Políticas

2/3/2026

Milei y su discurso: el rey está desnudo

La puesta en escena de un bravucón desenfrenado con algunas definiciones políticas deja en evidencia que se quiere esconder una realidad inocultable. 

Milei en la inauguración de las sesiones extraordinarias.

“La malaria ha terminado”. No sabemos si fue la extasiada salida de la realidad cotidiana, la ambición de ser un bravucón cobarde que desde su banquito escondido con alfombra rojiza y su micrófono gozaba de la impunidad de no debatir, o si simplemente fue una estupidez. Puede ser otra cosa o las tres juntas. Pero un punto es evidente: el intento sintomático de crear desde el habla otra realidad. Diría el meme de Twitter: “no puede ser legal publicar eso”. Milei es la malaria. 

Si tenés que decir que sos el rey

La cantidad de epítetos contra opositores (“me encanta domarlos”, “chilindrina”, “aplaudanme que soy el presidente”) y demás abruptos y agravios, con un show circense de focas aplaudidoras que no podían simular su propia risa, puede no ser tomado seriamente. 

Sería un error. El telón y el escenario se encontraron al servicio de mostrar una fortaleza exultante, por lo siguiente: el gobierno tuvo victorias políticas en las últimas elecciones y en su último período de extraordinarias, pero nada indica que pueda proyectarse por un camino de calma. Luchas obreras como las de Fate, denuncias de despidos, números en donde en la Argentina cierran 30 empresas por día y más de 700 trabajadores registrados pierden su empleo cada 24 horas, con una inflación que sube desde hace ocho meses hacen pensar más en una olla a presión que en el té de las cinco de la tarde. 

Todo con una economía que ya tuvo que ser rescatada dos veces, dependiente de una potencia en guerra cuyo signo político gubernamental (Trump y el Partido Republicano) no para de perder elecciones. Algo reconocido en el discurso, aunque mintió que Argentina volvió al mercado internacional de deuda.

Milei podría argumentar que aún no enfrentó una resistencia en regla a sus medidas. Si fuera así, debería agradecerle a sus opositores dentro del Congreso, como Jaldo y Jalil de Fuerza Patria, los radicales y el amplio espectro derechista, pero también a los de afuera: la CGT va hoy a presentar una nota a Tribunales contra la reforma laboral, luego de movilizar sin parar, y de parar sin movilizar. También al conjunto del peronismo que le votó a dos manos el acuerdo colonial con la Unión Europea, mostrando que el rumbo, con matices y choques, es el de toda la burguesía, como también frente a la reforma laboral. 

No obstante, el gobierno se victimizó de “propios y ajenos” que quisieron dar un golpe que nunca explicó.

Caer en la indignación o desmoralización frente a un MIlei “agrandado” omite una regla importante de la política, que quedó inmortalizada en la famosa serie Game of Thrones, cuando un personaje (Tywin Lannister) le mencionó a otro (Joffrey Baratheon): “Si te tenés que declarar vos mismo un rey, no sos un rey”. Lo cual vale para “el año que entrará en la historia” por el 2026. Tal vez la peque pero por la reacción popular ante la masacre social que se desenvuelve.

Discurso

El contenido del discurso tuvo tres partes importantes, saliendo de las frases rimbombantes. La primera estuvo dedicada a una autoproclamación propia, en donde el presidente celebró que con la Ley de Inocencia Fiscal los empresarios no son perseguidos de entrada y también que, con el nuevo Régimen Penal Juvenil, los chicos de catorce años pueden ir presos. Mencionó a Bullrich para evocar el fin de la protesta social fruto de su “protocolo”. El sitio Chequeado.com, lejos del izquierdismo ideológico, lo desmintió: en Argentina se registraron 3.893 piquetes a nivel nacional durante el año pasado. Ni la represión de todos los miércoles contra los jubilados o la que casi termina con la vida de Pablo Grillo (ninguno de los dos fueron mencionados, por supuesto) pueden tapar el sol con la mano. También son desafiadas las prohibiciones ya vigentes de la Ley Bases si miramos la lucha obrera en Fate seguida de otras ocupaciones como la de los juzgados laborales amenazados de cierres o las metalúrgicas de Tierra del Fuego.

