Políticas
11/8/2026
Dos derrotas para Milei: ¿puede reelegir?
Editorial de 14 Toneladas T3E25.

Seguir
La semana pasada fue de derrota política para el gobierno. Hubo dos hechos muy significativos lo explican, pero que no agotan el problema. Uno fue el paro de un sector del movimiento obrero muy pequeño llamado "Los Prácticos", trabajadores que tienen como responsabilidad fundamental ingresar los barcos a los puertos del país –ya que hay determinados dragados que hay que conocer.
Y Sturzenegger, en una de sus medidas desrregulatorias, había planteado medidas que prácticamente llevaban a despidos masivos, a la eliminación de la profesión como tal. Incluso había pactado con el Ministerio de Seguridad, previendo que hubiera una huelga obrera, que los capitanes de Prefectura o de la Armada se encargasen ingresar los barcos reemplazando a los trabajadores. Una especie de militarización de una huelga. En Argentina lo hemos visto en el pasado.
Pero cuando quisieron apelar a ese sector no tenía el personal calificado para ingresar los barcos, y finalmente se paralizó el comercio exterior argentino durante 48 horas, afectando a señaleras, a YPF y a todo el comercio exterior. Milei y Sturzenegger tuvieron que anular el decreto y los trabajadores prácticos lograron un triunfo muy importante.
Esto muestra el valor estratégico que tiene la clase obrera en el proceso de producción y distribución. Y pone de relieve otra vez cómo una huelga decidida, que se hace hasta triunfar, puede conseguir un triunfo. Le mandamos a los prácticos una felicitación.
La ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada" y la derrota en el Senado
El otro hecho tuvo que ver con el tratamiento en el Senado de la Nación de la ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada".
Desde 14 Toneladas veníamos sosteniendo que estábamos notando un cambio de clima político en el país y que el gobierno estaba atravesando un cuadro político muy difícil, incluso nos aventuramos a decir que posiblemente sea su peor momento. Y esto tenía que ver con una caracterización más de fondo del proceso social y económico en Argentina, con sus distintas crisis. Este año tuvo lugar la crisis de Adorni, que se extendió mucho en el tiempo. Pero muchos decían: "Tiene una solución a esta crisis, ¿cuál es? Echarlo a Adorni y reemplazarlo por alguien". Adorni salió, entró Santilli.
También tuvo la crisis de $Libra, importante porque el Presidente de la Nación está comprometido en un hecho de corrupción que tiene dimensión internacional. Pero… ¿Cómo se solucionaba eso? Apelando a la Justicia, que tendió a encubrir y a paralizar la investigación del caso. Pero de fondo lo que está en juego acá es que hay un proceso económico que está en crisis y que afecta de una manera muy fuerte a la mayoría de trabajadores de Argentina.
Y esta ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada"–por mérito propio a la ley, porque era muy reaccionaria y generaba mucho repudio- se convirtió en catalizadora de una bronca popular mucho más amplia. Y eso lo veníamos viendo el lunes pasado: había pronunciamientos de artistas, de personalidades de la cultura, y era de prever una gran movilización el día jueves frente al Senado, que finalmente ocurrió. Fue lo que explicó finalmente que el gobierno tenga que recular parcialmente, no totalmente, quitando de ese proyecto el capítulo de tierras, con el que se buscaba abrir un negocio especialmente para todos esos magnates multimillonarios norteamericanos que quieren utilizar territorio nacional para establecer todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial –requiere para eso grandes dimensiones de tierra-; intentaba modificar la Ley de Tierras también para que se pueda avanzar más fuertemente en el monopolio de Estados Unidos sobre el litio, el cobre, el oro, la plata y distintos minerales.
También tuvo que recular en otro aspecto, en la modificación de la ley de fuego. La ley de fuego vigente establece que cuando hay un incendio, de acuerdo a la modalidad productiva que se quiera emprender y según los casos, no se puede cambiar el uso de la tierra incendiada por 30 o 60 años. Esto se dejaba de lado, y por lo tanto era una forma de incentivar los incendios intencionales.
Esos dos capítulos tuvieron que ser retirados del proyecto de ley; penosamente el gobierno logró aprobar la ley de manera mutilada y pasó a Diputados.
Campaña reaccionaria
Muchos dicen que este cambio de clima tuvo como uno de sus componentes principales algo aleatorio: el partido que Argentina le ganó a Inglaterra en el Mundial, con los jugadores levantando una bandera que dice que las Malvinas son argentinas. Fue un hecho que tuvo dimensión internacional.
Y el gobierno buscó explotar por derecha este espíritu de alguna manera nacional que se creó en el país. Sacó el decreto por el cual se establecían medidas represivas contra los migrantes que “atacaran” al país o “se sumaran a la campaña antiargentina”. Con esa línea Milei también fue a Brasil y ha acusó a Lula de financiar la campaña antiargentina. Explotó de manera reaccionaria un espíritu nacionalista. Toda una línea reaccionaria, a partir de planteos de Trump y Bolsonaro, que los medios le adjudican como mentor a Santiago Caputo.
Eso no caminó. El pueblo argentino en ningún caso apoyó ese tipo de medidas reaccionarias contra los migrantes, ni tampoco la campaña de generalizar las políticas fascistas en América Latina. Más bien esa campaña nacionalista tuvo una expresión antiimperialista, es decir, progresiva, que se expresó fundamentalmente en la calle el otro día y en las redes sociales y en distintos debates que hubo para rechazar la ley de la propiedad privada. Es importante mostrar esto para marcar los límites que tiene el gobierno, que pretende llevar a un extremo una derechización de su política y por lo tanto conquistar una mayoría popular para sus banderas estratégicas. Milei choca con una resistencia popular; cuando aparece un espíritu nacionalista lo quiere explotar por derecha, fracasa, y al ser explotado por izquierda con un planteo antiimperialista el gobierno es derrotado.
