LGBTI

2/11/2026

En Buenos Aires y en todo el país: a las calles con orgullo por el Fuera Milei

Organicemos la bronca del colectivo LGBTI+ en cada Marcha del Orgullo.

Agregar Prensa Obrera como
medio preferido en Google
Pongamos en pie una gran columna independiente.

Cada año las marchas del orgullo son un punto de encuentro, reagrupamiento y protesta de miles de diversidades sexuales y de género en ciudades y pueblos. En el próximo mes sucederán en Ciudad de Buenos Aires (7/11), Neuquén (14/11), Córdoba (21/11), San Juan (28/11), Mar del Plata, Mendoza (5/12), entre otras.

Sin embargo, este año el intento de Jorge Macri de prohibir la marcha en CABA, a través de la prohibición de actividades en la vía pública con motivo de la visita del Papa, colocó en la agenda pública general la movilización.

Una victoria de la movilización

La Comisión Organizadora lo rechazó, así como la mayoría de las organizaciones que la componen y muchísimas otras que no integramos el espacio pero encontramos en la Marcha del Orgullo un espacio importantísimo de encuentro y organización. Desde un principio la respuesta social fue clara: la fecha del 7 de noviembre no se toca.

Entonces, que la marcha hoy finalmente esté confirmada en su fecha original no es una concesión de Macri. Es el resultado de la presión social y de la respuesta de las organizaciones, que expusieron lo que había detrás de la medida: la decisión política de subordinar el derecho de la comunidad LGBTI+ a movilizarse a la agenda de la jerarquía eclesiástica, aunque el mismo vocero de la Iglesia Católica haya salido a despegarse de esta decisión.

En este sentido, Vanina Biasi, legisladora del Frente de Izquierda y el Partido Obrero, presentó junto a la Federación Argentina LGBT+ un proyecto de ley para que el gobierno porteño retrotraiga la cancelación de la marcha. El mismo lunes, luego del anuncio, había presentado además un proyecto de declaración de rechazo a la resolución. Ambos se apoyaban en la Ley 6.482, sancionada por la propia Legislatura, que establece que la Marcha del Orgullo es definida por las organizaciones no gubernamentales reconocidas por su defensa de los derechos LGBTIQ+. Es decir: ni el día, ni el horario, ni el recorrido son potestad del gobierno de turno.

Luego, el 25 de septiembre, la Comisión Organizadora y el gobierno porteño anunciaron un acuerdo para “compatibilizar” la marcha con el operativo del Papa, cuya llegada está prevista para el día siguiente. La Comisión habló de “diálogo” y de una “voluntad política compartida”. El gobierno de la Ciudad, de “buena voluntad”.

Lo que no se dijo con tanta claridad es lo que se cedió: el acuerdo recorta el uso de la Plaza de Mayo. No es un detalle logístico. La Plaza es el espacio histórico de las grandes movilizaciones populares, frente a la sede del poder político. Si la ley les reconoce a las organizaciones la potestad de definir el recorrido, un acuerdo que lo modifica por pedido del gobierno porteño le da a Jorge Macri una incidencia en la organización de la marcha que no tenía. El mismo gobierno que firmó una resolución para prohibirla, y que condicionó los recursos para forzar el cambio de fecha, convierte el espacio que podemos ocupar las diversidades sexuales y de género en un territorio de negociación.

Un contexto de ataque a derechos

La discusión se da en un cuadro que la hace más urgente. El Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+ contabilizó 227 crímenes de odio en 2025, un 62% más que el año anterior. Hace pocas semanas se denunciaron tres crímenes de odio en menos de 48 horas contra activistas de Rosario, Villa María y Quilmes. El gobierno de Milei acompaña con un discurso “antiwoke” que naturaliza la violencia, con despidos de personas travestis trans en el Estado y el incumplimiento del cupo laboral, con el vaciamiento de programas de género y diversidad, y con el intento de recortar el alcance de la Ley de Identidad de Género (hoy suspendido en la Justicia por un amparo). Todo esto va junto con los ataques al aborto legal y a la ESI. Queda claro que el gobierno de Milei y su plan económico y social es incompatible con nuestras reivindicaciones y que, por lo tanto, debemos pelear para que nuestro movimiento logre ponerse de pie, organizarse y colaborar para que se vaya.

