Universidad

14/2/2022

Universidad: los rectores del FMI

En una declaración del CIN respaldaron el acuerdo humillante con el Fondo.

Con fecha del 29 de enero de este año, “el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a las universidades públicas de la Argentina, manifiesta su beneplácito por el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para comenzar un programa plurianual de cancelación de las deudas con ese organismo” (Cin.edu.ar). De esta forma, por escrito, los rectores de las universidades nacionales plasmaron su apoyo al acuerdo ajustador, colonial y humillante que el gobierno nacional habría alcanzado con el Fondo.

El Fondo ya llegó (o nunca se fue)

Así las cosas, las universidades, de la mano del presidente del CIN-el peronista jujeño Rodolfo Tecchi- se alinean plenamente al camino del FMI. Lo hacen siendo fieles a una orientación de sumisión frente al gobierno de Alberto y CFK desde el minuto cero. Son los mismos rectores que dejaron pasar el ajuste brutal durante el 2020 donde el presupuesto no fue más que la extensión del de 2019 (bajo el macrismo) y repitieron la misma conducta en 2021. Nada le importó al CIN la magnitud jamás antes vista de estudiantes que dejaron de cursar durante la pandemia (en algunas universidades cerca del 50%) por no haber sido asistidos con becas integrales o con computadoras y Wi Fi para poder cursar virtualmente. Para este año 2022 el presupuesto educativo contempla un aumento del 22% pero con una inflación que solo en enero fue del 4%. Varios analistas estiman que la interanual oscilara entre un 40 y 50% (Infobae, 14/2).

Llama la atención, pero no sorprende, que bajo estos índices los rectores sostengan que “las instituciones integrantes del CIN prestan especialmente atención a los compromisos adoptados, que permitirán mantener la inversión en educación superior y en ciencia y tecnología sin afectar los presupuestos necesarios para el desarrollo de estos sectores.” (idem). Es muy claro que el consejo de rectores únicamente ponderan la posibilidad de sus camarillas de desarrollar negociados y recursos propios a partir de la privatización de contenidos, el arancelamiento y el copamiento empresarial de las universidades, que tiene como contrapartida aumentar la brecha de desigualdades al interior de la universidad, utilizar estudiantes como mano de obra barata (pasantías truchas), achicar el contenido público y empalmar la ciencia con la orientación del mercado capitalista.

Nótese que el CIN fue rapidísimo para declararse de rodillas ante el FMI, pero aún no sacó declaración alguna apoyando la lucha, por ejemplo, del pueblo marplatense contra la exploración petrolera off shore. Desde ya que el FMI en la universidad significa, también, salarios por debajo de la inflación y precarización laboral para la docencia y no docencia.

Pero, además, el CIN nos toma el pelo. Nos quiere hacer creer que la universidad se puede mantener por fuera de un ajuste nacional monitoreado por el FMI. El déficit cero que Guzmán pacto para el 2025 es una orientación de conjunto que ya empezó. El recorte del gasto fiscal tiene en la universidad publica un eje de ajuste inclaudicable. Al mismo tiempo los jóvenes mayoritariamente trabajadores que cursamos en la universidad ¿Cómo vamos a poder llevar adelante nuestros estudios cuando en nuestra franja etaria reina el desempleo y la precarización laboral? ¿Se puede cursar sin comer? ¿Se puede cursar si la plata no alcanza para pagar el tren, subte o colectivo que nos llevan a las universidades? El CIN oculta que los tarifazos en el transporte, en la luz y el gas, sumado a la suba de alquileres van a golpear a cientos de miles de estudiantes que tendrán que optar por vivir o cursar.

Saquemos la universidad del Fondo

Si el FMI cogobierna el país, la universidad pública y quienes la habitamos estamos en peligro. Por eso es necesario impulsar una enorme deliberación de cara al movimiento estudiantil y sacar a la universidad del fondo, ganando las calles y desarrollando un plan de lucha. Esta tarea está plenamente en las manos de la izquierda, los sectores independientes y el activismo. La mayoría de los centros de estudiantes y federaciones estudiantiles está alineada al FMI, ya sea por las agrupaciones oficialistas como por derecha (Cambiemos, Franja Morada). De este alineamiento no escapan, en los hechos prácticos, ni La Cámpora ni Patria Grande, ni el devaluado Partido “Comunista”, todos ellos llevan a la universidad la doctrina de Itai Hagman “no obstaculizar el acuerdo”. El diputado cumplirá este propósito absteniéndose en el Congreso, sus pichones lo hacen paralizando al movimiento estudiantil y vaciando sus sindicatos, como la Federación Universitaria de La Plata (Fulp); donde el 92% de los solicitantes de becas fue rechazado, el centro de estudiantes de Filosofía y Letras (Cefyl) o Humanidades en la Universidad de San Martín.

La UJS y la JPO ponemos nuestra militancia al servicio de una pelea sin cuartel contra el Fondo y el ajuste. Lucharemos por extender la experiencia de las reuniones abiertas en Parque Lezama que resolvieron, con un papel destacado del FIT-U, las únicas acciones masivas de rechazo al FMI, sumando decenas y decenas de organizaciones políticas, sociales, ecológicas y de derechos humanos, bajo un programa de acción e independencia política del gobierno y la oposición derechista.

Para preparar esta pelea a fondo te invitamos a que te sumes a nuestro campamento, que arranca este viernes 18 y termina el domingo 20. ¡Estás a tiempo, sumate!