Políticas
18/9/2026
¿Por qué saltó la desocupación al 10,5 % en el Gran Córdoba?
El dato mata el relato del gobierno de Llaryora y expone la entrega de la burocracia sindical.

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En el Gran Córdoba creció el desempleo durante el segundo trimestre del año. Según los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundidos por el Indec, la tasa de desocupación en el conglomerado urbano trepó al 10,5%, consolidándose como el segundo registro más alto del país, únicamente superado por el Gran Rosario (11,5%) y ubicándose muy por encima del promedio nacional, que se fijó en el 7,9%.
Más allá de que el Indec está intervenido, la medición oficial da cuenta de una de las consecuencias de la política económica de Milei-Caputo. En efecto, el dato revela un deterioro doble: mientras la cantidad de desempleados sumó 14 mil personas en los últimos doce meses (pasando de 73 mil a 87 mil desocupados en valores absolutos), la masa total de trabajadores con empleo sufrió una contracción de 11 mil puestos, al caer de 747 mil ocupados en el segundo trimestre de 2025 a 736 mil en igual período de 2026.
Para encontrar un piso de desempleo tan abultado en un segundo trimestre hay que remontarse a 2021, cuando la región acusaba un 12,4% en plena salida de los rigores de la pandemia. Sin dudas, una situación dramática para la clase obrera.
Informalidad y devastación social
El comportamiento del "mercado laboral" en los 31 aglomerados urbanos del país mostró una leve baja en relación con Córdoba: aunque la desocupación promedio aumentó levemente del 7,6% al 7,9% (sumando 73 mil desocupados más hasta alcanzar los 1,16 millones), la ocupación nacional creció en 265 mil personas. Sin embargo, el fenómeno que cruzó a todo el país fue el avance del trabajo no registrado, donde la informalidad trepó un punto porcentual para situarse en el 45% del total de ocupados, lo que equivale a 6,1 millones de trabajadores informales en el territorio nacional.
Las plantas operan holgadamente por debajo de su capacidad instalada debido a la caída constante de la actividad y el consumo, una dinámica que tiene un desarrollo conocido: suspensiones y despidos a término. Todo esto, mientras Llaryora gasta millones de pesos en publicidad en redes sociales para decir que defiende el empleo y la industria.
La caída del empleo local es el impacto de lleno en un entramado productivo condicionado por las políticas recesivas. Las patronales descargaron toda la crisis sobre la clase obrera, con el concurso del gobierno provincial, que a través del Ministerio de Trabajo actúa en defensa de empresas que avanzan en su ofensiva antiobrera, desconociendo derechos elementales, como por ejemplo en Ruiz.
En la provincia, las estadísticas oficiales arrojaron además un comportamiento particular en la demanda laboral interna: la proporción de ocupados que busca activamente otro empleo se redujo de manera drástica en el Gran Córdoba, al pasar de 241 mil personas (29,3%) a 187 mil (22,8%). A la espera de que el Indec publique los microdatos desglosados para analizar el alcance real del empleo no registrado por aglomerado, los especialistas leen este freno en la búsqueda secundaria como un síntoma de agotamiento en la capacidad de absorción de horas de trabajo por parte de los hogares.
"Milei devasta el cordón industrial en Córdoba", habíamos titulado un artículo en Prensa Obrera en el que habíamos estimado que no hay posibilidades de reversión del escenario recesivo bajo las políticas de quienes gobiernan. El peronismo en el gobierno provincial acompañó todas y cada una de las medidas del plan económico nacional en curso; ahora, con los datos a la vista, anuncia medidas que no sacan a los trabajadores de la pobreza y la desocupación.
En ese sentido, lanzó el plato recalentado de los PPP, entre otros programas como el de un supuesto "Programa de Alivio", pero, como se ve, no dan respuesta a la demanda popular de trabajo genuino. En Córdoba hay subsidios millonarios a las patronales agrarias y tasas usurarias para familias endeudadas, una síntesis que da cuenta de los intereses sociales para los que gobierna Llaryora.
Solo una intervención independiente desde el campo de los trabajadores puede cambiar la correlación de fuerzas en función de una salida a la desocupación y el pluriempleo. Lo que requiere agrupar fuerzas en un frente único para superar los bloqueos de una burocracia sindical adicta al gobierno provincial; esto es necesario en la perspectiva de construir la huelga política de masas que derrote el plan económico en curso: Fuera Milei.




