que reclama el
régimen de especial de insalubridad), hemos abrazado el método de deliberación y
resolución, como único medio para abordar activamente nuestros reclamos.
El paro fue contundente por su adhesión en los diversos turnos y salas de enfermería. En
particular, con fuerte participación de las terapias, pero también las salas Covid-19 y ex
Covid-19. También repitieron la medida de forma contundente las compañeras
instrumentadoras quirúrgicas y los/las compañeros/as de Laboratorio. Otros servicios como
Hemoterapia, Mantenimiento, Imágenes, Farmacia participaron de la medida, haciendo lo
propio los administrativos de diversas áreas.

El Consejo: sin respuestas favorables, sólo maniobras

La contundencia de las medidas de fuerza y la unidad adquirida en las asambleas de base,
sin dudas, ha preocupado enormemente a los funcionarios del gobierno de Fernández y de
Larreta que dirigen el hospital. Primero, dieron un bono desesperado de $10.000 para
enfriar el paro. No tuvo efecto. Luego, tuvieron francas expectativas en que un “abrazo”
promovido por sectores jerárquicos resultara un canal alternativo para la bronca en el
hospital, que quitara peso a la asamblea y los paros. Tampoco logró ese cometido, pues la
inmensa mayoría de los compañeros/as que participan del paro no estuvieron en esa acción
que “bajó” desde coordinaciones y jefaturas. Sí lo hicieron médicos/as y otros profesionales
con quienes coincidimos en el reclamo central (50% y canasta familiar). Por eso, la Junta
Interna de ATE llamó a no participar del “abrazo” al tiempo que editó un volante para repartir
ahí mismo convocando a la “unidad de los trabajadorxs” en torno a la asamblea y el paro.
Luego de eso, un sector de médicos asistentes, contratados y residentes, junto con otros
profesionales, concurrieron a la asamblea realizada en la jornada de paro del miércoles.
Participaron de la deliberación de la misma y votaron ser parte de la movilización del
miércoles al Ministerio de Salud de Nación. En esta asamblea también votamos los
delegados paritarios, como una amplia expresión de lucha de los diversos sectores,
servicios y salas, siendo elegidos además de una decena de enfermeros/as, tres
médicos/as y una compañera residente.

Así como vemos progresivo el acercamiento de este sector médico, advertimos el problema
que significa su participación en el espacio de las coordinaciones y jefaturas. La falacia
sería más o menos esta: “si actuamos inteligentemente, podemos articular al Hospital en
forma transversal, desde la dirección hasta el último auxiliar, y así negociaremos mejor con
el Estado para que largue algo”. El razonamiento es falso por varios motivos.
En primer lugar, porque no es fácticamente cierto que la intervención de jefaturas nos
“acercó” al reclamo, por el contrario: hace unos meses sacaron públicamente una nota
atacando nuestras demandas de EPP y nuestros reclamos por condiciones laborales en la
pandemia. El reclamo contra el 7% sólo empezó a discutirse cuando las medidas de la base
fueron contundentes. El sector jerárquico debe evitar ese accionar independiente por
definición, y pretende ser el canal para una bronca muy profunda que puede irse de las
manos. “Evitar el 2005” no es una división entre quienes querrían “parar por deporte” (nadie)
y quienes son “responsables”. De un lado, en realidad, está la mayor conquista salarial
obtenida en el hospital; del otro, la preocupación porque el Garrahan no sea “ingobernable”,
lo cual llevaría a la discusión de otros reclamos (condiciones de trabajo, dotaciones, etc). El
paro es un legítimo recurso de lucha frente a una patronal incapaz de satisfacer los
reclamos. Y rechazamos que haya “profesiones que sí y profesiones que no”: a los
médicos/as les proponemos mirarse en el espejo de la Asamblea de Residentes y
Concurrentes de CABA, que derrotó una ley precarizadora parando y ahora organiza un
plan escalonado como el del Garrahan, con asambleas, paros y movilizaciones.
Por eso, quién decide sobre el desarrollo del conflicto es un tema fundamental: debe ser
una asamblea general, sin distinción de afiliación o sector. En función de eso, cabe
remarcar que todos los paritarios elegidos soberanamente por nuestra Asamblea General
de trabajadores responde únicamente al programa votado y a las acciones impulsadas por
dicha asamblea.

Por otro lado, la burocracia de UPCN sufre una fuerte crisis que va desde la deslegitimación
total a una continua desafiliación de los trabajadores. Las migajas promocionadas como
triunfos no son más que resultados colaterales de la fuerte y decidida lucha impulsada por
los/as trabajadores/as en sus paros y movilizaciones. Sus negociados, entre ellos las
“estructuras” (puestos directivos) y discusiones del Convenio Colectivo a la baja, han
quedado al descubierto para todo el mundo.

La lucha no sólo continúa, sino que debe ser profundizada. Debe unificar a todos/as los/as
trabajadores/as del hospital, desde enfermeros/as, técnicos/as, auxiliares,
administrativos/as, médicos/as, etc. Ahora vamos con todo a la movilización del miércoles a
las 13 hs. al Ministerio de Salud encabezado por Ginés García, y el viernes realizaremos
una nueva movilización dentro del hospital. Si no hay respuestas, el martes 15 realizaremos
una asamblea en la que ya hemos discutido proponer un paro de 48 hs.
No sólo los trabajadores de salud están impulsando importantes acciones de lucha, como
los médicos y residentes de CABA, sino también los compañeros estatales nacionales que
han salido a reclamar contra el 7% y el contenido que reúne la “nueva” negociación
paritaria, que Andrés Rodriguez entregará como parte de la ofrenda fondomonetarista del

gobierno de Fernández. La organización de las todos los trabajadores estatales no sólo
choca con la entrega de UPCN, sino con el inmovilismo cómplice y gubernamental de las
conducciones de ATE (Nacional y CABA), otro escollo que debemos superar con la
organización desde abajo. Nuestra agrupación, Tribuna Estatal, está comprometida
fuertemente en esta tarea.

NO AL 7% – POR UN 50% – SALARIO MÍNIMO IGUAL A LA CANASTA FAMILIAR – POR
UN RÉGIMEN DE INSALUBRIDAD
TODOS A LA MOVILIZACIÓN AL MINISTERIO DE SALUD EL MIÉRCOLES A LAS 13 HS.

¡VIVA LA LUCHA DEL GARRAHAN!