Sindicales
5/3/2026
El Sutna ofreció una salida, el Estado solo represión
Reflexiones y continuidad de una jornada excepcional.

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Foto: Federico Imas
Este 4 de marzo marcó un hito en esta lucha extraordinaria de los obreros de Fate, que desde el 18 de febrero permanecen en la planta ante el cierre de la patronal de Madanes. Fue una jornada excepcional porque una manifestación de trabajadores con el Sutna a la cabeza llegó a la Secretaría de Trabajo, con miles de manifestantes a respaldar que “Fate no se cierra”, en oportunidad de una audiencia de partes del conflicto.
No había transcurrido media hora cuando una orden fría, sin mediación, ni excusa, ni aviso, desató una represión sobre la multitud de obreros, en muchos casos con sus familias. Una decisión calculada de parte del poder político de la Ciudad porque fue su policía, pero que tuvo la total complicidad de la Secretaría de Trabajo de Sandra Petovello que salió a respaldar la “reacción de las fuerzas de seguridad”. ¿Reacción ante qué? cabría preguntarse. Incluso algunas columnas como la de La Bancaria no pudo llegar nunca al frente de la sede de Alem, y algunos dirigentes políticos y sindicales llegaron cuando el grueso de la manifestación era gaseada y empujada a balazo de goma limpio subiendo por Avenida Córdoba.
El horario no es menor. A las 11:40 horas, Cordero, secretario de Trabajo, CEO de Techint, a través de sus funcionarios, dio por terminada la audiencia “sin acuerdo de las partes”. Indudablemente se adelantaron a la bronca natural de obreros y manifestantes contra la posición absolutamente intransigente de la empresa que reitera todos los incumplimientos de la conciliación, del acta de estabilidad laboral hasta julio, y, por supuesto de considerar cualquier propuesta que no sea el mero desalojo de una planta que no pone a funcionar, cuyo cierre reitera llamando a sus trabajadores exempleados que sin embargo deben cobrar ahora la quincena.
Pero la represión no puede tapar un aspecto central de la jornada: los trabajadores ofrecieron una salida y la patronal y el Estado nada, solo represión. Es así, porque una asamblea general de fábrica convocada por el Sutna en la planta, la más masiva desde el cierre, que tuvo dos horas de deliberaciones, tomó una resolución estratégica en cuanto a la orientación del conflicto que Alejandro Crespo explicó muy bien en los medios de comunicación.
Al reclamo de reapertura incondicional con todos los trabajadores en planta, el Sutna incorporó un planteo votado por unanimidad en la asamblea general: reclamar que el Estado nacional o el Estado provincial apelen a la figura jurídica de “ocupación temporánea”, poniendo la empresa en marcha. El planteo significa que el Estado, por razones de orden estratégico, toma el control del directorio obligando a la continuidad del funcionamiento productivo. Algo habilitado por ley nacional y por la Constitución de la Provincia de Buenos Aires. Y Alejandro detalló esas necesidades estratégicas cuando explicó, ante el país, que la única empresa nacional que produce cubiertas radiales de camiones, nada menos, es Fate, aunque no las únicas por supuesto. Y que en un caso excepcional como el que vive el mundo, con un escenario bélico de vasto alcance internacional, es más necesario que nunca garantizar la producción nacional, algo que se vio de forma patente durante la pandemia. Agreguemos que si los empresarios se aprovecharon con altos precios en esa época no fue por culpa de los obreros que denunciaron que el costo de la mano de obra de las cubiertas era de $1.000. Se trata en todo caso, otra vez, de la responsabilidad del Estado, en aquel caso de Alberto Fernández, CFK y Sergio Massa en convalidar estos negociados.
Este desafío del Sutna y la asamblea de Fate fue acompañado por la apertura a otras alternativas como la simple continuidad, o la venta con los trabajadores adentro y con todos sus derechos. Pero en todo momento se aclaró que hay montañas de caucho en los depósitos, que las máquinas están listas para producir y los trabajadores atentos a retomar las tareas. Es una responsabilidad patronal y del Estado que se caiga semejante industria de 86 años, que afecta al menos unos 2500 puestos de trabajo más de manera indirecta.
La propuesta votada por unanimidad da respuesta en esta fase del conflicto a la intransigencia patronal y a las bravuconadas de Milei en el discurso de apertura legislativa: “Empresarios chorros que cazan en el zoológico”, etc. Los ataques de Milei a Madanes solo apuntan a convalidar el cierre de Madanes, por sus reclamos por Aluar o por lo que sea; lo que es seguro es que solo presenta la salida de Majul, que los trabajadores se vayan a poner un parripollo, con el agregado que no son estos 920 sino los de 22.000 empresas -que serán muchas más porque se acentúa la recesión, la caída de la demanda de todo, la avalancha importadora, las altas tasas que frenan la economía y la apreciación del peso al servicio de la bicicleta financiera del carry trade.
Por estas horas, ni la reforma esclavista, ni los acuerdos coloniales con Estados Unidos y del Mercorsur con la UE satisfacen al capital financiero porque los principales bancos del mundo, amigos de Caputo, acaban de declarar que Argentina, ante el nuevo escenario mundial, no es un lugar seguro para el capital y la vuelven a poner en el mismo lugar de Turquía como cuando la crisis del macrismo; por eso el riesgo país orilla los 600 puntos.
En cambio los obreros de Fate y el Sutna le brindan una salida a esta enorme industria, mostrando un camino para ser el punto de partida de un reguero de luchas que enfrente todo el plan Milei y empiece a forzar una reorganización económica desde el campo de los trabajadores. Desde luego en la continuidad productiva planteada, un comité de crisis con participación obrera sería fundamental para terminar con las maniobras patronales de un Madanes que amasó su fortuna con la plusvalía de los compañeros de Fate que hoy pretende tirar a la banquina.
Digamos por fin que la manifestación reprimida tuvo una enorme representatividad, porque convocaron las tres centrales aunque con modestas representaciones y por parte de un amplio y creciente sector combativo que suscribió a las mismas consignas centrales con al menos treinta sindicatos de todo el país, organizaciones piqueteras y de jubilados. No casualmente la gran columna con el Sutna y Fate a la cabeza llegó desde la Plaza Roma compuesta por este sector. Indudablemente este 4 de marzo no fue un día más de la lucha. Y tampoco lo será el tercer festival solidario en puerta de planta con La Delio Valdez el viernes. Vamos compañeros: Fate no se cierra.




