Sociedad

24/8/2023

Para enfrentar la amenaza de Milei, hay que luchar hoy por la implementación de la ESI

Que la alianza de los gobiernos con las iglesias restringen.

El 80% de los abusos sexuales a las infancias fueron denunciados gracias a la ESI.

Este año, la “Semana de la ESI” en la provincia de Buenos Aires coincide con el ascenso electoral de Javier Milei, quien amenaza con bloquear aún más la aplicación de la educación sexual integral en las escuelas. Pretende anularla en caso de llegar al gobierno, ya que la considera “parte de esa agenda que tiene que ver con la destrucción del núcleo social más importante dentro de la sociedad, que es la familiar”. El peronismo en el poder es incapaz de defenderla, dado que congenió la ley con las iglesias para restringir su aplicación. Entonces, queda en manos de la juventud, la docencia y el movimiento de mujeres y diversidades luchar contra esta avanzada reaccionaria.

Con sus afirmaciones, el candidato de La Libertad Avanza plantea la defensa de la institución familiar a cualquier costo, sin importar que en ella se perpetúen prácticas de abuso y sometimiento hacia las mujeres y las infancias. La ESI, justamente, brinda herramientas para que les niñes y jóvenes reconozcan esas situaciones de violencia y puedan pedir ayuda. Constituye un obstáculo para las pretensiones de Milei, cuyos planes antipopulares y represivos requieren de una población acostumbrada a agachar la cabeza frente a los atropellos.

En todo caso, la responsabilidad excluyente de descomponer los lazos familiares la tienen los gobiernos y sus políticas al servicio de la clase capitalista, las cuales hundieron en la miseria a amplios sectores, generando un caldo de cultivo propicio para que todas las escorias de este régimen social permeen al interior de los hogares. A su vez, se sirvieron de usinas ideológicas como las iglesias para impartir pautas misóginas, heteronormativas y adultocentristas hacia el conjunto de la población con el objetivo de dividir a las mayorías y así poder explotarlas de forma más eficaz. Una orientación que profundizará Milei, cuyo programa contempla una ofensiva a fondo contra los trabajadores y se valdrá de los servicios de contención del clero para intentar aplicarlo.

El mismo poder eclesiástico que reforzó el gobierno peronista, mediante cuantiosos subsidios e incrementando su injerencia en los distintos aspectos de la vida social y esferas del Estado. Aquel que gratificó Cristina Kirchner al sancionar en 2006 una ley de ESI  que no es de orden público, dejando al libre arbitrio de los gobernadores adherir o no a la misma dentro de sus provincias, y supedita sus contenidos al ideario institucional de cada establecimiento educativo, habilitando que en los colegios confesionales su dictado esté provisto de prejuicios religiosos.

Así las cosas, la enseñanza de la educación sexual, de forma laica y científica, sigue siendo muy deficitaria en todo el país y, en los lugares donde se aplica, es gracias a la predisposición de esos docentes. A tal punto, que, en el relevamiento realizado por la Defensoría del Pueblo bonaerense en 2022, el 19% de las escuelas secundarias encuestadas reportó que no tiene planificado un calendario ESI por fuera de la Semana de la ESI.

Según los últimos datos disponibles del Observatorio Federal de la ESI, solo el 35% de las escuelas primarias estatales de todo el país trabaja contenidos de ESI al menos una vez a la semana y el porcentaje desciende al 30% en el caso de las escuelas de gestión privada. Por otra parte, apenas el 6% de las escuelas secundarias de Argentina le destina un espacio curricular específico al abordaje de la ESI.

En los pocos casos donde sí se dicta de forma multidimensional -abordando los ejes de cuidado del cuerpo y salud, valoración de afectividad, igualdad de género, respeto a las diversidades y ejercicio de derechos- resulta un espacio sumamente valioso para les estudiantes. En ellos aprenden a prevenir ITS, a utilizar métodos anticonceptivos, a forjar vínculos libres de violencia y discriminación, a prevenir abusos sexuales en la infancia, a desarmar las nociones dicotómicas y jerarquizadas sobre lo masculino y lo femenino, entre otras cosas.

Milei quiere barrer con esos espacios, envalentonando al oscurantismo clerical y su prédica antiderechos. Recordemos que donde falta ESI, se extienden los preceptos retrógrados en torno a la sexualidad o el modelo androcéntrico que muestra la pornografía (que empiezan a consumir niñes desde los 11 años promedio). Como vemos, las propuestas de Milei van a contramano de cualquier principio de libertad.

Rebelarse contra este sistema es replicar la lucha que dieron les pibes en la ola verde, tomando sus escuelas para que se aplique la ESI y ganando las calles. Ese rumbo de acción confrontó con las iglesias y sus políticos afines. En cambio, apoyar a un personaje como Milei, que es amigo de la casta religiosa y quiere prohibir la ESI y el aborto legal, no tiene nada de transformador.

Retomar las asambleas y la movilización es la mejor manera de enfrentar a Milei y sus planteamientos fascistas, y debemos hacerlo con total independencia de las variantes políticas que le abrieron paso.