24/04/2021

Tierra del Fuego: una tenaz lucha por el pase a planta permanente

Los precarizados del Programa de Entrenamiento Laboral, en acción.

En Tierra del Fuego la desocupación es de las más altas del país: 12,8%. A esto hay que añadir a los ocupados demandantes de empleo y subocupados, que de conjunto revelan que un cuarto de la población activa padece necesidades laborales. En paralelo, la inflación se acelera cada vez más fuerte pulverizando los magros salarios. Y continúa el crecimiento exponencial de contagios de la segunda ola, superando los índices del año pasado.

La provincia se ha caracterizado, de un tiempo a esta parte, por la implementación de diferentes modalidades de contrataciones precarias que efectúan el Estado provincial y las patronales. Esto tuvo su puntapié inicial de la mano del ex gobernador Arturo Estabillo, el nefasto responsable político del asesinato del obrero Víctor Choque en el marco de la feroz represión desatada hacia los trabajadores que ocupaban la planta electrónica ex Continental en Ushuaia. En la década del 90, Estabillo implementó el Programa de Entrenamiento Laboral de Temporada Invernal, entre otros. Esto era un magro ingreso para “capacitar” a quienes luego trabajarían en centros invernales en condiciones totalmente precarias (ver “Círculo de precariedad”, en Chimango News).

El Estado burgués continuó este derrotero flexibilizador con subsecuentes decretos y fue el siguiente gobernador, Carlos Manfredotti (PJ), quien, en el 2003, creó el Programa de Entrenamiento Laboral (PEL). Hasta el momento sigue vigente, contando entre sus filas con 270 trabajadores y trabajadoras. Los trabajadores precarizados del PEL hace más de 15 años se hallan subyugados por esta pérfida modalidad, la mayoría desempeñándose en diversas entidades del Estado, conminados a realizar las tareas más relegadas o aquellas mismas que desenvuelven quienes están en planta permanente. Todo ello, sin ningún tipo de estabilidad y marginados de cobertura previsional y de salud. Perciben solamente 4 mil pesos, o sea $133 pesos por día. Para llegar a cubrir la canasta básica fueguina deben tener más de un trabajo, también en la informalidad. Y, aun así, no llegan a cubrir sus más elementales menesteres.

Una tenaz e inquebrantable lucha

Los trabajadores precarizados de los planes PEL continúan una tenaz lucha por el pase a planta permanente, organizados y llevando a cabo diversas acciones que van desde notas elevadas al Ejecutivo provincial, reuniones con distintos bloques de legisladores y movilizaciones, hasta un acampe en inmediaciones de la Casa de Gobierno (Tiempo Fueguino, 9/4); todas las mismas sin ninguna respuesta hasta el momento. Denuncian también la tercerización para realizar tareas de limpieza en las escuelas, con la forzada presencialidad (Crónicas Fueguinas, 8/4). De igual forma, la burocracia de ATE acciona contra estos reclamos por medio de amenazas y extorsiones, intentando desacreditar y desarticular la lucha.

Acompañamos la lucha de los trabajadores y trabajadoras PEL, rechazamos los aprietes de la burocracia propatronal de ATE, completamente integrada a la cúpula estatal y actuando como agente amedrentador cuasi parapolicial de los gobiernos de turno. ¡Abajo los programas flexibilizadores!, ¡abajo los contratos basura y todas las modalidades precarizadoras que implementan las patronales y el Estado para generar mano de obra barata, valiéndose pérfidamente de las necesidades más inmediatas de la población obrera! Generación de puestos de trabajo genuino, pase a planta permanente de todos los precarizados. Que el salario mínimo equivalga a la canasta básica, ¡hoy en $60.000!, y esté indexado por inflación; seguro al desempleado de $40.000. Contra el régimen de hambre y saqueo de todos los gobiernos capitalistas, impongamos una alternativa obrera y socialista a la crisis.

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