19/11/2021

Volvieron a aumentar los casos de Covid-19

Mientras siguen ajustando en salud.

Después de meses de descenso en el número de casos de coronavirus, un importante aumento se vio durante en las últimas semanas: el promedio general llegó a 1.378 contagios diarios y ayer se registró el mayor número en dos meses, 1.755. De una semana a la otra crecieron un 14%. La suba es desigual ya que mientras en algunas provincias los casos bajan en otras suben estrepitosamente. Hay al menos 5 que, según los informes de las autoridades sanitarias oficiales, tuvieron un crecimiento de más del 40% de casos de Covid, entre las que se encuentran Chubut (88%), La Rioja (63%), Mendoza (82%), Neuquén (43%) y Tucumán (67%). En CABA y PBA también subieron un 24% y 9%, respectivamente.

El cambio en la tendencia de evolución de los contagios es significativo porque en algunos casos son dos semanas de alza que, lógicamente, comenzaron a traducirse en el número de muertes. Si bien la asociación entre una y otra ya no es tan nítida debido a la vacunación, responsable de evitar las formas graves de la enfermedad, no deja de ser un factor que puede generar un crecimiento de los fallecimientos, particularmente en las personas parte de los grupos de riesgo.

Otro de los valores que demuestran un viraje en la situación epidemiológica es el índice de positividad. Aunque todavía se mantiene entre los márgenes aceptados por la OMS (10%), en el último mes subió más de un punto. El 24 de octubre era de 2,26%; tres semanas después alcanzó el 3,18% y ayer, cuando se alcanzó el pico de casos, llegó al 3,62% de los testeos. Este cuadro se da en medio del desmantelamiento de los centros de testeo en la Capital Federal y provincia de Buenos Aires, dos regiones que suelen conformar el epicentro de las olas de coronavirus por la aglomeración de personas.

La tendencia de aumento fue confirmada por Carla Vizzotti, ministra de Salud de la Nación, quien explicó que el temor del gobierno es que “en marzo, cuando tengamos ya las temperaturas más frías y pueda existir la posibilidad de que aumenten los casos, se haga otro cuello de botella y que salga todo el mundo a correr y a decir que tenemos bajas coberturas con segundas dosis, porque es lo que estamos viendo y avisando”. Es decir que no le preocupa una tercera ola o impulsar desde el Estado la adhesión al esquema de vacunación a través de campañas de difusión masiva de información para fomentar la inmunización, sino la imagen oficial que el gobierno pueda tener frente a la posible escasez de dosis. Sin embargo, alcanzar la inmunidad de rebaño requiere el 90% de la población inmunizada, y Argentina aún se encuentra lejos de ese porcentaje: el 79% de la población cuenta con una dosis y el 61,84% con el esquema completo. Hasta ahora solo se aplicaron el 2,19% de los refuerzos planeados.

Además, la vacunación también cuenta con limitaciones en tanto el surgimiento de nuevas cepas amenaza su efectividad. Los rebrotes en el centro y este de Europa, que se dan principalmente en países con bajo porcentaje de su población vacunada o en algunos con alta cantidad de vacunados pero un importante número de personas que se niegan a recibir las inyecciones, amenaza al resto del globo, puesto que la pandemia no acabará hasta que bajen los casos a nivel mundial.

Otro de los factores que influye en la nueva ola europea es el relajamiento de las medidas sanitarias por parte de las autoridades, que le permitieron a la población prescindir de barbijos, distanciamiento y aforos, una política similar a la que aplica el gobierno de Alberto Fernández a nivel nacional y el de Rodríguez Larreta en la Capital, como demuestra la flexibilización del uso de barbijo en las escuelas. Este accionar es acompañado del desmantelamiento de los dispositivos Covid, ya sea eliminando los centros de testeo, disminuyendo los lugares habilitados para vacunar o despidiendo a miles de profesionales que se sumaron a combatir el coronavirus en los hospitales públicos, lo que deja sin preparación alguna al sistema sanitario frente a un incremento pronunciado de los casos.

La política oficial es la de profundizar el ajuste en salud comandado por el Fondo Monetario Internacional, como se ve en el presupuesto 2022, el cual plantea una reducción del 13% en términos reales. Es una política que va en contra de todos los reclamos de los trabajadores de la salud por aumento de presupuesto, reforzamiento del sistema sanitario con más centros de vacunación y recursos y recomposición salarial. Pase a la carrera profesional de enfermería y mejoras en las condiciones laborales. Centralización del sistema sanitario bajo control de sus trabajadores.

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