Milei también se abocó a festejar la Ley de Modernización Laboral y la justificó planteando que el 50% de los trabajadores se encuentra en la informalidad. Es cierto: son las políticas de los últimos cuarenta años, que no excluyen a Milei, en cuya gestión subió 4,7% la cantidad de trabajadores precarizados. No obstante, la ley de Milei solo aumenta la lógica esclavista (jornada de 12 hs habilitada, vacaciones fraccionadas, salario dinámico, indemnizaciones más baratas) y su expectativa no pudo frenar la ola de cierres de fábricas y despidos (Fate en San Fernando, Quilmes en Zárate, Aires del Sur de Río Grande en Tierra del Fuego, Cocot en CABA y muchas más) lo que demuestra que no generará empleo y que permitirá echar a trabajadores con derechos para emplear a algunos sin derechos. Ya hemos señalado que la rebaja de aportes ya la aplicó Cristina y mucho antes Menem y siguió creciendo el empleo en negro. Es decir, más precarización. 

Otro de los esfuerzos que hizo Milei pasó por explicar el desenvolvimiento de su política económica. Allí habló de “empresarios prebendarios” para justificar su política de apertura importadora: planteó una industria “adaptada al mundo” para justificar su alineamiento económico internacional. Llegó al absurdo de hablar de baja de la tasa de desempleo, cuando en su gobierno se perdieron más de 300.000 trabajos formales y otro tanto informales. Madanes Quintanilla, Paolo Rocca y compañía podrán tener choques parciales en disputas por negocios y subsidios, pero la realidad es que la burguesía argentina puede reconvertirse a otros rubros o volverse importadora, mientras que son los trabajadores los que pagan la crisis. El gobierno también defendió su línea con respecto a los recursos naturales: tierras raras, minerales críticos y demás al servicio del capital financiero, consecuente con su reivindicación a la modificación de la Ley de Glaciares y el Rigi. Pero no pudo explicar que ni los amigos de Caputo le creen porque los mimados mercados financieros esperaron su discurso con 570 puntos de sobretasa, lo que mantiene a Argentina fuera de los mercados internacionales de deuda, contra la mentira del discurso.

Nos vemos

Por último, Milei dejó en claro una hoja de ruta. Si bien le faltaron precisiones, la misma deja planteada un programa de clase. Esquema impositivo propatronal, marco legal de actividad minera “lejos de los prejuicios de los ambientalistas”, reformas y cambios en el Código Civil y Comercial en una línea empresarial, un código penal con sanciones “más duras”, una reivindicación de las Fuerzas Armadas, cuando el portal La Política Online deslizó ayer que el gobierno podría preparar una liberación de genocidas de cara al 50° aniversario del golpe de Estado. Y algo más, una reforma electoral de la que sólo podemos esperar restricción de libertades y privatización. Por algo presintió que ante semejante paquete lo criticarán por “dictadura”.

Un programa reaccionario que se combinará con la aplicación de la reforma laboral, la continuidad del ajuste, las peleas por el salario y las peleas pertinentes en el campo ambiental, de mujeres y diversidades, de las libertades democráticas. 

No obstante, un cambio en el clima social está lejos de ser descartado. La solidaridad que recogió el Sutna en la lucha de Fate es un botón de muestra. Hoy las clases no arrancan por paro de Ctera; las burocracias sindicales de todos los pelajes, si bien merecen el título de cómplices, no tuvieron otra que esbozar las medidas que antes no tomaban. La aplicación de la reforma laboral, convertida en un papel, se tendrá que aplicar lugar por lugar, lo que pavimenta un terreno de peleas de todo tipo. Los docentes, no docentes y estudiantes universitarios tendrán el desafío de enfrentar los ataques de Milei y sus aliados, que quieren derogar la nunca aplicada Ley de Financiamiento Universitario. Y ya están de paro general y movilización al otro día del discurso. 

En la famosa fábula de Hans Andersen, “El traje nuevo del emperador”, al rey le festejaban una prenda de tela que no existía, así como ayer la platea paga y no muy popular se entusiasmaba con cada frase mal leída. La lógica del bravucón es esconder su debilidad. Siempre el emperador te quiere convencer de que es invencible. Tomado en serio, la política de Milei se parará en el ring en cada fábrica, escuela, facultad y calle del país. 

Allí nos vemos. 

Los obreros de Fate marcan el camino
Pongamos en pie las luchas fabriles contra la reforma esclavista y en defensa de los puestos de trabajo y el salario. -
prensaobrera.com