Políticas

24/11/2022

Los verdaderos parásitos: diputados y senadores ganarán el equivalente a 16 planes sociales

Oficialismo y oposición acordaron llevar la dieta de los parlamentarios a $500.000.

Congreso.

Los jefes de bancada del oficialismo y la oposición de Juntos por el Cambio han acordado aumentar un 30% las dietas de diputados y senadores, las cuales llegarán, incluyendo los “adicionales”, a los $500.000.

La disposición tiene su origen en una resolución que firmaron Cristina Fernández y Cecilia Moreau, presidentas del Senado y de Diputados, respectivamente, con la que se derogó el artículo 2 de la resolución 6/2022, que estipulaba que cualquier aumento de la dieta debía ser “tratado y aprobado por el pleno de ambas cámaras”. A partir de ahora, el ingreso de los parlamentarios aumentará de manera automática, de acuerdo a la paritaria de los empleados del Congreso, como ocurrió durante varios años.

La diferencia entre la dieta de los congresistas y el salario de los trabajadores es abismal. En septiembre de este año, el sueldo promedio, en el empleo privado registrado, se ubicó en $165.000; mientras que el salario mínimo, fijado por el gobierno nacional, las patronales y la burocracia sindical, llegará en diciembre a $61.953, un monto que se encontrará por debajo de la línea de indigencia de octubre.

Todo esto muestra el cinismo de los políticos capitalistas, que atacan permanentemente al movimiento piquetero, tratando a quienes nutren sus filas de parásitos que viven a costa de los impuestos que pagan los trabajadores. Los parásitos son en realidad los diputados y senadores burgueses, que ganarán en diciembre el equivalente a ocho salarios mínimos y a 16 programas Potenciar Trabajo, solo por el hecho de legislar a favor de los empresarios y de profundizar la pobreza mediante la votación de políticas de ajuste.

Abajo el dietazo

El aumento fue rechazado de cuajo por el Frente de Izquierda, como ha hecho siempre. Otras fuerzas capitalistas, como el interbloque federal y los fascistas libertarios, lo rechazaron de manera demagógica, ya que defienden y sostienen los privilegios de los jueces, legisladores y ministros. En el caso de Milei, la farsa se eleva al cuadrado, ya que él puede prescindir de su dieta porque cobra un sueldo de ejecutivo “trabajando” para Eduardo Eurnekián, un empresario cuyas ganancias son producto en gran medida de subsidios estatales.

Los políticos del sistema perciben sueldos que se asemejan a los de un cargo gerencial en una empresa porque gobiernan para los capitalistas. Se trata de una casta burocrática que vive como la minoría privilegiada a la que responde, y que por lo tanto está completamente divorciada de la enorme mayoría de la masa.

Desde el Partido Obrero no solo rechazamos este nuevo dietazo, sino todos los privilegios de los funcionarios del Estado. Hemos planteado que la dieta sea equivalente a cuatro salarios mínimos, lo que han percibido históricamente nuestros congresistas. Sin embargo, esto siempre fue rechazado por los políticos capitalistas.

Solo un gobierno de trabajadores puede terminar con los privilegios de la “casta política”.