02/11/2021
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Votan “Todos Juntos” en la Legislatura

Gabriel Solano denunció el pacto entre macristas y kirchneristas en la Ciudad de Buenos Aires.

Foto Federico Imas

En un cruce durante el último debate de candidatos a legisladores por la Ciudad de Buenos Aires, Gabriel Solano cuestionó a Alejandro Amor por las veces que el candidato del Frente de Todos votó junto con Cambiemos en la Legislatura. “Cuando vos fuiste legislador votaste la venta de tierras ferroviarias de Caballito, Liniers y Palermo; votaste la venta del Edificio del Plata; votaste la venta del Parque de Las Victorias de Lugano para hacer una cancha de golf, ¡¿Quién juega al golf en Lugano?!”

“Él es cómplice de la especulación inmobiliaria del macrismo”, continuó. “El peronismo votó la venta de 500 hectáreas junto con el macrismo. Explicale al electorado por qué te va a tomar como opositor cuando sos cómplice de Larreta y de Macri.” Cuando tocó el turno de responder, Amor escapó la pregunta.

Alejandro Amor fue legislador de 2011 a 2013 y, aunque ingresó en la lista de Cabandié, fue una pieza fundamental para garantizar la aprobación de proyectos por los que pujaba el oficialismo del PRO en la Ciudad. También es uno de los burócratas de Sutecba, es decir quien ha negociado los salarios de miseria de los trabajadores municipales de CABA. Una de las tantas veces que levantó la mano junto con el macrismo fue para votar la venta de 45 hectáreas cercanas al Barrio Papa Francisco en Villa Lugano para construir un campo de golf y contó con el apoyo de todo su bloque. En total se calcula que durante la gestión del PRO se vendieron más de 500 hectáreas de tierras públicas a privados, muchas de ellas en complicidad con el peronismo y el kirchnerismo, que terminaron por encarecer los precios de la Ciudad, beneficiar la especulación inmobiliaria y expulsar a los trabajadores y estudiantes de la misma.

Solano menciona otras dos oportunidades más en las que los votos del bloque opositor benefició la especulación inmobiliaria y los negociados del gobierno de la Ciudad: la venta y rezonificación de tierras ferroviarias de los barrios de Caballito, Liniers y Palermo para la construcción de torres y megaproyectos inmobiliarios de los especuladores y la venta del Edificio del Plata a Irsa para hacer un shopping. Pero es solo la punta del iceberg de votaciones arregladas entre ambos bloques, que incluye la creación del sistema de parquímetros y su concesión a privados en 2011, la privatización del Parque Roca para el armado de un Centro de Transbordo a cargo de la Cámara de Transporte de Carga equivalente a 37 hectáreas y el traspaso del subte a la Ciudad que trajo aparejado distintos tarifazos, ambos proyectos votados en 2012.

Además, en 2015 votaron en conjunto la cesión gratuita de 17 predios a la Iglesia Católica equivalentes a 3 hectáreas tazados en 30 millones de dólares, mientras que en 2016 acordaron la venta del Parque de la Ciudad y sus 37 hectáreas y la privatización del Autódromo de la Ciudad junto con sus 180 hectáreas. Durante el 2017 avanzaron en la privatización de la Plaza Houssay, que contó con la instalación de un shopping y un patio de comidas. A pesar de que en la campaña electoral se muestran en contra de la venta de Costanera Norte, cuatro años atrás votaron en favor de la creación del Distrito Joven, un megaproyecto que le abrió la puerta a la rezonificación de las tierras de Costa Salguero y Punta Carrasco y la posterior discusión de su venta.

 

En el 2020, mientras el kirchnerismo se embanderaba como defensores de las escuelas y rechazaba la vuelta a la presencialidad, encararon un pacto judicial a través del cual se designó a los jueces que luego fallaron en favor del gobierno de la Ciudad para dar paso a las clases presenciales cuando atravesamos el momento más álgido de la segunda ola. Además, en octubre los legisladores Neira, Montenegro y Ferreño presentaron un proyecto para legalizar el sistema de reconocimiento facial, que habilita la instalación de cámaras en las calles y en los colectivos que pueden identificar a los ciudadanos. Finalmente el bloque no lo votó por el escándalo que significó, aunque su presentación fue suficiente para que el macrismo lo aprobara. En abril del mismo año acompañaron el endeudamiento de la Ciudad en 150 millones de dólares propuesto por Rodríguez Larreta, y en agosto la exención del pago de Ingresos Brutos por seis meses para las grandes constructoras y grandes cadenas de supermercados, mientras miles de trabajadores se quedaban sin trabajo y sin ingresos.

Santoro, también en offside

Santoro también se metió en el debate de la construcción inmobiliaria en una entrevista radial. Allí mencionó que “Larreta habla de lo público y el Estado pero deja que los desarrolladores inmobiliarios y las grandes constructoras planifiquen la ciudad, y retira al Estado de algo tan importante como es la planificación del espacio público”. Es evidente que el candidato a diputado nacional busca presentarse como una variante encubriendo todas las votaciones que han tenido en común y de las cuales él fue parte. “Cuando vos le preguntas a Rodriguez Larreta te dice que todo esto se hace con el Frente de Todos. Todo lo que pasa en la Legislatura se acuerda por acuerdo entre todos”, fue lo que le respondió Ernesto Tenembaum.

Al igual que Amor, Santoro quiso huir por la tangente sin dar definiciones concretas. Entre risas le contestó “vos sabes como funciona la Legislatura”, para luego intentar mascullar que “desde que él es legislador” ninguno de su bloque votó un ajuste. Una mentira que se cayó al momento que le preguntaron por Víctor Santa María, presidente del PJ de CABA, quien puso en pie un gran acuerdo con el PRO en la Ciudad para conseguir leyes mutuamente.

Santoro no se hace cargo de las votaciones que han tenido, lo que demuestra su intención de ocultar el rol de conciliación del kirchnerismo, el cual se mantendrá en los parlamentos luego de las elecciones de noviembre. Cualquier intento del gobierno de poner en pie una campaña con gestos “izquierdizantes” tendrá la intención de evitar la fuga de voto, aunque luego Todos Juntos venden la Ciudad al mejor postor y votan ajuste y tarifazos para los trabajadores de la capital.

De allí sale la importancia de hacer crecer la alternativa política que hoy representa el Frente de Izquierda, la única fuerza realmente consecuente en defender los intereses de los trabajadores, planteando llevar los salarios a los 100 mil que hoy representan la canasta básica, el 82% móvil, jubilaciones y paritarias anexadas a la inflación, y la defensa de la salud y la educación pública. Por el derecho a la vivienda y en contra de la venta de terrenos públicos para la especulación inmobiliaria. En defensa del ambiente y contra la venta de los espacios verdes de la Ciudad. Por el pase de Enfermería a la carrera profesional, que el gobierno de Larreta y Amor vienen frenando en conjunto. Votar por la izquierda es tener la certeza de que se va a escuchar la voz de los explotados, enfrentando cada uno de los atropellos que Todos Juntos llevan adelante.

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