Universidad
31/7/2026
Elección de decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA: solución de continuidad en la privatización encubierta
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En la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA se realizaron las elecciones de decano para el período 2027 a 2031, con los consejeros electos en las elecciones de claustro realizadas durante este año. Desde el Evet-UJS (Partido Obrero + Independientes) participamos de la misma como la minoría estudiantil electa por los estudiantes, con una posición clara: no íbamos a apoyar la continuidad de autoridades que accionaron en contra del desarrollo de la lucha universitaria para negociar con Milei y que pretenden solucionar el problema presupuestario aumentando la caja de servicios a terceros y, por ende, la privatización encubierta a través de los posgrados. En este sentido, la apuesta de continuidad –dado que el actual decano Alejo Pérez Carrera ya había cumplido 8 años de mandato consecutivos- fue Marcelo Acerbo, el actual secretario de Hacienda de la facultad y consejero superior por el claustro de profesores del ala de Emiliano Yacobitti.
Esto se enmarca en una situación presupuestaria de la universidad pública acuciante, donde hace cientos de días no se aplica la Ley de Financiamiento Universitario, mientras el CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) y el Frente Gremial protagonizaron un acuerdo de un 24%, cuando la pérdida salarial docente y no docente desde 2023 requiere un aumento del 52%. Esto en Veterinaria se ve a simple vista: ya renunció aproximadamente el 30% del plantel docente, y nada indica que con acuerdos de miseria esos docentes decidan regresar al ámbito de la universidad pública.
Continuidad en la privatización encubierta:
Desde el Evet, como la única voz independiente en el consejo, fuimos los únicos que no acompañamos tanto la propuesta de Marcelo Acerbo como decano como la propuesta de renovación de Luis Ambros como vicedecano. Esto porque el decano electo ha formado parte de todo el proceso de entrega de la lucha universitaria desde la asunción del gobierno, siendo del ala más radical de la universidad, que solo busca continuar en el desarrollo de sus negocios sobre la educación por encima de la recuperación del salario docente y no docente, las becas, el presupuesto de funcionamiento e investigación. Esto se materializa claramente en el acuerdo del CIN con el gobierno y en la no aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario; se ve en la entrega de la emergencia presupuestaria a espaldas de las universidades nacionales, donde participaron tanto el decano saliente como el entrante al ser consejero superior. Pero además, por el no acompañamiento de Veterinaria al desarrollo de la lucha, manteniendo la facultad abierta durante jornadas de lucha y no acompañando el proceso de las tomas que iniciamos desde el Evet como conducción del CEV, siendo la primera facultad en tomarse.
A su vez, no es menor destacar el rol de secretario que venía desarrollando el decano electo, una secretaría de Hacienda que, junto a la Escuela de Graduados, tiene como principal objetivo la administración del ajuste y la generación de recursos con la privatización de contenidos. El pasaje de cientos de contenidos a posgrados pagos y el cierre de cátedras son solo la punta del iceberg del problema. Veterinaria viene atravesando en estos últimos años de los mayores aumentos porcentuales a los servicios a terceros y posgrados existentes, y el vaciamiento total del hospital escuela, que es el único hospital público –más no gratuito- veterinario de CABA. Todo esto repercute directamente en los estudiantes, que frente a la falta de docentes, prácticas en el hospital, condiciones edilicias que dejan mucho que desear y la constante necesidad de que los docentes vuelquen su actividad a actividades "más lucrativas", ven afectada su formación. Esto se enmarca en un nivel de deserción estudiantil alarmante: según la Coneau, alrededor del 73% de los estudiantes no logra graduarse y cerca del 38% abandona durante el primer año de cursada.
AFV, la expresión estudiantil de la gestión:
No es menor que, en este contexto, la mayoría estudiantil electa (AFV) haya acompañado la designación del nuevo decano sobre la base de destacar la posibilidad de diálogo con el decano electo. Esto es una muestra más de que esta agrupación en cuestión, a pesar de autoproclamarse independiente, responde de forma directa al sector de la Franja Morada/Nuevo Espacio, representando el interés de las autoridades de la universidad y, en consecuencia, votando a favor de las mismas. ¿Se puede velar por el bienestar estudiantil independientemente del decano que esté y de si se lo apoya o no en su candidatura? ¿El diálogo como único método es suficiente para defender nuestra facultad? Desde ya entendemos que no. Por fuera de que en ciertas ocasiones dialogar y llegar a puntos comunes con las autoridades pueda servir para conquistar reivindicaciones concretas, esto se da a partir de ya sea una presión de movilización y lucha, o a partir de la conformación de un frente único de lucha que hoy no existe. Las autoridades son las que entregaron la lucha universitaria; su objetivo no es la defensa de la universidad pública sino de sus propios negocios con la educación.
Si hemos logrado obtener las conquistas de todos estos últimos años con una conducción independiente, es luchando y enfrentando a las autoridades, siempre con independencia política de las mismas. Así conquistamos la readmisión automática por violencia de género, las fechas de finales todos los meses, las planificaciones de la carrera, la aprobación de las readmisiones, que los estudiantes del plan viejo se pudieran recibir hasta 10 años después, los cupos en distintas materias, entre muchas cosas más. Siempre frente a una concesión de las autoridades que se obtuvo sin lucha estudiantil debemos preguntarnos qué se está entregando a cambio, y queda claro que la aprobación incondicional a todos los aumentos de servicios y posgrados está sobre la mesa por parte de AFV. Veremos cómo se desarrolla esto frente a la posibilidad de un cambio de plan de estudios que, de conjunto a los planes de la Coneau, buscará –al igual que el anterior- traspasar cientos de contenidos a posgrados pagos, y si en ese contexto la conducción que "dialoga" mas no enfrenta al decano toma una posición de defensa de la educación pública y de la calidad académica. Desde el Evet, como minoría estudiantil y con la representación de ser la única agrupación independiente de todos los gobiernos y autoridades, estaremos ahí sin ninguna limitación ni concesión, defendiendo a nuestra casa de estudios.




