Mujer

2/6/2026

Los dramáticos índices de violencia contra las mujeres en San Juan

Este 3J salgamos masivamente a las calles.

Ni Una Menos.

Las cifras no mienten, pero tampoco alcanzan para mostrar la magnitud del horror: en nuestra provincia, solo 3 de cada 10 casos de abuso intrafamiliar, violencia de género y agresiones contra las mujeres llegan a ser denunciados. El resto permanece oculto entre cuatro paredes, protegido por el silencio, la impunidad y la complicidad de las instituciones.

Un nuevo episodio de brutalidad nos estremeció en Concepción (Capital, San Juan). Un operario minero fue detenido tras someter a su pareja a una violencia indescriptible: la golpeó, la acuchilló, la orinó encima y la intentó violar, mientras la mantenía encerrada contra su voluntad. La mujer logró escapar casi desnuda hasta llegar a la Comisaría 2da, pidiendo ayuda entre el miedo y el dolor, mientras el agresor se quedaba en su casa limpiando las huellas de su crimen como si nada hubiera pasado. Este hecho no es un caso aislado, ni un “problema personal”: es la consecuencia directa de un sistema que falla a las mujeres una y otra vez.

En San Juan, el Cavig (Centro de Abordaje de Violencia Intrafamiliar y de Género) registra más de 1.200 denuncias anuales. Para el período comprendido entre enero y mayo, se contabilizaron 1.270 denuncias formales y más de 6.600 intervenciones que incluyen asesoramientos y formularios de protección. Las lesiones, desobediencia judicial y amenazas encabezan los motivos.

En Argentina, según las cifras oficiales se reportaron cerca de 250 femicidios directos anuales en los últimos años, lo que equivale a una víctima fatal aproximadamente cada 31 a 35 horas

El Estado es responsable

El gobierno nacional de Milei y el de Orrego han recortado presupuestos, cerrado espacios de contención y debilitado las políticas públicas contra la violencia de género. Dejan a las mujeres solas frente a sus agresores. No hay suficientes refugios, no hay equipos de atención suficientes, no hay políticas que lleguen a los barrios, a las zonas rurales ni a los lugares de trabajo. El Estado garantiza la impunidad de los agresores y ejerce la violencia contra las mujeres. El Estado es responsable cuando encontramos a nuestras pibas descuartizadas, asesinadas en cualquier rincón, como Agostina Vega en Córdoba o Dulce Candia en Misiones: que quede claro, no fue una muerte, fue femicidio, hubo un femicida.

Dejemos de culparlas a ellas, son niñas, adolescentes. Tampoco culpen a sus familias, hacemos todo lo posible para cuidarlas. Los responsables directos son el Estado y la Justicia: tienen la obligación de protegerlas, no de permitir que mueran solo por ser mujeres.

La Justicia es responsable

Una y otra vez vemos cómo la justicia actúa con lentitud, indiferencia o directamente a favor de los agresores. Las órdenes de restricción no se cumplen, las denuncias se archivan, los jueces minimizan los hechos y tratan la violencia como “problemas de pareja”.

La Iglesia es cómplice

No podemos dejar de señalar el papel de la Iglesia, que sigue sosteniendo valores patriarcales, culpabilizando a las víctimas y oponiéndose a derechos fundamentales como el aborto legal, seguro y gratuito, o a políticas que pongan fin a la dominación masculina. Su discurso sobre “la familia tradicional” encubre la violencia que se ejerce dentro de los hogares, protegiendo a los agresores y negando la realidad que miles de mujeres vivimos día a día.

La violencia de género, los abusos intrafamiliares y los femicidios no son hechos naturales ni inevitables: son construcciones sociales sostenidas por instituciones -en este caso las capitalistas. Mientras el gobierno de Milei sigue priorizando los intereses de los poderosos y olvida a las mujeres, la lista de víctimas sigue creciendo.

Ni una menos

Exigimos políticas y presupuestos suficientes, justicia rápida y efectiva, la defensa de la ESI. La impunidad es el combustible que alimenta estas muertes, y no vamos a callar más. Este 3J salgamos masivamente a las calles a luchar contra los gobiernos y las instituciones promotoras de la violencia contra las mujeres.

Este 3J, ganemos las calles al grito de justicia por Agostina
Un nuevo femicidio conmueve al país en la previa del Ni Una Menos. -
prensaobrera.com
El gobierno reglamentó el FAL, el ataque a la negociación colectiva y otras reformas antiobreras
Otro paso en la ofensiva contra los trabajadores que debe ser enfrentada con la huelga general. -
prensaobrera.com