Universidad
6/3/2026
Si son todos "opositores a Milei", ¿por qué la universidad está como está?

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Milei es incompatible con los intereses de los trabajadores y la juventud
La política de “diálogo” (entrega) de Nuevo Espacio/Franja Morada y del peronismo en sus distintas expresiones (Cámpora/Mella) en tanto fuerzas estudiantiles, pero también mediante sus decanos, asestó un golpe a las condiciones de vida de los trabajadores universitarios, profundizó la pérdida de derechos estudiantiles y planchó la organización del movimiento estudiantil. ¿Qué hacemos?
Introducción
La juventud se encuentra en el epicentro de la tormentosa situación política en Argentina y en el mundo. Hemos sido testigos de distintos levantamientos impulsados —o con un rol protagónico— de la juventud.
En Argentina, el gobierno de Milei avanzó en la reforma laboral, en una pulverización del salario y ahora impulsa una nueva ley universitaria que modifica la Ley de Financiamiento Universitario votada tres veces en el Congreso Nacional, y el gobierno se niega a cumplir.
Los radicales tomaron la definición de pactar con el gobierno. El peronismo, con direcciones entreguistas y una base desorientada, desmoralizada y desmovilizada, tributa a esta orientación mediante una política de contención.
Si bien un sector de la juventud fue punto de apoyo del gobierno, otro sector importante se colocó en la oposición. De hecho, la universidad fue uno de los principales puntales opositores. El debate estratégico es cómo nos constituimos como oposición y qué herramientas utilizamos para eso. La pregunta que surge hoy es: ¿cómo construimos una verdadera oposición a Milei?
Las batallas que está librando la juventud
Los índices del gobierno de Milei son brutales. Contra todo pronóstico oficial, el IPC de enero acumuló un 2,9% respecto del mes anterior y se estima que febrero rondará el 2,5%. Con estos números, la meta del 10% anual proyectada en el presupuesto 2026 aparece como prácticamente imposible.
Los tarifazos escalan sin freno y los alquileres se vuelven inalcanzables para una juventud que recién empieza su vida laboral.
En este marco, el gobierno avanzó con la reforma laboral que era un pendiente de todo un sector de la burguesía que intentó imponer tanto en 2002 como en 2017, y que fue frenada por la movilización popular.
En esta orientación se inscriben distintos conflictos: el caso de Fate es central, ya que pueden quedar alrededor de 1.000 familias en la calle. El empresario Javier Madanes Quintanilla intenta cerrar la fábrica productora de neumáticos. La burguesía nacional intenta reconvertirse a ser importadores u otros rubros, mientras los trabajadores no tienen otra opción que el desempleo o la precarización laboral. En el caso de los dueños del holding de negocios al que pertenece Fate, su interés está puesto en concentrar su industria en el aluminio, a través de Aluar.
El Sutna viene impulsando una lucha política de gran magnitud, con permanencia en la planta y el planteo de intervención estatal para garantizar la continuidad productiva. Ya llevan semanas de conflicto con festivales, acciones, actos, movilizaciones que ganan cada vez más adhesión popular.
En ese marco también se desarrollan otras peleas, como en el Garrahan, Dr. Ahorro, docentes, Cervecería de Zarate, Cocot, Dufour, Río Grande de Tierra del Fuego. En Argentina cierran 30 empresas por día pierden el trabajo cada 24 horas 730 trabajadores registrados
¿Cómo se sostiene Milei?
Si bien Milei cuenta con apoyo del imperialismo estadounidense, que lo ve como un punto de apoyo en la reconfiguración geopolítica internacional y en la disputa comercial con China —además de una alianza para explotar recursos estratégicos como petróleo y tierras raras—, el gobierno se sostiene fundamentalmente por el apoyo interno de una oposición entreguista. En el peronismo hay un punto de apoyo a Milei. Los gobernadores del PJ aportan permanentemente a sus votaciones, incluso Jaldo y Jalil, que fueron junto a Kicillof y Grabois en las últimas elecciones con Fuerza Patria, con el lema "frenar a Milei". La CGT entregó a los trabajadores negociando lo suyo con el gobierno y las diferentes burocracias de todos los colores le hicieron seguidismo
¿Cómo se traduce todo esto en la universidad?
El gobierno envió una nueva ley universitaria para reemplazar la Ley de Financiamiento Universitario que, con todos sus límites, implicaba un incremento salarial del 50% para los trabajadores universitarios. Algo que no importa solo a trabajadores, dado que con mejores salarios hay más apertura de comisiones, más franja horaria, etc. Esa ley fue vetada. Luego cayó el veto y el gobierno decidió no implementarla igualmente. A pesar de existir fallos judiciales que obligan al gobierno a aplicarla, el Ejecutivo continúa sin cumplirla. La maniobra de impulsar una nueva ley apunta a esquivar esos fallos, como ocurre en el área de discapacidad.
Según distintos portales, esta nueva iniciativa cuenta con el apoyo de amplios sectores del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) que plantean que es el mal menor. ¿Qué implica esto? Que los rectores negocian con el gobierno un 12% de aumento en tres cuotas cuando la pérdida salarial supera el 50%.
El desguace de los derechos estudiantiles también es profundo. Las becas Progresar pasaron de 1,8 millones a 800 mil beneficiarios. Con la ley vetada, se planteaba indexarlas desde noviembre de 2023 hasta noviembre de 2025 y luego continuar con actualizaciones automáticas.
