Sociedad
1/4/2026
Naranjitas: ¿por qué el gobierno de Córdoba quiere prohibir una consecuencia de la pobreza y desocupación?
Una política de “mano dura”, fascistizante, de un colaboracionista con el régimen de Milei.
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El gobernador Llaryora junto a sus funcionarios.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, impulsa una ley que “prohíba los naranjitas ilegales y los limpiavidrios en toda la provincia”. Lo anunció con una puesta en escena en la que estaban funcionarios del Poder Ejecutivo y Legislativo, de manera que para quienes gobiernan provincia y la ciudad capital perseguir personas prácticamente en situación de calle es un asunto de Estado.
Hay que decir que los “Naranjitas” organizados en cooperativas de trabajo, que vienen cumpliendo tareas de cuidado de vehículos y de tránsito, tampoco tienen respuestas a un pliego de demandas en la que se encuentra el ítem salarial y condiciones de trabajo que quienes gobiernan no resuelven.
Además, los carreros organizados en cooperativas, que cumplen tareas de recolección de cartones y limpieza, no vienen cobrando; y tuvieron que realizar jornadas de protesta para arrancar el compromiso de entrega de vehículos.
Para mejor encubrir una política fascistizante anuncian un supuesto plan de reinserción laboral para “naranjitas ilegales”. Pero creció la desocupación en Córdoba y se siguen perdiendo puestos de trabajo ¿Qué fuentes de trabajo genuino va a generar el gobernador? Ninguna, y en momentos en que hay que trabajar para ser pobre el gobierno tampoco resuelve el problema salarial de lxs trabajadorxs.
Sin respuestas para la falta de trabajo y el salario, Llaryora no tiene una salida para lxs cuidacoches y limpiavidrios, que no sea la “mano dura”. Hay que resaltar que prohibir la actividad de naranjitas es un tema que el gobierno viene impulsando como parte de una orientación fascistizante, que tiene al ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, en primera línea.
El PJ cordobés, con sus gobiernos a la cabeza, vienen siendo pioneros en perseguir la protesta social. En 2023 mandaron a su Justicia adicta a emitir fallos y resoluciones fascistas, para encarcelar luchadores ambientales y piqueteros, particularmente al Polo Obrero. En 2024 avalaron el protocolo antiprotesta de Bullrich.
En Córdoba crece la represión y el gatillo fácil es la expresión más brutal de un aparato policial descompuesto, que se ensañó especialmente contra lxs pibxs en las barriadas, y ahora contra los naranjitas. El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, se ha convertido en un apologista de la tortura contra los manifestantes, al promover el uso de picanas eléctricas, gases, líquidos y armas “no letales” contra lxs luchadorxs.
La política de prohibir naranjitas por parte del Ejecutivo provincial descolocó a la oposición patronal derechista pro Milei, que acusa al peronismo cordobés de “oportunismo”. Cómo se ve ningún partido patronal puede dar una solución a la falta de trabajo y la miseria salarial.
Prohibir naranjitas -una consecuencia de la pobreza y desocupación- es una medida fascistizante. Por el trabajo y el salario el Polo Obrero está desarrollando un plan de lucha, que tendrá una marcha el próximo 7 de abril. Sin dudas que arrancar trabajo genuino y aumento de salario es la clave salir de la crisis en función de las necesidades de lxs trabajadores.




