Sociedad
31/3/2025
El precio de los huevos saltó 15% y se acelera la inflación en alimentos
Más privaciones para el bolsillo popular.

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Disminuye la oferta de huevos.
La disparada en el precio de los huevos es el resultado de una producción alimentaria local organizada al servicio del agronegocio y contraria a las necesidades del pueblo. El maple ya alcanza los $9.300 en los supermercados y $7.500 en verdulerías, convirtiéndose en un alimento inaccesible para gran parte de las familias trabajadoras.
Los huevos aumentaron entre un 15% y 20% en las últimas semanas, y 35% desde diciembre, debido a una restricción en la oferta. Por un lado, mermó la importación proveniente de México, Brasil y Canadá, ya que dichos países se dedicaron a cubrir la demanda de Estados Unidos, cuya producción avícola se vio afectada por un brote de gripe aviar. Por otra parte, la ola de calor en Argentina provocó gran mortandad de gallinas ponedoras en las granjas locales. A su vez, desde febrero hasta abril, estas aves suelen retrotraer la postura porque atraviesan un período de replume para afrontar el invierno.
Ahora bien, que la oferta sea tan volátil obedece al lugar subordinado que ocupa en este país la producción de alimentos destinada a abastecer al mercado interno. Según los datos de la Cámara Argentina de Productores Avícola (Capia), cada unidad productiva de huevos de mesa cuenta en promedio con 40 mil gallinas, cuando debería superar las 60 mil aves para ser sustentable en el tiempo. Aquí se combina la huelga de inversiones de los grandes productores con el abandono estatal a los pequeños (sobre quienes recae el 30% de la producción de los huevos de mesa).
Al mismo tiempo, reina la precariedad en muchas de esas unidades. Por ejemplo, un estudio de Fontagro, realizado en el 2023, arrojó que solo el 27% de las granjas avícolas relevadas cuenta con provisión de agua de red, cuando la disponibilidad de agua potable, fresca y limpia forma parte de las recomendaciones del Inta para no perder producción a causa del calor, dado que "las gallinas pueden consumir hasta 4 litros diarios en condiciones extremas" (Infocampo, 15/1). Ni qué decir del acceso al alimento balanceado prescripto, de la aconsejable combinación con el pastoreo y de la construcción de instalaciones con sombra y ventilación adecuadas.
Sin embargo, mientras suben los precios en las góndolas criollas por la falta de oferta, las tres multinacionales que concentran la exportación de ovoproductuctos en Argentina -Tecnovo, Ovoprot Internacional y Ovobrand- amasan fortunas con las ventas al exterior. Por otro lado, los estímulos del gobierno al agronegocio, como la rebaja de retenciones en enero, encarecieron la soja y el maíz con los cuales se alimentan las gallinas, impactando en el precio final de los huevos.
Así las cosas, las consecuencias de la ausencia de una planificación estatal de la producción alimentaria que responda a las necesidades sociales, de la preeminencia del monocultivo y de la desinversión capitalista recaen sobre los trabajadores a la hora de hacer las compras. El salto cambiario previsto agravará la inflación en alimentos, que ya se viene acelerando con el ensanchamiento de la brecha. Entre tanto, los salarios permanecen pisados mediante el techo salarial del 1% impuesto por el oficialismo.
Milei se tiene que ir porque es incompatible con el plato de comida de las mayorías.

