14/05/2021

¿Cómo seguimos la lucha contra la presencialidad de Larreta? 

La ley de Fernández no garantiza el cuidado de la salud.
Secretaria gremial de Ademys

Andrés/ Ojo Obrero Fotografía

El panorama en la segunda ola es de extrema gravedad. Con nuevos picos de contagios en CABA del orden de 2.500 casos diarios, con ocupación de terapias intensivas del 80%, con las primeras bajas temperaturas que condicionan la forma de ventilar las aulas sin que se enfermen todos y el crecimiento de fallecidos docentes y auxiliares.

Mientras tanto, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta insiste con mantener las actividades escolares presenciales a como dé lugar, respaldado por el reciente apoyo de la Corte Suprema. 

Esta persistencia juega en contra de la salud de toda la población, tal como demostraron recientes estudios científicos que compararon los efectos de las medidas de cierres parciales en provincia de Buenos Aires, respecto a la ciudad de Buenos Aires, concluyendo que disminuir la circulación de personas que van a las escuelas, el uso de transporte e incluso el impacto de los contagios en la franja de edad de 5 a 11 años puede reducirse si se toman medidas como las restricciones a la escolaridad presencial, aunque sean limitadas.

Es por esta razón que la docencia viene luchando hace cuatro semanas consecutivas, con paros, acciones callejeras, intervenciones con familias y estudiantes, que se profundizó en momentos que la segunda ola comenzó a pegar fuerte.

La ley a medida de los empresarios

La respuesta del gobierno nacional que ya hemos analizado, es no tomar medidas de fondo para no afectar la producción y los negocios de empresarios.

El semáforo planteado para supuestamente tomar en cuenta cuándo es necesario cerrar actividades, parte de un nivel altísimo de casos por cada 100.000 habitantes, como así también el uso de las UTI y no obliga a ninguna jurisdicción a tomar medidas.

Pero el verdadero problema es que es un giño a los capitalistas que bajo ningún punto de vista quieren que sus ganancias se afecten por eventuales cierres preventivos, como así tampoco pagar licencias de cuidado para trabajadores a cargo de hijos/as.

Tampoco el gobierno está dispuesto a pagar asistencia social alguna para los trabajadores que se vean afectados por el cierre. Ni IFE, ni ATP, ni recursos para los desocupados que están protagonizando unas jornadas nacionales piqueteras contra el hambre y el ajuste de Fernández, los gobernadores y el FMI.

Esta maniobra parlamentaria es toda la salida de Fernández que primero derogó el semáforo epidemiológico firmado en el Consejo Federal Educativo, con acuerdo de todos los bloques políticos para de ir a una apertura indiscriminada de actividades, luego desmintió que, en las fábricas, el transporte y escuelas se contagia y, ahora, trata de meter este recurso para responder a la pelea contra Larreta.

¿Cómo seguir el plan de lucha?

La docencia debe advertir esta farsa que no va a resolver la cuestión del cuidado de la salud. Porque con el argumento de la Ley la dirección de la UTE-Ctera pretende cancelar el proceso de lucha. Así lo expresaron en sus reuniones abiertas del día lunes, en el que Tribuna Docente denunció que no pueden usar la lucha con fines electorales, que la organización gremial no puede ser brazo sindical del gobierno de Fernández y que debe organizar el gremio en ciudad y en el país para derrotar la ofensiva de los gobiernos.

Por su parte, Ademys como sindicato independiente de todas las variantes patronales viene encabezando una lucha constante y con medidas en un contexto difícil, por el cuadro de la pandemia y por las presiones del gobierno contra la docencia y las familias.

Tratando de organizar a la docencia, ofreciendo un canal de intervención, debatiendo en cada fase de la lucha, coordinando con otros sectores de trabajadores, seccionales opositoras, para darle un carácter nacional, en la medida que Ctera nunca movió un dedo y es un bloqueo objetivo para desarrollar un proceso a fondo por la salud y la educación.

En las últimas jornadas de lucha se fueron desarrollando las convocatorias por distrito, de lxs compañerxs que aún estando en las escuelas tratan de organizar la acción directa en las cabeceras de supervisiones.

Es un proceso que debemos impulsar decididamente para poder masificar las acciones de lucha y ampliar la base social de apoyo a los paros, que últimamente son de minoría debido a las presiones por descuentos.

Justamente atendiendo a estas dificultades, Tribuna Docente fue quien propuso impulsar que el Ministerio de Trabajo nacional intervenga para que no se descuenten los días de paro, dado que no corresponde que por tratar de garantizar una medida de tipo sanitaria se nos recorte el salario. Apuntando a que el gobierno nacional no garantiza ni su propio DNU en CABA y en el país.

Tenemos que apuntalar, en cada fase de un proceso largo, medidas que puedan acompañar el reclamo de familias y estudiantes, que hemos acompañado por la demanda de dispositivos y conectividad. Cortes, paros, semaforazos, ocupación de supervisiones escolares, lucha contra descuentos salariales, asambleas unificadas de la docencia para reimpulsar el plan de lucha.

Las medidas de fuerza que se votaron en la última asamblea abierta de Ademys, que continuaran la semana siguiente con acciones centrales, y caravana a jefatura, apunta a reorganizar a la docencia, bajo el concepto de la unidad del gremio para derrotar al gobierno y de fortalecer las medidas de acción colectivas como el paro y la acción callejera.

La defensa de Ademys debe ser el punto de partida para poder fortalecer este proceso y no su ataque faccional, que solo divide a la docencia y es funcional al gobierno de Larreta. Las posiciones que quieren arrastrar a Ademys a parar por tiempo indeterminado en soledad, en la medida que otros sindicatos dejaron de hacerlo, puede aislar al sindicato, expone a los activistas y no ayuda a rearmar un cuadro de lucha.

Hay que rechazar todas las provocaciones, malversaciones y ataques públicos al único sindicato que se ha puesto a la cabeza de la lucha.

Tribuna Docente ha propuesta una carta abierta a todo el gremio, a los sindicatos, para reimpulsar la lucha y un método: una asamblea general de toda capital, una asamblea unificada de toda la docencia indistintamente al sindicato que pertenezcan, donde se vote de forma común un plan de lucha. Ni paros por flyers, ni asociaciones con fines electorales que tienen el propósito de no organizar a la docencia, como está haciendo la dirección de UTE.

Proponemos este curso de acción para reimpulsar la lucha. Ninguna muerte más de trabajadorxs. En defensa de la salud y la educación, sigamos la lucha.