Políticas

7/7/2026

¿A qué "segundo semestre" vamos? 

Editorial de Gabriel Solano en 14 Toneladas T3E20.

Milei.

Estamos a principios de julio y comienza el segundo semestre del año, lo que tiene su importancia porque el gobierno había prometido que en estos meses íbamos a tener un crecimiento muy virtuoso. Acá tengo una cita que vale la pena recordar, esto es del 14 de abril y el ministro de Economía, Luis Caputo, dijo: “Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas“. Ya estamos, por lo tanto, en la posibilidad de hacer un balance. Ayer un diario, Página 12, hacía un pequeño resumen interesante también y se preguntó: ¿Qué pasó en estos tres meses, si son parte de los 18 meses de los que habló Caputo?

Tenaris despidió 150 operarios en la planta de Valentín Alsina. Recordemos que Tenaris es de Techint, es decir, el principal grupo industrial que tiene la República Argentina. Tenaris y Siderca producen los tubos sin costura para la industria petrolera argentina; están relacionadas con Vaca Muerta de manera directa. Unionbat, que produce baterías y cuya marca es Willard, una de las más importantes del mercado, cesanteó a 110 trabajadores de su planta de Entre Ríos. El argumento de todas las empresas que están despidiendo es que hay una caída de la demanda; se puede discutir si ese argumento explica o no los despidos -nosotros siempre rechazamos los despidos. Amesud, una empresa textil -el derrumbe de la industria textil es impresionante- que produce para marcas muy conocidas, entre ellas Nike y Adidas -posiblemente las más conocidas del mundo- despidió, después de que Caputo anunciara los 18 meses virtuosos, a 215 trabajadores. MB Bordes, una metalúrgica muy importante de Villa Constitución, acaba de cerrar directamente y cesantear todo el personal; en Villa Constitución, distrito clave de la Unión Obrera Metalúrgica, hay también decenas y decenas de despidos. Finca Balcarce, dedicada a la producción de papas (otro rubro, alimentación), cerró directamente y despidió a todos los trabajadores -unos 50 aproximadamente. La autopartista alemana ZF Argentina, 80 trabajadores despedidos; Fideos Bauzá, una de las más importantes fábrica de pastas en Argentina, 50 despidos. Carrefour cerró tres sucursales. Y así podríamos seguir enumerando, porque el listado de empresas que durante estos tres meses cerraron -o, si no cierran, despiden masivamente- es enorme. Y todo esto está pasando ahora.

Después tenemos en estos meses una caída muy importante de la recaudación fiscal. Este es un dato importante para seguir. Por ejemplo, durante el mes de junio la caída de la recaudación fue de un 7,4%. En el semestre la caída fue del 5,3%, pero no deja de ser importante que la caída de junio esté por arriba del promedio. Quiere decir que está en ascenso la caída de la recaudación y no está retrocediendo. ¿Qué impuesto cayó en la recaudación? El impuesto más importante de Argentina: el IVA, casi un 4%, lo que marca una caída del consumo porque el IVA es un impuesto que se cobra sobre el consumo de manera directa. Y cayeron un 2,9% -esto también es muy importante- los impuestos que se cobran por la Seguridad Social, es decir, los impuestos patronales. Las causas de la caída de los impuestos a la seguridad social básicamente son dos: hay menos empleo y los salarios son más bajos.

Como contraparte de esto, la caída de la recaudación tiene otros elementos importantes como la eliminación o la reducción de los impuestos a los capitalistas, que lo hemos visto con la reducción de las retenciones a las exportaciones y lo vemos con el Rigi y el Súper Rigi. Hay algunas estimaciones que ya hablan de que con el Rigi -el Súper Rigi todavía no se aprobó, falta media sanción parlamentaria- ya se han resignado 2 mil millones de dólares de ingresos fiscales.

También tuvimos una caída muy importante de la producción automotriz. Recordemos que Argentina es uno de los pocos países de América Latina con industria automotriz -la tienen México, Brasil y Argentina. En el primer semestre cayó un 18,3% y en junio un 13,6%. Muchos la explican en que caen también las exportaciones, pero en el mercado interno, en las concesionarias, en junio cayó un 26,3% y en el semestre un 23,7%. Acá se repite lo anterior: en junio cayó más que en el promedio del semestre, mostrando que el ciclo de recuperación no está. La actividad industrial en mayo -de acuerdo a un cálculo de la UIA- vuelve a caer un 5% y medido contra abril un 0,8%, y la producción metalmecánica cayó un 1,4%.

