Políticas
9/9/2026
Endeudados: la crisis no es de "educación financiera" sino salarial
En Diputados se discuten decenas de proyectos, pero solo el Frente de Izquierda plantea rescatar a los trabajadores y afectar a los usureros.

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La sesión de Diputados de este miércoles 9 sobre el endeudamiento familiar vuelve a poner de relieve que los trabajadores no se endeudan porque carezcan de “educación financiera”, como afirma el gobierno, sino porque sus ingresos no alcanzan para vivir. La mora creció fundamentalmente entre quienes ya tenían deudas y fueron agotando todos los recursos disponibles para sostener el consumo frente al derrumbe salarial impuesto por Milei.
Un informe de la consultora Econviews, elaborado sobre datos oficiales del Centro de Deudores del Banco Central, desmiente el argumento oficial de que la expansión del crédito produjo una camada de “deudores irresponsables”. De las casi 6 millones de personas con problemas para pagar, la mitad ya tenía deudas antes del período de expansión crediticia iniciado a mediados de 2024.
Ese sector concentra el 84,4% del saldo irregular, mientras los nuevos deudores, en cambio, representan el 25,6% de los casos y apenas explican el 9,9% de la deuda en mora. El problema no es quién entró al sistema crediticio, sino qué ocurrió con quienes ya estaban endeudados.
El salario contra la deuda
Antes de caer en mora, el deudor promedio aumentó su endeudamiento, sumó acreedores y recurrió crecientemente al crédito no bancario para sostener su nivel de vida. No dejó de pagar de un día para otro, sino que fue pateando la deuda hacia adelante hasta que ya no pudo hacerlo más.
El ingreso disponible cayó más de 20% desde 2023, mientras la carga financiera de las familias saltó del 9,1% al 24,1% de la masa salarial. En ese mismo período, la mora bancaria pasó de menos del 2% a casi el 8%, mientras el crédito no bancario superó el 30%. Hoy uno de cada cuatro deudores registra atrasos graves.
Casi la mitad de quienes están en mora lleva más de un año en esa condición y, entre quienes consiguen regularizarse, casi la mitad vuelve a caer dentro de los doce meses siguientes. Es la consecuencia de una economía que pulveriza ingresos y empleo mientras favorece a los sectores extractivos y ligados al mercado externo.
El golpe es particularmente fuerte entre los jóvenes: ingresan en mora 3,6 veces más rápido que los mayores de 65 años. Entre los menores de 25 años que caen en incumplimiento, el 82% tiene todas sus deudas atrasadas. No hay curso de “educación financiera” capaz de resolver una ecuación en la que el salario no alcanza para cubrir los gastos básicos.
Dos políticas frente al endeudamiento
Ante esta situación, el Frente de Izquierda Unidad plantea en el Congreso y en las calles una política independiente de defensa de los trabajadores endeudados, mientras los bloques patronales buscan administrar la crisis sin afectar los intereses del capital financiero.
El oficialismo tuvo que cambiar su postura y dar quórum. Las iniciativas de estos sectores incluyen nuevos créditos estatales para cancelar deudas viejas, financiados con recursos de la Anses; mecanismos de “mediación” entre deudores y acreedores; reducciones marginales de tasas y costos; y la recurrente apelación a la “educación financiera”. Son recetas que dejan intacta la deuda y garantizan el cobro de bancos y fintechs.
Frente a la usura financiera y al ajuste de Milei, el Partido Obrero y el FIT-U plantean la condonación, suspensión y refinanciación de las deudas familiares, junto con un aumento general de salarios y jubilaciones. El problema no se resuelve enseñando a los trabajadores a administrar la miseria, sino terminando con las condiciones que los empujan a endeudarse.




