09/11/2021

La campaña de la izquierda en las fábricas

El PO dialoga con el movimiento obrero a través de una febril agitación fabril.

Como parte del desarrollo de la campaña electoral por el voto al Frente de Izquierda-Unidad, el Partido Obrero de la provincia de Buenos Aires se encuentra desarrollando una intensísima agitación política en puertas de fábricas y empresas de servicios, además de las recorridas y agitaciones en escuelas, dependencias públicas y hospitales.

Solo en la zona norte del gran Buenos Aires, el PO volanteó más de 40 concentraciones obreras, entre las que se destacan Toyota, Fate, Ford, Mondelez, Siderca y el Frigorífico Rioplatense. Un número similar de fábricas se agitó en la zona sur, destacándose Firestone, Guidi, Cattorini, la Serenísima y Gri Calviño. Entre La Matanza y zona oeste se llegó a más de 20 establecimientos, entre los que se encuentran Acindar, Masalin, Pirelli, Curvosold y Avon. Otras decenas de fábricas y parque industriales fueron volanteados en el interior de la provincia. En todas las zonas se llevó también el planteo de la izquierda a los talleres ferroviarios, terminales de colectivos y empresas de telecomunicaciones. Romina Del Plá y Néstor Pitrola fueron partícipes de muchísimas de estas agitaciones. Y el Polo Obrero fue un sostén fundamental de ellas en la mayoría de los casos.

Las principales fábricas y concentraciones obreras fueron volanteadas en varias oportunidades. Además de la plataforma provincial y las municipales, para la agitación en el movimiento obrero la Coordinadora Sindical Clasista editó un material particular titulado “Al ajuste y la reforma laboral lo enfrentamos con la izquierda”. En algunos casos, como en el Astillero Río Santiago de Ensenada donde se enfrenta una tentativa privatizadora, se volanteó con materiales específicos de fábrica.

 

 

La denuncia de la reforma laboral y la defensa del salario fueron los dos ejes principales de la agitación fabril de nuestro partido. No solo denunciamos la responsabilidad de la derecha por instalar la reforma laboral que exigen la UIA y el FMI en la campaña electoral, también desenmascaramos al gobierno de Todos y a la burocracia sindical peronista, que dicen oponerse pero la ejecutan gremio por gremio o empresa por empresa, como lo acaban de hacer en Toyota. La denuncia de la caída del salario real fue agitada mostrando el violento contraste que existe con los enormes beneficios obtenidos en plena pandemia por las patronales alimenticias, las autopartistas, los bancos, las empresas de telecomunicaciones, los agroexportadores, etc. Nuestra defensa de un salario equivalente al costo de la canasta familiar, hoy en los 110 mil pesos, despertó una enorme simpatía.

El primer dato distintivo que surge del diálogo establecido por el PO con la masa de trabajadores de las distintas industrias y servicios es el nivel de adhesión sin precedentes a los planteos de la izquierda y al FIT-U. No solo se registraron centenares de trabajadores que dejaban en claro ser votantes de la izquierda. También han surgido numerosas relaciones políticas. Pero lo más destacado, sin embargo, es otro fenómeno. En las agitaciones, numerosos obreros de distintas empresas, en el momento en el que bajaban del chárter, caminaban apresuradamente a marcar tarjeta y reconocían que se trataba de una actividad del PO por el voto al FIT-U gritaban “¡vamos la izquierda!”. Es decir, expresaban abierta y despreocupadamente su adhesión a los planteos de la izquierda. Se trata de todo un síntoma político, pues la “naturalización” del voto a la izquierda obrera y socialista representa un paso concreto en la lucha por la estructuración política independiente de los trabajadores.

La campaña electoral ha sido utilizada por el PO bonaerense para preparar al movimiento obrero para las grandes batallas que se vienen; para propagandizar el programa obrero y socialista entre los trabajadores y para acercar y reclutar a una vanguardia a la construcción de una alternativa política de los trabajadores y a la construcción de una tendencia clasista al interior de los sindicatos.