¿Cómo impacta esto en las familias, cómo impacta sobre los trabajadores? Esta es la pregunta quizás más importante de todas y el dato es que el crecimiento del endeudamiento de las familias, que es colosal, no registra antecedentes. En mayo -recordemos, insisto, que en abril Caputo había anunciado el comienzo de los 18 meses virtuosos más importantes en décadas de la Argentina- subió el endeudamiento en niveles impresionantes. De los créditos que tomó la población con los bancos el 12,7% es moroso; y con las entidades no bancarias es del 33% (acá están metidas las billeteras virtuales), de cada diez 3,3 hoy son morosos. Esto ha llevado a que unas 7 millones de personas en Argentina estén por fuera del sistema de crédito. ¿Por qué? Porque cuando vos estás en mora con el sistema bancario, o con el sistema no bancario, en un momento se suspende la posibilidad de tomar nuevo crédito. Y esto que está pasando ahora en Argentina no registra antecedentes en décadas. Especialmente esta morosidad se concentra en el sector más joven, en las personas que tienen entre 26 y 35 años y tienen deudas, sea con el sistema bancario, sea con el sistema no bancario: en este rango etario, las personas en mora representan el 40%. Es un hecho gravísimo. ¿Esto a qué se debe? ¿Se debe a que las personas son irresponsables, como dijeron muchos funcionarios del gobierno, y se dedicaron a gastar lo que no tenían? No puede ser, no es que cambiaron la población, los patrones de conducta, los patrones de consumo, los patrones de deuda; siguen siendo los del pasado. Lo que cambió es que el salario cada vez rinde menos, básicamente porque cae en relación a la inflación. Y eso viene pasando mes tras mes desde hace unos diez meses en Argentina. Las familias trabajadoras cada vez destinan una parte mayor del salario al pago de servicios públicos (luz, gas, transporte) y privados (internet, por ejemplo, o sea compañías que son un producto de extrema necesidad).

Este es un hecho que en el pasado no existía del mismo modo; por ejemplo, en el 2023 el 5,3% de los ingresos iba a lo que se llama servicios. Hoy en general va el 17%. Es decir, que el peso de los servicios sobre el salario se triplicó. Y esto es un dato que tiene que ver justamente con que hay un enorme ingreso que están teniendo las compañías que manejan la electricidad y el gas -por eso hay tanto furor de inversiones en este tipo de empresas. Y el salario no tiene el mismo aumento. La inflación del Indec esto lo mide relativamente; en un momento se produjo una crisis en el Indec que llevó incluso a la salida del extitular Marco Lavagna, que quería actualizar la canasta de consumo dándole más peso a los servicios en la estadística de inflación. El gobierno no quiso hacerlo. Por lo tanto, la inflación que vemos mes a mes es una inflación que no es la real porque no contempla como corresponde el peso que tienen los servicios en la canasta familiar. La Fundación Capital, dirigida por Redrado y Carlos Pérez, dice que la inflación de mayo -si uno la anualiza- fue del 33%, pero el gas aumentó un 55% y el transporte público un 49%: está todo por arriba del promedio. El salario rinde menos, no se pueden pagar los créditos y además cae el consumo -en junio cayó un 1,9% con respecto a mayo.

Un 1,9% a pesar de dos o tres hechos importantes que hacen que en junio en general se venda más que en mayo. Uno es el aguinaldo, que muchos lo cobran en junio; además está el día del padre, que es un día general de consumo; y este año en particular el Mundial, que impulsa un poco más los gastos sea porque gente compra un televisor, o porque se junta a comer y va al supermercado a comprar algo.

Entonces tenemos una caída de la producción -una caída especialmente de la producción industrial-, una caída en los ingresos de los trabajadores -de sus salarios-, un incremento de las tarifas, un crecimiento del endeudamiento familiar. Teniendo en cuenta todo esto, cabe preguntarse: ¿A dónde vamos en los próximos meses? El gobierno dice que vamos a una baja de la inflación significativa y está anunciando que la inflación de junio empezaría con uno y no con dos; de esa manera, en la promesa gubernamental, habría una recuperación de los ingresos porque la inflación va a caer. Esto vamos a verlo. Posiblemente la de junio tenga una caída, por más de que no se mida como corresponde el peso de los servicios en la inflación. Pero algunos datos hablan de que esto podría ser algo transitorio. Uno es el aumento del dólar que hemos visto en el mes de junio. Alguno puede decir, y es cierto, que el aumento del dólar es un fenómeno de tipo internacional. En todo el mundo aumentó el dólar el último mes, en Argentina hubo un aumento del dólar superior al 5%. Pero en Argentina hay componentes locales que hay que seguir con mucha atención. Un componente es que al bajar el precio de la energía a nivel mundial, Argentina va a tener menos ingresos de dólares cuando una parte muy importante del ingreso de dólares de los últimos meses fue por el aumento del precio de energía que Argentina exportó. Segundo, hay una caída de la liquidación de la cosecha. Y luego tenemos vencimientos de deuda que son muy importantes. Los vencimientos de deuda que tiene Argentina por delante, hasta la elección presidencial en la cual Milei pretende reelegirse, más o menos son de 8 mil millones en el año 2026 y de 23 mil millones en el año 2027. Si uno los suma están cerca de los 32 mil millones de dólares. Es muchísimo dinero. Y Argentina, a pesar de la baja del riesgo país, no ha logrado ingresar nuevamente a los mercados internacionales y en Estados Unidos la suba de la tasa no se ha revertido, por lo tanto eso impacta en las posibilidades de financiamiento de Argentina.