Que la Ciudad subordine el Orgullo a una agenda eclesiástica no es un hecho aislado: se inscribe en la misma ofensiva reaccionaria. Y no es solo un fenómeno local. En distintos países se multiplican los intentos de limitar la organización y la expresión pública de la población LGBT+, como las prohibiciones de marchas del orgullo, la detención de activistas LGBT+, las leyes prodiscriminación a las diversidades. Al ritmo del avance de la crisis mundial, los gobiernos nos señalan como enormes problemas sociales a combatir, en la búsqueda de enemigos internos, pero sobre todo por reprimir cualquier expresión disruptiva de la familia hetero-cis patriarcal, reproductora y formadora de una clase obrera servil.

Inundemos las calles con orgullo contra los ataques del gobierno

Como lo hicimos desde el principio, defendemos la independencia del movimiento LGBT+ y sus organizaciones para organizar y armar esta marcha que tiene que ser masiva. Por el ataque que intentó asestar el gobierno de la Ciudad a la marcha misma, pero también por la ofensiva y la bronca que despierta esta entre las diversidades de nuestro país, víctimas primeras de la motosierra. Nuestra marcha no debe estar condicionada por aquellos que defienden una agenda opuesta a la de nuestros derechos; ni por el Estado, ni por las Iglesias.

Nuestro orgullo nació como una rebelión. En Argentina nuestra primera marcha nació en 1992 con 300 compañeros marchando con las caras tapadas. “Libertad, Igualdad, Diversidad” fue la consigna de esa primera Marcha que se desplegó desde Plaza de Mayo hasta el Congreso. Ni Macri ni Milei, ni ninguna jerarquía eclesiástica, pueden definir cuándo, cómo y por dónde se expresa el Orgullo.

Por una columna independiente del Frente de Izquierda Unidad

El 7N y a todas las marchas del orgullo hay que ir a la calle de forma masiva. Tenemos claro que los derechos se defienden organizándose. En los últimos años esta perspectiva fue defendida desde la columna independiente que conformamos con las organizaciones LGBTI+ del Frente de Izquierda, en un espacio que denuncia el ajuste y la motosierra de Milei y los gobernadores, que levanta una tribuna por la separación de las iglesias y el Estado, y que agita las reivindicaciones de nuestro colectivo (que van desde la denuncia a los crímenes de odio hasta el vaciamiento de nuestros derechos). También hemos sido la columna que levanta la bandera contra el genocidio en Palestina y el repudio a la utilización de las diversidades sexuales y de género para legitimar el apartheid y el avance de Israel sobre el territorio palestino.

En un cuadro de fuerte debilidad del gobierno de Milei, de crecimiento de la bronca popular (especialmente entre diversidades y mujeres) y de la abierta colaboración del peronismo con su plan de ajuste, tenemos una oportunidad para ofrecer una alternativa política independiente, montando una tribuna unitaria del Frente de Izquierda. En todos los terrenos, tenemos la responsabilidad de ser quienes recojamos esta bronca para estructurarla en una fuerza que se plantee una salida política propia de lxs trabajadorxs. La simpatía que recoge el FIT-U por su lucha consecuente contra Milei y no haber abandonado las calles en todos estos años es un punto de apoyo para lograrlo.

El rechazo del PTS a defender una participación y política unitaria del Frente de Izquierda Unidad en el reciente 39 Encuentro Plurinacional, como antes en la Marcha de la Bronca, es un grave error que llamamos a no repetir. El FIT-U debe intervenir como polo de independencia de clase, contra la tentativa de subordinar a la izquierda detrás de una recomposición electoral del PJ para bloquear una evolución política por izquierda de las y los trabajadores.

Pongamos en pie una gran columna independiente en esta Marcha del Orgullo, que junto al Frente de Izquierda sea tribuna de la lucha contra Milei y todos sus cómplices. Por la rebelión de nuestro pueblo para derrotar la ofensiva capitalista contra todos nuestros derechos.

CABA: Las villas se organizan contra los operativos racistas y la represión de Jorge Macri
CABA: Las villas se organizan contra los operativos racistas y la represión de Jorge Macri
Jornada de cortes interbarriales del Movimiento de Villas y Barrios Populares. -
prensaobrera.com
Argentina bajo el efecto caipirinha
Argentina bajo el efecto caipirinha
La fuga de Flavio Bolsonaro hacia Miami y el impacto de la crisis brasileña en nuestro país. -
prensaobrera.com
Prensa Obrera

Sumate a la comunidad

Hacemos periodismo de otra clase

Necesitamos ser independientes: nos autofinanciamos en un esfuerzo colectivo de quienes estamos de este lado de la lucha. Con tu aporte mensual podemos seguir creciendo en esta tarea militante, haciendo oír la voz obrera y la perspectiva socialista para que gobiernen los trabajadores