30/09/2020 | 1606

¿Qué nos deja el Congreso Nacional de la UJS?

Balances y perspectivas de un laboratorio político de la juventud que lucha.

PH Ana UJS

El sábado 26 de septiembre, por la tarde, concluyó el Congreso Nacional de la Unión de Juventudes por el Socialismo (UJS), luego de dos días llenos de apasionantes discusiones y debates políticos. La instancia fue puesta en pie de forma virtual, con un esfuerzo enorme en todo el país, con el espíritu de una juventud que se organiza y no hay pandemia mundial que la frene.

El congreso contó con 1.500 compañeres, desde Ushuaia a La Quiaca, así como con la participación de organizaciones internacionales como la Juventud Obrera de Costa Rica, el Grupo de Acción Revolucionaria (GAR) de México y L’Etincelle (La Chispa) de Francia.

El congreso fue un verdadero laboratorio político, que combinó el debate intenso de una juventud que interviene en todas las peleas con la necesidad de trazar un plan de acción acorde con los desafíos planteados. Sólo una agrupación como la UJS en el país realiza tal instancia, no por magia, sino por intervenir en el proceso vivo de las sucesivas luchas políticas.

 

Enfrentar al gobierno y al FMI

La deliberación para la acción es una de las claves que hace a nuestra corriente política. En tal sentido, el congreso tuvo un debate de la situación política en una comisión propia, que se delineó en torno de la discusión sobre cómo enfrentar al gobierno de Alberto Fernández y su política fondomonetarista. El peronismo busca, con la finalidad de hacer pasar el ajuste, aplacar cualquier expresión de descontento y lucha de la juventud, integrándola al Estado y anulándola como factor político. Ese es el papel que juegan sus agrupaciones estudiantiles, ambientales, sociales y sindicales.

Para hacerlo, el gobierno busca jugar el papel de un arbitraje con pocos recursos, lleno de maniobras, que resulta clave desmenuzar. Por ejemplo, el albertismo ha salido a vociferar un “aporte solidario” a la clase capitalista (ni siquiera impuesto) como una forma de “anotarse un gol” en el movimiento popular. Pero no sólo que es una limosna (sería la mitad del traspaso de recursos del sector más pobre al más rico de la población en 2020) sino que, además, el gobierno lo lleva adelante mientras negocia una rebaja de las retenciones agropecuarias.

El nacionalismo burgués puede encontrarse con algún choque con la clase capitalista, sin dudar de su orientación de fondo, que tiene como principales articuladores a los bonistas, al FMI, a una clase capitalista que se cobró más un millón y medio de despidos, en un país cuya cifra de pobreza está cerca de los 20 millones. Mucha más trampa que ley.

Ese mismo autodenominado “gobierno de científicos” podrá tener funcionarios que den conferencias de pedagogía, pero no puede explicar por qué la universidad funcionó ocho meses con un presupuesto atrasado y por qué la partida de 2021 recibirá un aumento del 17% frente a una inflación del 29% que el mismo informe prevé. Detrás de cierta perorata progresista no hay más que la pluma del Fondo, que le arma balances y presupuestos contables a la Rosada.

Esto, que el gobierno busca llevar adelante bajo la extorsión de que son ellos “o la derecha”, fue altamente discutida en nuestro congreso. La discusión apunta a desenmascarar esta política, apuntando a la verdadera polarización: la agenda de los trabajadores y la juventud o la política del Fondo. Como dijimos en Prensa Obrera (28/9): “la batalla política e ideológica, por caracterizar y explicar al conjunto de la juventud que el gobierno actual es quien representa, en este momento, de mejor manera al conjunto de la clase capitalista, y que es con él, precisamente, con quien las demandas de la burguesía encarnan y se hacen concretas, es elemental. ¿Quién ajusta a los jubilados: el gobierno nacional o la derecha? ¿Quién sostiene a Berni? ¿Quién tranza con la Iglesia y bloquea que se trate el proyecto por la legalidad del aborto en nuestro país?”.

Desde esta óptica se discutió la forma de orientar una política de conjunto, con el objetivo de separar a la juventud del gobierno y de las diferentes variantes de la oposición patronal, buscando con su independencia política que se ponga de pie, a tono con las rebeliones latinoamericanas del último año. Las dos declaraciones que sacamos y el conjunto de las iniciativas votadas apuntan a tal fin, para un trabajo político en el país y en el continente. Trabajo, dicho sea de paso, apasionante si los hay.

Un congreso de lucha

La lucha por la independencia política de la juventud no se lleva adelante simplemente hablando, por lo que nuestro congreso no apuntó simplemente a la discusión sino a la preparación de enormes peleas. Mientras estas líneas se están escribiendo, la juventud del AMBA se encuentra ultimando detalles para movilizarse masivamente a defender la recuperación de tierras de Guernica, frente a la orden de desalojo del juez Rizzo y el tándem Kicillof-Larroque.

En el plano educativo, el congreso votó la movilización recientemente realizada entre la la Juventud del Polo y la UJS al Ministerio de Desarrollo Social con la consigna “Trabajo genuino, becas, programas”, así como también el llamado a los centros de estudiantes, las centrales sindicales docentes y a toda la juventud para movilizarse a fines de octubre contra el Presupuesto 2021. Esta es la base política para pelear contra las reformas antieducativas como la Unicaba y el cierre de los 29 institutos terciarios en la Ciudad de Buenos Aires.

  A su vez, la juventud votó la participación en la jornada del 28S por el aborto legal y redoblar la campaña en todo el país para #QueSeTrateYa. Esta lucha se inscribe en la perspectiva de separación de la Iglesia del Estado. El Vaticano comparte la política de Fernández en el gobierno y el clero se ha convertido en una pata clave de la contención gubernamental. Gobierno que, dicho sea de paso, también ha avanzado en su escalada represiva con Berni a la cabeza. El Congreso de la UJS discutió redoblar la campaña por el #FueraBerni, la lucha por tierra y vivienda y la participación en la semana votada en el último plenario antirrepresivo. La pelea por el apoyo al próximo paro internacional de repartidorxs, el 8 de octubre y la profundización de la campaña contra los desmontes y la quema de humedales se colocaron como resoluciones que están en el orden del día.

Mariano Ferreyra y la UJS

Una de las resoluciones más importantes que tomamos fue redoblar de acá al 20 de octubre la campaña por Mariano Ferreyra, cerca de cumplirse los 10 años de su asesinato a manos de la burocracia sindical. Uno de los momentos más emocionantes fue el video realizado por la UJS de su lucha obrera y socialista. Mariano sintetiza las peleas políticas de la juventud como pocos. La lucha en defensa de la educación como militante de la Fuba piquetera, la organización de lxs trabajadorxs más precarizades contra la burocracia sindical. La delimitación con el nacionalismo burgués y de aquelles que usan la militancia para calentar la silla de los ministerios. “Mariano estaría con las familias de Guernica”, dice el video. Es el espíritu de toda nuestra historia. La juventud que no pueden comprar.

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Documento político del Congreso Nacional de la UJS.