20/08/2021

Buenos Aires: un debate en veremos por la crisis política

Con una estudiada sonrisa de marketing electoral, la precandidata Tolosa Paz del Frente de Todos saludó al derechista José Luis Espert por haber aceptado el debate que rechazaron Diego Santilli y el PRO. Muchos elogios para un facho «libertario».

Nuevamente, la candidata empresaria «olvidó» al Frente de Izquierda Unidad, al que sin embargo tiene muy presente por sus denuncias contra el capital inmobiliario, y la preocupación que generan en el gobierno las multitudinarias movilizaciones del Polo Obrero.

Un debate en el freezer

La candidata de la «Argentina que queremos» es presidenta de una constructora y está vinculada a un pulpo inmobiliario platense, además de ser accionista de empresas en el país y el extranjero. Esto en una provincia con un millón y medio de bonaerenses sin viviendas, y represión a los sin techo.

«Victoria» reflota el «debate» cuando cae en las encuestas, pero no le pone  fecha, ni tiene apuro para que se haga.  Pura impostura. No sólo está aislada por el kirchnerismo sino también por los  intendentes que la tildan de «advenediza» e ignota. Un ancla pesada con la votación en retroceso.

La nominación de la candidata de Alberto echó más leña al fuego de la interna con Cristina Kirchner, Máximo y el gobernador Axel Kicillof. En medio del «Olivos Gate», la «delegada» del gobierno nacional es piantavotos. Sin méritos propios ni trayectoria política, Tolosa Paz llegó  merced al  dedo del presidente, amigo personal de Pepe Albistur, ex secretario de medios de Néstor Kirchner, esposo de Tolosa Paz y con causas abiertas por corrupción.

Por lo pronto, el kirchnerismo está empeñado en sacarla de escena y ningunearla hasta donde pueda. Una crisis mayúscula siendo que Tolosa Paz encabeza la boleta a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires: hasta cierto punto el Frente de Todos va a las elecciones sin candidato.

Que Tolosa Paz esté identificada con Alberto golpea doblemente al kirchnerismo, que aceptó ir a la cola. Otra vez fue el ministro de seguridad bonaerense Sergio Berni quien salió a pegarle a Alberto Fernández por la foto de Olivos y la «deslealtad» para con su compañera, la primera dama Fabiola Yañez. Cristina completó el zarandeo demandando «poner orden» en la Quinta Presidencial y en el gobierno nacional. El tándem de los Fernández implosiona al calor de la crisis capitalista y el fracaso de todo el peronismo.

Este es el marco de un «debate» que tampoco quiere Tolosa Paz, pese a sus sonrisas y poses televisivas. La candidata de ¿Todos? le enrostra al larretista Santilli no querer debatir y lo responsabiliza por el eventual fiasco de un convite que no arranca. Si el candidato de «Juntos» se va a barajas para no cargar con desastrosa gestión de tierra arrasada de  Vidal, el peronismo no le va en saga.

Primero Tolosa Paz desmintió a lo «Vicentin» que el Frente de Todos quiera imponer nuevos gravámenes a los capitalistas, y a renglón seguido fueron los Fernández quienes rechazaron la reducción de la jornada laboral. Eso sí, «Todos» ratificó el pago al FMI.

Fuego amigo

Tolosa Paz  lidia con Kicillof, reducida como está a la condición de mera acompañante en los actos de campaña. Es el propio kirchnerismo el que le baja el pulgar a la primera candidata con la mira puesta en las presidenciales del 2023. Una eventual derrota de Cristina, Máximo y Kicillof en la provincia será cargada a la cuenta de Alberto Fernández.  Con las acciones en baja, el pejotismo y los intendentes bonaerenses se empeñan en salvar la ropa en sus propios distritos.

El retroceso de un peronismo devaluado en la consideración popular, agiganta la demagogia y el aventurerismo electorero. Daniel Gollán, ex ministro de salud y segundón K de la albertista Tolosa Paz prometió vacunar con la segunda dosis al 90% de los bonaerenses… antes de las Paso. La realidad es que a la fecha sólo el 12% de la población provincial tiene el esquema vacunatorio completo. Estamos frente a una estafa electoral que volverá  como un boomerang.

Provincia en rojo financiero y social

Kicillof recorre la provincia entregando créditos para la vivienda a cuentagotas. Muy poco para diferenciarse de Alberto en una gigantesca catástrofe social, y muy poco para «plebiscitar» la gestión kirchnerista. El 27 de agosto,  Kicillof tendrá que enfrentar una nueva crisis financiera por la ofensiva del Grupo Ad Hoc que lidera a una fracción de peso entre los bonistas buitres de la fraudulenta deuda externa provincial. El fantasma del default tiñe la campaña electoral.

Ni Tolosa Paz ni el fuego amigo de los «nacionales y populares» pueden aquilatar la reapertura efectiva de las paritarias docentes y estatales, condicionadas por las garantías ajustadoras a los bonistas. La defensa del salario y el trabajo está en manos del sindicalismo combativo y el Frente de Izquierda Unidad.

La salida que queremos los trabajadores

Como señalamos, la candidata empresaria se cuidó bien de mencionar al Frente de Izquierda Unidad en el debate que no arranca, aunque varias encuestas lo colocan peleando el tercer lugar y muy cerca de Espert y Florencio «reforma laboral» Randazzo.

Posiblemente, el «debate» siga en la congeladora para esquivarle el bulto al «Olivos Gate» y al recordado vacunatorio vip en un país con 110 mil muertos. La  filtración – desde adentro- de la foto festiva en la Quinta Presidencial es  también una  advertencia a Tolosa Paz y a  su sponsor y marido Pepe Albistur, despedido por múltiples causas judiciales y favores familiares. Un «Tolosa Gate» colmaría el vaso.

La crisis capitalista es el marco ineludible para cualquier debate en una provincia con récord de pobreza, falta de viviendas, desocupación y miseria. Los tres de cada cuatro niños que no comen regularmente en el conurbano son la imagen viva de la «Argentina que no  queremos». Las «políticas sociales» de Tolosa Paz son un fraude.

Las amnesias recurrentes de la candidata Tolosa Paz, que omite al Frente de Izquierda, son un síntoma del temor de todo el peronismo a un desplazamiento político hacia la izquierda. La provincia de Buenos Aires es un polvorín y urge una transformación y reorganización social bajo la dirección y movilización de la clase obrera.

El peronismo antiobrero, que ataca al movimiento piquetero, tocó fondo. Si hay debate el FIT-U será la tribuna de los reclamos y luchas populares que encabeza en la calle. El 12 votemos Frente de Izquierda Unidad, Lista 1 A.