Todo eso lo tenemos ahora. Es decir, el segundo semestre es un segundo semestre en el cual el gobierno dice vamos a tener un crecimiento económico, va a bajar la inflación y se van a incrementar los ingresos; pero hasta ahora lo que hemos visto desde que tuvimos el anuncio del ministro de Economía es todo lo contrario. De alguna manera esto explica que siga muy baja la imagen presidencial. Atlas Intel y Bloomberg hicieron una encuesta en América Latina -muchos destacan que Intel fue pionera en Argentina en pronosticar el triunfo de Milei- mostrando que la desaprobación de Milei está en 58,2% y la aprobación en 39,7%. Es decir que claramente cuando uno va a una consulta a la población de cómo ve al gobierno, se ve indudablemente un crecimiento del rechazo a su política. ¿De acá podemos deducir necesariamente que Milei va a retroceder, entrar en un ciclo de retroceso y perder las elecciones presidenciales el año que viene? No, todavía no se puede pronosticar eso. ¿Por qué? Por varios motivos. Esta desaprobación que tiene Milei no implica por el momento el crecimiento ya de una alternativa política. Acá hay un dato muy fuerte: el peronismo está peor que Milei, dividido, y la división del peronismo tiene que ver con un componente de camarilla, de choques personales, pero especialmente con que carece de un programa alternativo al gobierno de Milei.

Por eso hemos visto a gobernadores del peronismo estar en la asunción de Santilli el otro día y por eso el peronismo es incapaz de poder enfrentar a Milei; porque buena parte del programa del peronismo lo encarna Milei y los puntos que no encarna no son puntos a favor del pueblo sino que tienen que ver con disputas de tipo intercapitalista.

Entonces, el hecho de que el peronismo esté en peores condiciones que Milei hace que de este nivel de desaprobación no se pueda deducir necesariamente que Milei vaya a perder una elección. Y segundo, que la ofensiva que Milei encarna contra los trabajadores -acá hay un punto para nosotros que es clave- la está llevando adelante con mucha tenacidad y por el momento la resistencia popular a esa ofensiva contra los trabajadores no tiene la capacidad de ponerle un freno ni a él ni a la clase capitalista.

Entonces, incluso en un cuadro de recesión económica, de caída de consumo y de crecimiento de los despidos un gobierno puede sobrevivir. Se suele hacer una analogía, y con todos los límites que tiene la analogía es correcta hacerla en este caso: Menem logró su reelección en el año 95', en el cuadro de una fuerte recesión económica. Y lo hizo porque el pueblo no se pudo reponer del golpe que sufrió. Cuando sufre un golpe de este tipo, el pueblo no vota como clase, con conciencia, con un proyecto político. Vota atomizado, desmoralizado. Y esto puede llegar a ocurrir en tanto no se desarrolle una alternativa y una resistencia acorde al ataque que estamos recibiendo.

Por supuesto que esto presenta para el Frente de Izquierda todo un desafío, porque viene creciendo en términos de opiniones favorables y también la encuesta que señalé muestra nuevamente a Myriam Bregman como la segunda política con mejor imagen de Argentina. Es un hecho de importancia realmente relevante, en buena medida histórica. Que la candidata de un Frente de izquierda que plantea abiertamente el gobierno de los trabajadores tenga semejante imagen positiva es un hecho relevante, pero lo es especialmente si sirve como punto de apoyo para que el Frente de Izquierda se ponga a la cabeza de una organización popular que enfrente al gobierno de Milei y desarrolle al mismo tiempo una construcción con un programa de tipo socialista para enfrentar esta ofensiva capitalista.

Por eso, desde el Partido Obrero insistimos tanto en la necesidad de comités unitarios que tengan este objetivo.

Contribución para el desarrollo de la izquierda y el socialismo en la Argentina
Contribución para el desarrollo de la izquierda y el socialismo en la Argentina
Sumate a construir una alternativa de los trabajadores. -
prensaobrera.com
El PTS debe rever su rechazo a los comités unitarios del Frente de Izquierda
El PTS debe rever su rechazo a los comités unitarios del Frente de Izquierda
La tarea es transformar la simpatía electoral por la izquierda en una gran fuerza organizada de militancia socialista. -
prensaobrera.com