Políticas
26/9/2026
“El campo” no derrama: récord de exportación de granos, pero crece la pobreza y la desocupación en Córdoba
La pobreza en el Gran Córdoba llegó al 31,1% en el primer semestre de 2026.

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La pobreza en el Gran Córdoba llegó al 31,1% en el primer semestre, según datos oficiales del Indec. El dato representa una fuerte suba de 7,9 % respecto del segundo semestre de 2025, lo que representa que aproximadamente unas 503 mil personas redujeron su poder adquisitivo. A nivel país hay más de 15 millones de pobres, mientras el gobierno festeja récords en exportaciones de alimentos.
Cabe tener en cuenta que el 85% de las exportaciones de la provincia provienen del agro, según datos provistos por el Indec. En los primeros 8 meses del año Córdoba exportó un 12% si se hace una comparación interanual, lo que representa unos 7.750 millones de dólares en productos primarios y manufacturas de origen agropecuario.
Sin embargo, el incremento exportador no redundó en un empuje para la economía provincial que empieza a sentir el impacto de un saltó en la desocupación del 10,5 % en el Gran Córdoba. El dato mata el relato del gobernador Martín Llaryora que se autopercibe como un gobierno de “la industria, en la producción y en el trabajo como generadores de progreso”, además de ser un férreo defensor de los intereses del capital agrario.
En los últimos días anunció subsidios millonarios a las patronales agrarias, con tasas subsidiadas desde el 11% en pesos y alternativas al 0% en dólares a plazos de hasta 48 meses. Los beneficios para las patronales del campo no representan algo nuevo por parte de los gobiernos del PJ en Córdoba, y permiten establecer un contrapunto con la usuraria para familias endeudadas con Bancor, que tienen a un contexto de un severo ajuste en salarios y jubilaciones.
Las mediciones oficiales de aumento de la pobreza y desocupación dan cuenta de un aumento del desempleo y del cuentapropismo, y existen razones de peso para sostener que la situación tiende a empeorar. Este incremento del empobrecimiento se explica en la crítica situación de los ingresos populares, la destrucción de puestos de trabajo formales —en particular en la industria— y un claro avance de la precarización laboral, lo que depara menores ingresos y derechos sociales.
En efecto, la política de Milei devastó el cordón industrial en Córdoba, con la colaboración de la burocracia sindical que es adicta al gobierno provincial. Así las cosas, hay en curso una pérdida de fuentes de trabajo atizadas por la reforma laboral, y por el cuadro político recesivo en la economía, que por supuesto empujan a una menor demanda de puestos de trabajo.
Es que la destrucción de trabajo “en blanco” guarda estrecha relación con uno de los pilares de la política económica del gobierno de Javier Milei: la baja salarial mediante un cepo a salarios y jubilaciones, el único precio regulado de su plan. En este cuadro, Milei empujó a más trabajadores a la pobreza según datos del Indec, desmintiendo el relato oficial sobre un futuro próspero mientras se manipulan estadísticas para dar margen al ajuste sobre la economía del pueblo trabajador.
La inflación no colapsó, se mantiene en torno al 2 % mensual, mientras que las tarifas pegaron un salto desproporcionado respecto a salarios y jubilaciones; para peor votaron el fin de las “zonas frías”, lo que puede representar un aumento del costo del gas entre un 50 al 100%. Así destruyen los ingresos populares y obligan a cada vez más familias a endeudarse para pagar la luz y comer.
Por eso cabe concluir que en Córdoba crece la pobreza día a día y los sueldos ya no alcanzan ni para comer. En este proceso, el gobierno de Martín Llaryora tiene una responsabilidad directa: si Milei realizó una baja de salarios, la gestión provincial siguió en la misma línea recortando jubilaciones, desconociendo paritarias e imponiendo salarios a la baja en docentes y estatales, al tiempo que enfrenta una rebelión en el sector judicial por querer imponer un techo salarial.
Llaryora destruye la capacidad de pago de las familias trabajadoras, lo que repercute con fuerza en el comercio: en el centro de Córdoba y en los barrios abundan los carteles de "se alquila" porque las familias ya no pueden consumir. En los barrios populares de la provincia de Córdoba la crisis alimentaria es una realidad cotidiana: los comedores populares no dan abasto frente a las filas de personas que buscan un plato de comida.
Lo peor está por venir, sino luchamos ahora
Sube el riesgo país, cae el Merval, los bonos argentinos vienen en picada desde hace días. En este cuadro, el crédito es inviable para hacer frente a un cuadro recesivo, no solo por la morosidad en las familias va en aumento, sino también porque los capitalistas piden tasas más altas. Porque es claro que están tomando medidas en resguardo. Saben que cruje el modelo Milei, y que el facho no aseguró su reelección.
El salto de la pobreza se da en momentos en que ya se conocen el presupuesto 2027 es un dibujo para continuar imponiendo un ajuste todavía más brutal. Esto desmiente al ministro de economía “Toto” Caputo que pronosticó que vendrían los mejores 18 meses de la economía.
En realidad, quieren seguir imponiendo el ajuste más grande de la historia, con la colaboración del PJ y la burocracia sindical que están pensado en el 2027. Por eso tenemos que luchar ahora. En esa perspectiva la docencia de UEPC Capital realizó un plenario para preparar la lucha por un aumento salarial de emergencia, un camino a seguir en la ruta del paro provincial por el salario y contra la pobreza.
La única oposición real es la de los trabajadores que salen a luchar. Unifiquemos los reclamos, impulsemos comités unitarios del Frente de Izquierda para potenciar una salida política desde el campo de les trabajadores, construyamos en un plan de lucha por la huelga general. Fuera Milei.




