Políticas
26/6/2026
Pitrola homenajeó a Darío y Maxi en Diputados
Discurso del diputado nacional del Partido Obrero en el Frente de Izquierda-Unidad durante la sesión especial del miércoles 24 de junio de 2026.

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Néstor Pitrola.
En apenas 48 horas, el próximo 26 de junio, se cumplirán 24 años de la Masacre de Avellaneda, de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, y de una represión que dejó 33 heridos de bala. También se cumplirán 24 años de la causa armada contra quienes estuvimos en la primera fila de aquella lucha. Algunos recibimos balas de plomo; otros, balas de goma, gases y todo tipo de represión en una operación conjunta de la Policía Bonaerense, la Policía Federal, la Gendarmería y la Prefectura. De esa estructura represiva surgieron Alfredo Fanchiotti y Alejandro Acosta, los asesinos materiales de Darío y Maxi.
Aquello no fue un exceso policial. Fue una masacre planificada desde el poder político para imponer un giro represivo y ahogar en sangre los ecos de la rebelión popular de 2001. Y el sujeto político de esos ecos era, en gran medida, el movimiento piquetero: los desocupados que comenzaron a organizarse desde 1996 y 1997 en Cutral Có, Tartagal y Mosconi, dando origen a un movimiento de enorme trascendencia política e incluso internacional.
A quienes protagonizábamos esas luchas nos montaron una causa por supuesto atentado contra la democracia. Una causa que terminó archivada porque estaba construida sobre operaciones de los servicios de inteligencia. Utilizaron como elementos de acusación una asamblea realizada en el estadio Gatica. Toda esa historia forma parte de los acontecimientos del Puente Pueyrredón y de la tentativa de criminalizar a quienes luchaban contra el hambre y la desocupación.
Al día siguiente de los asesinatos movilizamos con la sangre caliente de Darío y de Maxi. Y no voy a olvidar a quienes dijeron que no podían convocar a una movilización que no controlaban, aunque se reivindicaran del campo popular. Sin embargo, fue la movilización popular junto a las organizaciones piqueteras la que enfrentó la masacre, la que derrotó el intento represivo y la que terminó precipitando la caída política del gobierno de Eduardo Duhalde. Esa lucha obligó a adelantar las elecciones y llevó al propio Duhalde a reconocer que ya no podía seguir gobernando. Así llegamos al escenario político de 2003.
Aquella enorme experiencia continuó con los acampes en Plaza de Mayo, con las movilizaciones del 7 de agosto y con todas las luchas posteriores. Y continúa hoy en quienes sostienen comedores populares, en quienes defienden lo poco que queda de los programas sociales y en quienes enfrentan un régimen que descarga el ajuste y el hambre sobre los sectores más pobres.
Hoy tenemos 18 dirigentes sociales elevados a juicio, entre ellos Eduardo Belliboni. ¿Por qué? Porque nos movilizamos el 20 de diciembre, apenas diez días después de la asunción de este gobierno antiobrero, del gobierno del protocolo represivo de Patricia Bullrich. Como enfrentamos esa orientación en las calles, ahora buscan sentar en el banquillo a quienes han luchado durante décadas contra el hambre en la Argentina.
Por eso ayer y hoy, como lo hizo también Romina, denunciamos que Manuel Adorni ni siquiera tiene una indagatoria abierta, mientras son perseguidas madres que organizaron comedores populares para enfrentar el hambre. Mientras tanto, 24 trabajadores de Fate han sido llevados a la Justicia simplemente por defender sus puestos de trabajo. Esa es la justicia que tenemos: una justicia de clase, implacable con quienes luchan y extraordinariamente indulgente con quienes saquean al país y atacan las condiciones de vida del pueblo trabajador.
Por eso nuestro homenaje a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki no es un acto de recuerdo pasivo. Nuestro homenaje es la continuidad de las luchas de hoy. Es la defensa de quienes enfrentan la persecución judicial, la pobreza y la represión. Y es también la denuncia permanente contra los responsables políticos de aquella masacre, muchos de los cuales siguen teniendo influencia sobre los principales resortes del poder.