El futuro del gobierno
En este marco, hay un gran signo de interrogación alrededor de qué va a pasar con el gobierno de ahora en más.
¿Por qué? Porque para que el gobierno no logre aprobar esta ley lo que sucedió en el medio es obviamente el repudio popular, el pronunciamiento de artistas, deportistas, las marchas tan importantes que se hicieron en la Ciudad de Buenos Aires y en todo el país. Eso llevó a que una cantidad de gobernadores que son parte de la coalición oficial en un sentido amplio –son los que venían de apoyar, por ejemplo, la modificación de la Ley de Glaciares, entre ellos una parte importante de gobernadores del peronismo- no se animaran a votar a favor, al menos del proyecto original –sí del proyecto mutilado. ¿Esos gobernadores van a apoyar de ahora en más otras iniciativas parlamentarias importantes del gobierno? Una es la reforma política: el gobierno está jugado a la anulación o suspensión de las Paso y también a introducir en materia de legislación electoral una serie de medidas muy restrictivas que afectan la participación política en Argentina.
Hay que ver si estos gobernadores ahora van a votar o no. Otro tema muy importante que se tiene que votar es el Súper Rigi… ¿Cómo se puede explicar no votar el capítulo de tierras de esta ley y votar el Súper Rigi? ¿Cómo van a votar los diputados y los senadores? Los intereses son exactamente los mismos; otorga beneficios impositivos, financieros, monetarios y de distinto tipo a grandes inversiones de estos megamillonarios del mundo.
¿Cómo van a actuar estos gobernadores y sus respectivos representantes en el Congreso frente a la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central? Esta tiene como punto clave establecer en el Banco Central un presidente que perdure en el tiempo, más allá de los avatares de las elecciones que vienen. El Banco Central, que maneja la política monetaria, la tasa de interés, la emisión, resortes clave de la economía, está sustraído de la voluntad popular y depende de los lobbies financieros.
Entonces van a tener que balancear si les conviene apartarse del gobierno, en la comprensión de que está cayendo en la consideración popular, o si insisten en la línea que vienen llevando adelante hasta el momento y que tuvo con esta ley una excepción –las normas que votan a favor-; y por lo tanto aprobar este paquete a Milei. Lo que sí sabemos muy bien es que el gobierno no tiene los instrumentos políticos para modificar la base que ha creado el descontento: una política económica que tiene como víctima principal a la mayoría trabajadora argentina.
Pasar a la ofensiva
En un año y medio se quintuplicó el endeudamiento de las familias y la morosidad: un resultado, por un lado, de la reducción de los salarios, y por el otro, de la tasa usuraria que cobra el sistema financiero, sea el formal o sea en las billeteras virtuales. Además, acaba de crecer la pobreza. Entre el primer semestre del 2025 y el primer semestre del 2026 la pobreza hubo 600.000 pobres nuevos. Es el resultado de lo mismo: de la caída del salario, de las jubilaciones, del crecimiento de la desocupación y de la precariedad laboral. Y el otro hecho nuevo, y para muchos sorprendente, es que la inflación vuelve a subir.
En la Ciudad de Buenos Aires se conoció el índice de precios la semana pasada y pasó de 1,8 en el mes de junio a 2,9 en el mes de julio, un crecimiento muy significativo en solamente un mes. Es cierto que el índice de inflación que va a dar a conocer el Indec esta semana –el nacional, no el de la ciudad- no va a dar 2,9% como el de la ciudad. ¿Y por qué no lo va a dar? Porque el Indec no actualiza su canasta; cuando se quiso actualizar, el exdirector Marco Lavagna fue separado de su cargo. No contempla de manera correcta el peso de los servicios de la canasta familiar.
Sin embargo, todo el mundo considera que habrá un crecimiento de la inflación. Entonces vuelve a crecer la pobreza, la inflación, caen los salarios, cae la actividad económica; y el gobierno no tiene una política para remediar eso. Los últimos anuncios que acaba de hacer son realmente muy llamativos: por ejemplo, que la reactivación económica va a venir por una línea de créditos en dólares. Pero la inmensa mayoría del pueblo argentino no puede pagar las deudas que tiene en pesos –difícilmente pueda apelar a deudas en dólares-, los bancos no están muy convencidos en darlos tampoco –porque la capacidad de devolución que existe. Martín Redrado, expresidente del Banco Central, acaba de pedir que no se considere dentro de los balances de los bancos la morosidad actual, porque eso tira abajo las acciones bancarias. Entonces, los bancos están en crisis justamente por el problema de la morosidad.
Tenemos, por lo tanto, la necesidad de pasar a la ofensiva. Tenemos que evitar que se apruebe en la Cámara de Diputados el proyecto que quedó, porque es muy lesivo y porque modifica el Código Civil y Comercial para hacer que las expropiaciones sean más difíciles –afectando a fábricas recuperadas, a los compañeros de Fate que quieren que el Estado intervenga transitoriamente para asegurar la continuidad del proceso de producción y de los puestos de trabajo. Debemos pasar a la ofensiva, en defensa del salario, la jubilación, la educación, la universidad y de la salud.




