Políticas

1/4/2025

Abril arranca con tarifazos, en medio del repunte de la inflación

Aumentos en combustibles, servicios de luz, agua, gas y transporte público, además de las prepagas, entre otros.

Inflación

Después de un marzo en que la inflación volvió a repuntar y en medio de una corrida cambiaría que presiona por una nueva devaluación, empieza el mes de abril con aumentos en combustibles, servicios de luz, agua, gas y transporte público, además de las prepagas, entre otros. Mientras Milei versea sobre una baja en la pobreza, ocultan el golpe al bolsillo de los laburante por estos incrementos con fuerte impacto en el costo de vida.

En el caso del combustible, el gobierno ordenó por decreto un incremento del 1,75%, el cual está compuesto por el aumento en el Impuesto a los Combustibles Líquidos, en el marco del brutal ajuste fiscal, y de la actualización en función del crawling peg. Este se trasladará nuevamente al precio del surtidor.

Los naftazos son una política consecuente del gobierno nacional. La nafta en la Ciudad de Buenos Aires pasó de $311 en noviembre de 2023, antes del recambio presidencial, a $1.173 en marzo de 2025, según el portal especializado Surtidores. Esto representa un aumento del 277,5% nominal, muy por encima de la inflación acumulada en el período.

Dicho incremento se traslada a toda la cadena productiva porque encarece el transporte de productos, es una de las formas del gobierno de seguir trasladando el peso del ajuste a los bolsillos populares. En paralelo, las estaciones de servicio afirman que el precio de la nafta se encuentra atrasado en un 20%, lo que vaticina nuevas presiones por parte del sector para aplicar nuevos naftazos.

En el caso de la luz y el gas, el gobierno autorizó aumentos en los precios mayoristas de un 1,8% y un 1,7% promedio, respectivamente. En el caso de la luz, el aumento se por el a partir de un incremento del 3,5% en el Valor Agregado de Distribución, es decir en beneficio de Edesur y Edenor, las distribuidoras responsables de los sistemáticos cortes de luz. En el caso del gas, aumentan las tarifas de transporte y distribución de gas natural y del PIST (el precio de gas en boca de pozo, es decir el que cobran las petroleras).

Los capitalistas se llenan los bolsillos a costa de pulverizar el de los laburantes. Este incremento además no incluye la revisión tarifaria establecida por decreto, lo que demuestra que los tarifazos van a continuar, considerando que el gobierno busca avanzar en el esquema de eliminación de subsidios que exige el FMI.

En el caso del agua el precio de la tarifa del agua se incrementará en un 1% para el AMBA, donde el costo promedio alcanzará los $22.967. Vale destacar que el gobierno amenaza con privatizar AYSA completamente, de lograrlo, las tarifas se dispararían consagrando un nuevo y enorme golpe a los bolsillos de la población.

Los servicios públicos son un ítem que se encuentra subestimado en el cálculo de la canasta básica puesto que no refleja el verdadero esquema de gastos de las personas y familias en la actualidad y disminuye el impacto de los tarifazos. Tampoco es tenido en cuenta el gasto del alquiler, un ítem que subirá 116,5% en el mes de abril y que representa el destino al que arriba probablemente más de la mitad del salario de un trabajador. El gobierno celebra una “baja” de los indicadores de pobreza, mientras esconde el uso de una metodología estadística que encubre un verdadero crecimiento de la miseria y el hambre.

Las empresas de medicina privada ya anunciaron aumentos de las cuotas que rondarán entre el 1,75% y el 2,9%, la cual también aplica a los copagos. De esta manera, miles de usuarios van a verse privados de atención sanitaria por no poder pagar, mientras al mismo tiempo el gobierno vacía la salud pública. Lo mismo sucede con los colegios privados, los cuales incrementarán su cuota un 3%, por encima del índice inflacionario, mientras el gobierno desfinancia la educación pública. La población es rehén de la política oficial.

En tanto, los precios del transporte de pasajeros en el Área Metropolitana de Buenos Aires aumentarán en promedio 4,2%, también por encima de la inflación. Este ajuste se debe al mecanismo de actualización de tarifas que sigue la inflación y agrega un 2% extra. Así, el boleto mínimo (0 a 3 km) con tarjeta SUBE registrada pasará de $ 408,24 a $ 425,57; de 3 a 6 km a $ 474,09; de 6 a 12 km: $ 510,61 y de 12 a 27 km: $ 547,17. Quienes paguen con la tarjeta SUBE sin registrar, el aumento será de $676,66 y $927,72.

Esto encarecerá nuevamente el traslado de los trabajadores, incluso a sus puestos de trabajo, a quienes el salario no les aumenta en la misma medida, y beneficiará a las patronales del transporte, las mismas que desfinancian el servicio.

Recordemos además que los últimos dos meses estuvieron caracterizados por la suba en el precio de los alimentos, con la carne a la cabeza. El último dato de inflación fue 2,4% en febrero y las consultoras esperan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se acelere y se ubique en torno al 3% en marzo.

El gobierno avanza con nuevos tarifazos e incrementos en los principales costos que tiene que afrontar una familia trabajadora, lo único que no aumenta en la misma medida son los salarios, a los que les puso un techo paritario. La burocracia sindical es la principal cómplice de la pulverización del poder adquisitivo de los trabajadores, dilatando la lucha en los lugares de trabajo y promoviendo la parálisis. El acuerdo con el FMI solo traerá consigo nuevas y mayores penurias para el pueblo trabajador.

Es fundamental luchar para tirar abajo el programa antiobrero y antipopular de este gobierno, pelear por un salario mínimo igual a la canasta básica y por paritarias acordes a la inflación. Un gobierno que hambrea a la población se tiene que ir.

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