26/10/2020

Río Cuarto: ahora el PJ y la UCR quieren que la ciudad vote el próximo 29 de noviembre

Queda expuesto el uso político de la pandemia en el proceso electoral.

Las declaraciones y la acción proselitista tanto del PJ y de la UCR dan cuenta que se realizarán las elecciones de renovación de autoridades locales el próximo 29 de noviembre. Vale señalar que la fecha de los comicios fue pospuesta una y otra vez aduciendo razones sanitarias que quienes gobiernan nunca garantizaron.

Por eso, en la ciudad se desarrolló uno de los principales brotes de coronavirus en la provincia. A la fecha se registraron 7.449 casos positivos desde el inicio de la pandemia. La circulación comunitaria se instaló a fondo, mientras las autoridades la negaron hasta más no poder. En la ciudad se podía hacer de todo, hasta marchas anticuarentena impulsadas por sectores afines al candidato de la UCR, menos votar.

Cabe recordar que el Partido Obrero en el Frente de Izquierda rechazó que se cercene el derecho democrático de votar. Incluso las elecciones se podrían haber realizado en mejores circunstancias epidemiológicas, cuando la ciudad era zona blanca, o tenía menos casos. Ahora el PJ y la UCR quieren realizar las elecciones cuando en su última conferencia de prensa el ministro de Salud de la provincia, Diego Cardozo, manifestó que “estamos transitando una etapa en la que, sin lugar a dudas, tenemos el pico de la patología, con una tendencia al amesetamiento en el número de casos”.

El impedimento de votar por razones sanitarias se demostró falso de toda falsedad. Además, Argentina esta quinta en el triste ranking de la pandemia, Córdoba es una de las provincias más complicadas y Río Cuarto tiene el brote más importante de todo el interior. Aquí vuelven a compartir responsabilidades tanto el PJ como radicales, puesto que el vaciamiento del sistema sanitario, el pluriempleo, son precedentes a la pandemia. Si no se cuida a quienes nos cuidan, y no se garantiza elementales medidas de bioseguridad, es claro que el cuadro epidemiológico continuara siendo grave.

Sin embargo, ahora se aprestan a desarrollar las elecciones. ¿En qué radica que ahora se realicen las elecciones con al menos 100 casos diarios? Ni más ni menos que los cálculos electorales de unos y otros. El intendente, Juan Manuel Llamosas, las fue pateando con la expectativa de que la cuestión sanitaria no esté tan en el centro de la escena. El candidato radical Gabriel Abrile, que venía de muy atrás en las encuestas, pretendía más tiempo, y desgaste del oficialismo. En esa línea, el primer candidato macrista anticuarentena presentó el último pedido de suspensión de las elecciones.

De modo que el uso político de la pandemia queda expuesto. No solo que no se garantizó que el virus se propague, sino que para peor, sobre la Río Cuarto que vive de su trabajo se impone un ajuste. Además, recientes indicadores dieron cuenta que la ciudad es una de las más caras, la inflación, y la desocupación golpean fuerte sobre el pueblo trabajador.

Es necesario tener en cuenta que antes de que se venzan los mandatos, en el Concejo Deliberante se hizo un pacto firmado por todos los bloques políticos que tienen bancas, es decir el PJ, la UCR, y Respeto. Se autoprorrogaron los mandatos por fuera de la carta orgánica y Llamosas sin el voto popular siguió gobernando con una orientación de ajuste, en función de las empresas amigas del poder.

El Frente de Izquierda en una declaración común rechazó el despotismo político de quienes intentan montar un régimen de excepción, aunque se vistan de “republicanos o democráticos”, negaron el derecho al voto, para seguir gobernando con una marcada orientación de anti popular. Todo esto fue caracterizado en la mencionada declaración señalando que había en curso una prórroga del ajuste.

Gobiernos de radicales-macristas y del PJ han llevado al municipio de Río Cuarto a una crisis severa, donde está en juego el salario, el empleo y las jubilaciones. Estas han sido las variables de ajuste de quienes gobernaron, en especial la intendencia de Llamosas fue imponiendo una confiscación del salario de las y los trabajadores municipales, en plena pandemia.

No se nos escapa que la agenda de los candidatos patronales está marcada por nuevas agresiones, es que necesitan hacer caja para pagar una deuda en dólares. Se sabe, el proceso devaluatorio en curso agiganta la usura y disminuye la capacidad de ingresos del municipio. En este punto, el PJ y la UCR tienen un acuerdo de fondo. Tienen plena coincidencia en continuar trasladándole la hipoteca al bolsillo de las familias trabajadoras. Solo el Frente de Izquierda propone la investigación y no pago de una deuda usuraria.

En este marco, es necesario desarrollar una oposición desde el campo de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Sin dudas una demanda insatisfecha, puesto que tanto el kirchnerismo residual de Pablo Carrizo, como Respeto, han dado cuenta de una adaptación sin límites al régimen ajustador.

El FIT

El Frente de Izquierda debe intervenir impulsando una plataforma y una agitación de preparación para la etapa de lucha que se viene, y mejor preparar una salida propia de les trabajadores, para hacer frente a la miseria a la que nos condenan los partidos capitalistas. Para ello, es necesario una acción común de frente único.

En plena pandemia, todos los partidos del FIT sacaron una declaración apoyando el democrático pedido de la comunidad boliviana de votar el pasado 18 de octubre. Y antes, vale la reiteración, se firmó una declaración con la que se define que hay una prórroga del ajuste, y se rechaza la continuidad en el poder de quienes gobiernan mediante un pacto.

El Partido Obrero pone todo su empeño en esta batalla política llamando a les trabajadores, mujeres y la juventud a votar en función de sus propios intereses. En ese sentido, hemos puesto a discusión la iniciativa de que se discuta en Río Cuarto el proyecto de control popular de uso del suelo, propuesta a la que se terminaron sumando los demás integrantes del FIT. Sin dudas se trata de un debate clave en el marco del ecocidio en curso.

Además, planteamos la pelea contra los tarifazos, como el de la energía, y los que pretenderán imponer. La defensa del salario y las jubilaciones solo tendrá en la boleta del FIT un voto de respaldo a la pelea contra la burocracia sindical, por la democracia obrera. Es necesario ganar en conciencia de que un voto a nuestra boleta es un voto por la recuperación de los sindicatos, para que sean verdaderas palancas de organización independiente, un rol clave para enfrentar el ajuste en curso.

Sostenemos la consigna de “la deuda es con nosotras”, por eso batallaremos por conquistar el voto de las compañeras que pelean por el aborto legal, puesto que el FIT es la única lista 100% verde. En definitiva se trata de construir un puente entre los reclamos más elementales del pueblo trabajador y fusionarlos con la izquierda.

Con la orientación señalada, cada voto al Frente de Izquierda será un punto de apoyo para defender a los intereses populares, para construir la fuerza para que la crisis la paguen los capitalistas.

 

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