La responsabilidad del radicalismo (Nuevo Espacio/Franja Morada) es total, están negociando la ley con el gobierno, con la dirección de la UBA y sus gremios a la cabeza, y con 9/13 centros de estudiantes garantizando. Esto es un dato diferencial en relación al 2024, donde el radicalismo con Yacobitti a la cabeza jugó un rol de “oposición” a Milei porque no lograban cerrar un acuerdo. El peronismo en sus distintas variantes (Cámpora/Mella) intentan construir una narrativa de oposición pero de la mano de los rectores peronistas, los decanos “progres” y los centros de estudiantes que dirigen vienen acompañando lo que hace el reformismo, sea votando en el Consejo Superior, decanos de acuerdo o avalando las iniciativas testimoniales que impulsan. El caso emblemático fue la votación de levantar la emergencia presupuestaria en la universidad que fue la precuela de la desmovilización. La utilización de los centros de estudiantes como sellos —y no como herramientas de organización y reagrupamiento político— tuvo consecuencias concretas: degradación salarial, retroceso en conquistas estudiantiles y desmovilización de un movimiento que comenzaba a ponerse de pie. Un costo altísimo.
El rol de las direcciones estudiantiles y sindicales
En los gremios y federaciones estudiantiles, la orientación fue la misma.La Fuba y la Fulp mantienen un silencio ensordecedor. ¿Por qué? porque hacen seguidismo de sus partidos a nivel nacional. El radicalismo le entrega todo a Milei liquidando docentes y presupuesto, mientras que el peronismo también es cómplice, tiene la ilusión de superar a Milei en una elección el año que viene, y colabora con aspectos de gobernabilidad sistemáticos, como fue dicho. Sus apariciones públicas se redujeron a regalar entradas o cuadernos. No está mal organizar actividades recreativas o brindar recursos; lo que está mal es reemplazar la lucha política por una lógica clientelar que intenta compensar el desfinanciamiento con prebendas, en lugar de impulsar un movimiento capaz de enfrentar la ofensiva.
La FUA se pronuncia en términos testimoniales, pero no organiza ni convoca a una movilización masiva. Impulsa caravanas o declaraciones contra la reforma laboral, pero no construye un plan de lucha real. No nos olvidemos que la FUA opera con el CIN de forma conjunta. Aduba (sindicato docente dirigido por el espectro radical) rechazó medidas de fuerza en momentos críticos y continuó convocando a dictar clases mientras el salario se desplomaba. En el caso del peronismo universitario, no solo forman parte del CIN los de la UBA sino los rectores peronistas del conurbano. Los centros de estudiantes que dirigen en la UBA fueron utilizados como sellos durante el ascenso del movimiento estudiantil y bloquearon iniciativas como tomas por tiempo indeterminado, que podrían haber sido un punto de apoyo para una huelga general educativa.
Apuba (sindicato no docente dirigido por Cagnacci, muy relacionado al rectorado, específicamente el sector peronista que dirige Medicina pero también los radicales), por su parte, recientemente rechazó la convocatoria al paro nacional de la Fatun al paro, y no sólo eso sino que rompieron con la federación por derecha asimilándose cada vez más a la política de Milei. En los próximos días asistiremos a elecciones desde la Bordó contra toda la directiva burocratica.
La lección de este capítulo es clara: la necesidad de defender la independencia política y construir centros de estudiantes con esa perspectiva. Que no tengan ataduras a la hora de luchar.
Hoy la mayoría de los centros están paralizados. Necesitamos puntos de reagrupamiento para poner en pie asambleas, cortes, clases públicas y preparar una gran movilización como en 2024.
Construyamos una verdadera oposición a Milei. Retomemos la iniciativa. La ofensiva se profundiza y las direcciones sindicales responden con diálogo y contención, producto de una desmoralización que nace de haber depositado expectativas en experiencias políticas que no rompen con intereses burgueses de fondo y posan de “izquierdistas”.
La pelea contra la desmoralización es clave. Retomar la iniciativa es el primer paso. Cada pelea en defensa de nuestras conquistas representa una experiencia de lucha en la consciencia subjetiva de las masas. Por eso la única pelea que se pierde es la que se abandona.El método de Fate o el Garrahan de no transar es la clave. Lo mismo AGD que acaba de votar un no inicio y paro de forma indefinida. Y la unidad con estas peleas también para darle masividad y golpear todos juntos la ofensiva. Como la unidad obrero-estudiantil de los ‘60 que echó a Onganía o en la experiencia de la huelga del ‘75 que logró torcer el Rodrigazo. También es importante combinar la pelea por una oposición de lucha contra Milei a la agenda de movimientos importantes de la juventud. El próximo 24 de marzo es fundamental copar las plazas de todo el país, contra el gobierno, contra el negacionsimo y contra la politica represiva en escalada de todos los gobiernos en democracia.
Nuestra pelea toma como premisa que Milei es incompatible con el interés de clase de los trabajadores y la vida de la juventud. Solo así puede tomarse un gobierno de leyes esclavistas, criminalización de los pibes menores de edad, que ataca el ambiente en favor de las mineras y el capital financiero. No se puede esperar al 2027. Es Milei o la juventud. Que sea Fuera Milei.
Pongamos la universidad de pie para derrotar a Milei
La unidad es con docentes y no docentes. Fate y el Garrahan nos marcan el camino. Exijamos:
Aumento del 51% del salario para trabajadores universitarios. Aumento del monto y del número de becas. Rechazo al ataque sistemático a la investigación. Incremento urgente del presupuesto universitario. Las tareas son claras. Estamos llamados a estar a la altura de la historia.

