25/04/2021

La carrera electoral en Córdoba

En medio de una situación sanitaria y social crítica en la provincia.

En el medio de una crítica situación sanitaria y social en la provincia, los partidos patronales han comenzado desde hace tiempo una verdadera carrera electoralista, donde priman los posicionamientos políticos y económicos a favor del capital dominante en el distrito, en primer lugar del capital agrario, y una intensa fragmentación política. En Córdoba solo se elegirán cargos de diputados y senadores nacionales.

La definición más importante hasta el momento es la decisión del PJ de Schiaretti de presentarse por fuera del Frente de Todos del gobierno nacional, con una lista propia encabezada por Alejandra Vigo para el senado y Natalia De la Sota para diputados. En el mes de marzo, Schiaretti se sumó el armado que proclamó a Alberto Fernández al frente del PJ nacional, un acercamiento que se fue desarrollando durante todo 2020, luego de que, en las elecciones de 2019, el gobernador hubiera apoyado la candidatura de Mauricio Macri.

 

La no unificación del PJ es presentada como un desacuerdo en cuanto a la candidatura cabecera de la lista. Esa pelea seguramente que exista, pero la división obedece a razones más profundas. En Córdoba manda el capital agrario que tiene un programa completo económico y social, como son las rebajas de retenciones y de la “presión tributaria”, los subsidios y demás medidas de promoción, la infraestructura necesaria, etc. Fernández acuerda con ese programa en términos generales, pero la crisis capitalista lo lleva a enfrentamientos con parte de la clase capitalista, como sucede con la cuestión de los biocombustibles; donde ahora el gobierno nacional pretende rebajar los cortes de bioetanol y biodiesel, para favorecer a las petroleras.

Si bien Schiaretti necesita del auxilio nacional para sobrellevar la crisis provincial, especialmente en lo que hace al súper endeudamiento de Córdoba y el déficit de la Caja de Jubilaciones que se financia con fondos de la Anses; el enfrentamiento puede crecer con el desarrollo de la crisis económica y social.

Recientemente desde el gabinete del gobierno provincial, dejaron trascender las versiones sobre una candidatura presidencial de Schiaretti hacia 2023, lo que sería funcional al macrismo; algo que ya estuvo como posibilidad en la previa de las elecciones de 2019. Esa proyección también tiene como objetivo sobrellevar el proceso de polarización entre el gobierno de los Fernández y la oposición derechista que amenaza con dejar tercera y lejos a la lista de Schiaretti. Las encuestas colocan a Vigo (esposa del gobernador) con una intención de voto del 13%.

La posibilidad de ganar la elección que marcan las encuestas para el “macrismo”, ha detonado en una fragmentación política superior. La UCR tuvo elecciones internas en marzo pasado y salió ganadora una lista de “unidad” entre Negri y Mestre, los cuales se habían presentado divididos para las elecciones de gobernador del 2019. Pero esa lista gano por poco a un armado dentro de la UCR que tiene relaciones con el macrismo, y que fue encabezado por Rodrigo de Loredo (yerno de Oscar Aguad, ex ministro de Defensa de Macri). Inmediatamente este sector anuncio que se presentaría a las PASO con lista propia.

A la división del radicalismo hay que agregar las candidaturas del PRO, de la CC de Carrio, y de Luis Juez. Además, el macrismo-UCR busca sumar a “Encuentro Vecinal” un armado de las iglesias católicas y evangélicas que milita en contra del aborto legal y los derechos de las mujeres. No obstante García Elorrio (referente de EV) anuncio que se presentaría por fuera del macrismo en 2021, aunque dejó abierta la posibilidad hacia 2023. La disgregación derechista se completa con la presentación de los “libertarios” de Milei y Espert, con eje en la derechista UCEDE, por un lado; y por el otro de los seguidores de López Murphy.

Como queda dicho, Córdoba se encuentra en una grave crisis social y económica, al igual que el conjunto del país. La provincia se mantiene sobre la base de un endeudamiento exponencial en dólares que creció el 1400% en los últimos cinco años, y que asciende a los $246 mil millones, sin contar deuda flotante, de Bancor y Epec, y otros rubros. Esa política se desenvuelve en un solo sentido, el de seguir beneficiando al capital, del “campo” y la ciudad, y sus grandes negociados en la provincias. Por el enfrentamiento de los biocombustibles, Schiaretti anunció un programa de promoción del biodiesel con un “fondo de asistencia” de $500 millones. La cuestión “sojera” y maicera alinea a todos los partidos patronales.

La notoria “derechización” de las fuerzas políticas patronales en Córdoba, tiene su fundamento profundo en la economía provincial, donde imperan los pools de siembra y el agro-negocio.  La clase trabajadora que sufre las graves consecuencias sociales de este atraso tiene que dar la lucha por derribar un sistema que la hunde en el hambre y la desocupación. El Frente de Izquierda-Unidad debe impulsar la intervención de lucha, de acción directa, de las y los trabajadores y redoblar los esfuerzos para mostrar la salida socialista a la crisis que enfrentamos.

 

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