24/09/2021
Calentamiento global

La Huelga por el Clima en 2.000 ciudades de todo el mundo

Cientos de miles de jóvenes manifiestan su desconfianza con los gobiernos capitalistas.

La nueva convocatoria a una Huelga Mundial por el Clima logró congregar a centenares de miles, especialmente jóvenes, en 2.000 ciudades de los distintos continentes este 24 de septiembre. En Argentina, hay acciones en 20 puntos de todo el país.

Una de las más masivas, y probablemente la de mayor impacto político, es la movilización que se realizó frente al parlamento alemán en Berlín, a dos días de unas elecciones que concitan gran tensión por la posibilidad de una derrota del oficialismo conservador de la democracia cristiana (CDU, partido de Angela Merkel) a manos de los socialdemócratas (SPD). La nación germana viene de sufrir trágicas inundaciones en el verano. La propia Greta Thunberg, que encabezó la concentración, y demás convocantes cuestionaron por igual a ambas formaciones políticas, a pesar de que prometen alcanzar la neutralidad climática para 2045, lo cual expresa una creciente desconfianza de la juventud para con los discursos «verdes» de los gobiernos de la Unión Europea. La activista sueca, referente de Fridays for Future, arengó ante más de 100.000 personas que «votar no será suficiente, debemos seguir saliendo a la calle» (The Guardian, 24/9).

Hubo convocatorias en todas las capitales del viejo continente, mayormente frente a los parlamentos para cuestionar las políticas en curso, entre las que se destacaron las de Londres, Viena, Zurich, Varsovia. En la India fue masiva la movilización que se realizó en Nueva Delhi, luego de meses de una fuerte sequía e intensas olas de calor; mientras que en Bangladesh los actos rechazaron los proyectos oficiales de construir nuevas centrales eléctricas de carbón y gas. En México, frente al Palacio Nacional, los activistas exigieron al presidente Andrés Manuel López Obrador que la petrolera estatal Pemex encare una transición energética.

La masividad que se vio en Ciudad del Cabo fue el caso más saliente de una docena de acciones que se realizan en todo Sudáfrica a lo largo de tres días, con críticas explícitas al gobierno de Cyril Ramaphosa. Gabriel Klaasen, sudafricano y vocero de la African Climate Alliance, aprovechó para denunciar que por la desigualdad en el acceso a la vacuna contra el Covid-19 las naciones del continente negro y de los países más pobres estarán subrepresentados en la cumbre climática de la ONU que se celebrará en Glasgow en noviembre (DiarioAr, 23/9).

Esa instancia, la COP 26, intenta ser presentada por Joe Biden y otros mandatarios imperialistas como un punto de viraje en el abordaje de la mitigación del calentamiento global. Lo cierto es que los sucesivos fracasos de todos los pactos internacionales promovidos por la ONU, especialmente del Acuerdo de París firmado en 2015, combinado con numerosos desastres climáticos, han terminado por decantar en un movimiento de masas a escala planetaria que expresa una tajante desconfianza hacia los gobiernos, cuando no rechazos explícitos.

La ONU, dominada por las potencias imperialistas, es una vía muerta para encarar una transición productiva y «socialmente justa», máxime cuando estas protagonizan calientes choques en medio de una guerra comercial característica de la etapa de crisis y declinación capitalista. El movimiento ambiental, con todo, sigue manifestando un dinamismo por su recurso sistemático a la acción callejera, y puede convertirse en el canal para que toda una generación agote una experiencia con los gobiernos capitalistas.

Lo inconducente de centrar expectativas en estas conferencias oficiales lo ilustra el caso de Alberto Fernández, quien acude a cada cumbre por el clima a pedir colaboración para llegar a un acuerdo con el FMI y el acceso a nuevos préstamos internacionales, a cambio de rematar los minerales e hidrocarburos del país a los pulpos multinacionales. Este camino refuerza precisamente el saqueo de las riquezas y la depredación ambiental, pero no obstante a eso le llama «canje de deuda por acción climática». Con una clara denuncia de ese rumbo, la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones convoca a movilizaciones en 20 puntos de la Argentina.

La nueva Huelga Mundial por el Clima refleja la importancia de seguir desarrollando organizaciones y coordinadoras independientes como frentes únicos de lucha del activismo combativo contra los saqueadores y depredadores. Finalmente, la tarea pasa por «destruir al capitalismo», antes de que este destruya al planeta.

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