Políticas
27/2/2026
Los caza F-16, otro curro y la tutela militar de Trump sobre Argentina
Nuevos contratos millonarios del gobierno de Milei para congraciarse con el Pentágono, mientras ajusta al pueblo.

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En una nueva muestra de subordinación al imperialismo norteamericano, el gobierno de Milei pagará unos 33 millones de dólares a una empresa privada para que entrene y capacite a la Fuerza Aérea Argentina en el uso de los aviones caza F-16 comprados a Dinamarca por imposición de Trump.
Se trata de Top Aces Corp, que tiene su sede en Montreal y opera en Arizona. Es el único propietario comercial y operador de los F-16, y presta sus servicios a Estados Unidos y otros países de la OTAN como Alemania y Canadá.
La capacitación, que estará a cargo de militares retirados de la Armada yanqui, comenzará en los próximos días en el Área Militar Río Cuarto (Córdoba) y durará hasta junio de 2029.
Desde la fuerza indicaron que este acuerdo estaba incluido en una de las cláusulas del pacto que firmaron Argentina y Estados Unidos en diciembre pasado por la compra de los aviones. Esas cláusulas se encuentran bajo secreto militar.
Por su parte, desde la Casa Rosada salieron a decir que formaba parte del paquete que incluyó los 24 aviones, las capacitaciones y el resto de las prestaciones, y cuyo costo fue de 300 millones de dólares. A esto hay que sumar que pilotearlos supondría otro gasto, entre simuladores y horas de vuelo, cuando estas últimas cuestan entre 10 y 15 mil dólares.
El Departamento de Guerra estadounidense indicó que, de los 33 millones que pagará Argentina, 22 se abonarán "al momento de la adjudicación" (Página 12, 26/2).
La compra de los obsoletos aviones fue impuesta por Estados Unidos, que evitó que el país adquiriese los FJ chinos (nuevos y más baratos), los cuales no requieren de los complementos y las actualizaciones que necesitan los norteamericanos. En estas condiciones, el gobierno nacional también compró vehículos blindados Stryker.
Mientras dilapida millones en pertrechos usados y destina otro tanto a reforzar el aparato represivo para mantener a raya al pueblo en un contexto de crisis social aguda, el gobierno rebaja salarios, ajusta a los jubilados condenándolos a la miseria y le roba fondos al Garrahan como han expuesto reiteradamente sus trabajadores.
Estamos ante otro capítulo de la subordinación del gobierno de Milei a los dictados del imperialismo norteamericano, que implica, además de expoliación económica y una fuerte injerencia política, una tutela militar. En esta línea se inscriben los ejercicios militares conjuntos entre las Fuerzas Armadas norteamericanas y las argentinas que la Casa Rosada anunció recientemente, en un contexto de creciente influencia castrense yanqui en la región.
Milei colocó a la Argentina como peón de Estados Unidos en sus aventuras imperialistas. Viene de ofrecer a Estados Unidos e Israel Cascos Blancos para la "reconstrucción de Gaza", o sea, para la eventual conversión de la Franja en un polo inmobiliario-turístico tras su destrucción en el marco del genocidio sionista.
Además, ha apoyado la invasión estadounidense a Venezuela que terminó con el secuestro de Nicolás Maduro y su pareja. Y mientras Trump evalúa bombardear Irán, declaró como grupo terrorista a la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní.
Fuera los milicos yanquis de Argentina y América Latina. Fuera Milei y Trump.




