Políticas
30/12/2025
Presupuesto 2026
Los impuestos que no pagan los capitalistas, ¿cómo se financian?
El verso del déficit cero solo sirve para ajustar a salud, educación, salarios y jubilaciones.

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Votación en el Senado.
El Presupuesto 2026 aprobado en el Congreso muestra a las claras que el ajuste de Milei seguirá recayendo sobre el pueblo. En contraste, continuarán las rebajas impositivas para los capitalistas, demostrando que "sí hay plata" cuando se trata de beneficiar a una minoría privilegiada en desmedro de las grandes mayorías.
Con el voto favorable de La Libertad Avanza, el PRO, parte de la UCR y parte del peronismo, el Senado sancionó la "ley de leyes", que encierra numerosos recortes en el área de educación, jubilaciones, programas sociales y asistencia alimentaria. De este modo, profundizando la motosierra sobre las necesidades sociales, prevé alcanzar un superávit fiscal equivalente al 1,2% del PBI. Como contrapartida, el gasto tributario, es decir, lo que deja de recaudar el fisco por las reducciones impositivas -en su mayoría otorgadas a los empresarios- alcanzará el 3,42% del PBI.
Dentro del presupuesto, las partidas destinadas a Educación y Cultura sufrirán una caída real del 47,7% respecto al 2023. Asimismo, las transferencias a las universidades tendrán un recorte del 34,3% en el mismo período, poniendo en riesgo su funcionamiento. A su vez, se derogó el artículo de la Ley de Financiamiento Educativo que exigía que el gasto en el área fuera como mínimo del 6% del PBI. Como vemos, el gobierno continúa declarándole la guerra a la educación pública.
Por otro lado, los fondos asignados al pago del bono jubilatorio caerán 13,8% real en comparación al 2025, por lo que el mismo quedará congelado en míseros $70.000. A su turno, el presupuesto de las pensiones por discapacidad tendrá un recorte del 10,6% interanual en términos reales; el de la prestación Alimentar retrocederá 15,2%; y, el de Volver al Trabajo (ex Potenciar Trabajo), se derrumbará 66%. Así las cosas, el Presupuesto 2026 descarga el peso del ajuste sobre los sectores más vulnerables.
Sin embargo, el presupuesto no escatima recursos a la hora de favorecer a los poderosos. La ley contempla numerosos beneficios fiscales para la clase capitalista, como el “Régimen de Promoción Económica de Tierra del Fuego”, que representa un gasto tributario equivalente al 0,17% del PBI; el “Régimen para el fortalecimiento de la micro, pequeña y mediana empresa” (0,1% del PBI); la “Promoción de la actividad minera” (0,06% del PBI); y la exención de Bienes Personales sobre los depósitos en entidades financieras (0,01% del PBI). A lo anterior podemos sumarle la exención de Ganancias para jueces, con la que el Estado deja de recaudar un monto equivalente al 0,21% del PBI.
Cabe resaltar la hipocresía del gobierno, que en su proyecto orginal pretendía derogar la Ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia en Discapacidad -conquistadas con la lucha- con el pretexto de que no estaba claro con qué fondos serían financiadas, cuando el impacto fiscal de las mismas es inclusive inferior al de las rebajas impositivas a las patronales mencionadas anteriormente (0,5% del PBI vs. 0,55% del PBI). Salta a la vista cuáles son las prioridades de Milei: actúa como guardián de la rentabilidad capitalista, a la vez que pisotea los derechos más elementales de la población.
En definitiva, el Presupuesto 2026 supone una enorme transferencia de recursos desde el bolsillo de los sectores populares hacia el del empresariado. Por lo tanto, el año entrante plantea el recrudecimiento de la lucha de los jubilados, la comunidad universitaria, el colectivo de discapacidad y el movimiento piquetero, en unidad con el conjunto de la clase trabajadora, para derrotar a este gobierno criminal. Vamos por el triunfo de todas esas batallas.




