Sindicales
30/10/2026
Comercio: paritarias de hambre
Otra entrega de la burocracia de Cavalieri.
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El nuevo acuerdo, firmado por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) y las cámaras empresariales, es hambre para hoy y miseria para mañana.
Abarcando el próximo -y último- trimestre de 2026, el aumento salarial será del 5,7%, dividido por tres, dando como resultante un 1,9% para octubre, noviembre y diciembre. A esto se incorpora un bono extra de $50.000, partido en dos cuotas de $25.000, en los primeros dos meses; y el sostenimiento de la la suma fija de $120.000. Ambos extras, no incorporados al básico y en negro.
Tanto desde las patronales negreras como desde la burocracia sindical, encabezada por Armando Cavalieri, se valieron de la carta amenazante de despidos, ante el cierre de comercios, para firmar el paupérrimo acuerdo.
Con los aumentos, para fin de año, el ingreso de los trabajadores de comercio rondará los $1.373.500. La cifra está por debajo de los $1.632.505 necesarios, en septiembre, para no caer en la pobreza, según informó el Indec.
Peores son las cifras si se analizan por escala. Por ejemplo, un cajero no llegará a los $1.335.000, y un operador de call center que ejerza labores por 48 horas semanales (más de nueve horas diarias) no alcanzará los $1.300.000.
El 1,9% de incremento mensual es una cifra fijada desde hace largos meses. Con este nuevo acuerdo, el aumento, sin contar los bonos no remunerativos, supera por muy poquito el 11% de alza para todo 2026. Menos de la mitad del acumulado anual de inflación (23,6% hasta ahora) y por debajo de un tercio, si se lo compara con el interanual septiembre 2025-2026 (33,4%). Peor es el cuadro si se visualiza el incremento en las tarifas de los servicios básicos, el alquiler y los alimentos de la canasta básica.
El longevo secretario general, reelecto semanas atrás en comicios con una lista única, expresó: “Hemos alcanzado un nuevo acuerdo paritario que es resultado del diálogo, la responsabilidad y el esfuerzo de todas las partes (…). En un escenario económico difícil, donde la actividad comercial enfrenta importantes desafíos, es fundamental mantener abiertos los canales de negociación para encontrar respuestas concretas a las necesidades de los trabajadores”.
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) y la Federación juegan un papel de desmovilización, pese a la pérdida de más de 324.500 puestos de trabajo. Sucursales de supermercados, almacenes, bazares y casas de electrodomésticos han bajado sus persianas y el gremio no movió un dedo. “En julio me echaron. Fui al sindicato a pedir una mano, para ver si me podían volver a incorporar. Me respondieron que agarre la indemnización y no joda”, dijo una cajera de Coto. Relato que se repite en decenas. No olvidar que fue el propio Cavalieri quien se expresó a favor de la reforma laboral antiderechos.
El acuerdo paritario fue rápidamente firmado y homologado por la Secretaría de Trabajo, sin pasar por la aprobación de los laburantes. Acuerdo de espaldas a sus afiliados.
Es hora de poner en pie una alternativa de los trabajadores de comercio. Basta de entrega. Asambleas en todos los lugares de trabajo, que definan un plan de lucha, por el salario mínimo igual a la canasta básica y mejoras en las condiciones. No a los despidos. Abajo la reforma laboral. Es tiempo de expulsar a la burocracia y dar paso a una alternativa clasista y combativa en el SEC y la FAECyS.


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