¡Alto al genocidio del pueblo palestino!

Declaración de los docentes universitarios del Partido Obrero.

Gaza

Desde hace tres semanas, asistimos a un genocidio brutal contra el pueblo palestino por parte del Estado de Israel, que ha usado todo el apoyo de las potencias europeas y de Estados Unidos para avanzar en una política criminal y de exterminio. Ya se contabilizaron un total de siete mil agresiones áreas, que arrasaron con mezquitas, hospitales, escuelas, edificios y casas con familias enteras adentro. Desde el comienzo de los bombardeos contra la Franja de Gaza, una de las zonas más densamente pobladas del mundo, más de 10.000 palestinos han muerto, según el Ministerio de Salud de la región, siendo de ese total 4104 niños. A esta desgarradora situación se sumó el asedio total del enclave costero con un bloqueo absoluto que ha dejado sin acceso al agua, comida, medicamentos, combustibles y electricidad a la población de Gaza. Repudiamos el rol reaccionario de las burguesías árabes que por acción u omisión han permitido al Estado sionista la política sistemática de exterminio del pueblo palestino. Los grandes aliados de la resistencia palestina no son los Estados árabes, sino las movilizaciones de masas en todo el mundo, como la de medio millón de manifestantes en Londres. Nos pronunciamos por un inmediato e incondicional alto el fuego, el cese de los bombardeos y el levantamiento del bloqueo. Por el retiro de los portaaviones y marines norteamericanos que operan en la zona en apoyo a la masacre en curso.

Rechazamos la enorme campaña de engaño y tergiversación del sionismo de que esto comenzó el 7 de octubre pasado, como respuesta a la intervención militar de Hamas. Hace más de 70 años la población palestina padece la expulsión, el desplazamiento masivo, el asesinato sistemático, el bloqueo económico, el encarcelamiento regular y el control absoluto de las fronteras marítimas, aéreas y terrestres por parte del Estado de Israel, que autoriza o no la entrada de comida, medicamentos, etc. Nuestras diferencias con las concepciones teocráticas y clericales de Hamas no nos hacen perder de vista dónde está la nación opresora y dónde está la nación oprimida y no pueden ser una excusa para sumarnos a la feroz campaña internacional del sionismo para justificar el genocidio anterior y posterior a la acción del 7 de octubre.

Más de dos millones y medio de palestinos viven en una cárcel a cielo abierto. Un verdadero apartheid. Se calcula que desde 1948 casi seis millones de palestinos, incluidos sus descendientes, fueron expulsados de sus tierras y actualmente son refugiados en países árabes vecinos como Jordania, Siria, Líbano y otros, sin ninguna posibilidad de retorno, violentando incluso los limitados tratados internacionales. Estas acciones criminales se extienden también sobre Cisjordania, donde el Estado de Israel tiene ocupado más del 60% del territorio, habiéndolo dividido en tres zonas, donde los palestinos deben pedir autorización para pasar de una zona a otra y, por supuesto, esto viene acompañado con el derecho de acceso al agua potable y demás servicios básicos de los colonos israelíes y la sistemática prohibición que pesa sobre los palestinos de llevar adelante perforaciones para conseguir agua potable, por ejemplo. La política de colonización sionista ha apelado incluso al armamento paramilitar de los colonos que practican el asesinato cotidiano contra civiles palestinos en las fronteras de la Cisjordania.

La política del apartheid también se refleja en Cisjordania con la construcción de un muro que ya lleva más de 800 kilómetros y que rodea a los palestinos generando un férreo control israelí sobre sus habitantes. Una política de segregación y sojuzgamiento de una población reducida a condiciones inhumanas de vida. Defendemos el derecho a la rebelión del pueblo palestino, con los elementos que tiene a su alcance para defenderse de un Estado agresor y ocupante, que posee el ejército más grande y moderno del mundo, financiado por las mayores potencias mundiales que necesitan un enclave en Medio Oriente para sus intereses económicos y políticos de dominación. Defendemos la lucha del pueblo palestino, por el derecho al retorno de toda su población, por la liberación de todos los detenidos políticos y reclamamos una Palestina única, laica, no racista y socialista en todo el territorio de la Palestina histórica. Y, desde esa estrategia, caracterizamos la acción de derribo parcial del muro construido contra Gaza como un golpe a la política del imperialismo en la Palestina y el Medio Oriente.

Rechazamos, al mismo tiempo, la campaña intimidatoria y de persecución del Estado de Israel de acusar a quienes nos solidarizamos con el pueblo palestino y nos oponemos a la ocupación de su territorio como promotores del antisemitismo. Encarnamos una corriente política que siempre ha luchado contra el antisemitismo, el fascismo y el nazismo que, debemos denunciar, se ha encarnado históricamente en los partidos capitalistas llevando en sus listas o como funcionarios de gobierno a adoradores de Hitler y diversos referentes racistas contra nuestro pueblo. Ha sido en este país donde la propia dirigencia sionista fue cómplice de la dictadura militar que perseguía con especial saña a los judíos de izquierda. Sionismo no es igual a judaísmo. El sionismo ha promovido el apartheid y la limpieza étnica contra la población árabe. Por eso repudiamos el alineamiento y el apoyo incondicional brindado por los Massa, Milei, Bullrich y demás referentes políticos de la clase capitalista argentina, que se han alineado completamente con el Estado de Israel, para convalidar su acción criminal.

Nos sumamos a las masivas movilizaciones que se desarrollan en las principales ciudades del mundo para repudiar los ataques criminales que el Estado de Israel está perpetrando contra el pueblo Palestino. Nos unimos al grito desesperado, que es también una posición de principios, para que se frene inmediatamente el exterminio de un pueblo entero. No aceptamos que la defensa del pueblo palestino se emparente con el antisemitismo. Así como reivindicamos la rebelión del gueto de Varsovia, reivindicamos el derecho de los palestinos a la rebelión. Reclamamos la ruptura de relaciones del gobierno argentino con Israel. Reclamamos el derribo de los muros del apartheid. Reclamamos el canje humanitario de los rehenes en manos palestinas por todos los presos palestinos que se hacinan en las cárceles israelíes como reclama una amplia franja de la propia población de Israel. Llamamos a la docencia universitaria a movilizarse para detener el genocidio en marcha.

Docentes universitarios del Partido Obrero