Sindicales
29/7/2026
La dictadura salarial de Pullaro cuenta con la complicidad de la burocracia de Amsafe
El gobierno de Santa Fe cerró una vez más la paritaria docente por decreto, luego de que la votación en las escuelas arrojara un rechazo total de la oferta salarial. La moción que se impuso a nivel provincial fue rechazo sin paro local, adornado con acciones de aparato a propuesta de la burocracia “Celeste” que dirige Amsafe y con el lejano paro del 3/8 de Ctera, completamente aislado y sin plan de lucha.
El pseudo aumento es un 10,1%, a pagar en 6 cómodas cuotas, hasta marzo/abril de 2027. Porque la mesa paritaria se reunirá nuevamente a finales de febrero de ese año, la actualización se dará en marzo y con suerte se cobrará por planilla complementaria entonces. La suma discrimina a jubilados y docentes que toman tareas diferentes, ya que los deja por fuera de los “mínimos garantizados”, que son cifras para llegar a un piso salarial, un reconocimiento en sí mismo de la oferta miserable.
Se multiplican las cifras en negro, con las cifras no remunerativas, los bonos y el presentismo, profundizando el vaciamiento de la Caja Jubilatoria y el IAPOS, obra social de empleados públicos, que ofrece un servicio cada vez peor y más caro, solventado por bonos y copagos de todo tipo, un recorte indirecto del salario docente.
La novedad en esta ofensiva es la privatización del sistema de licencias, SIPSAL, un negocio del grupo SML Consultores Médicos (ligada al Grupo Werthein), cuyos beneficios estarán ligados a cumplir cupos crecientes de presentismo, un criterio completamente ajeno a la defensa de la salud de las y los trabajadores estatales, que sentirán un presión redoblada por ir a trabajar enfermos o incluso obligados a ellos frente a amenazas de sanciones y el despido.
La complicidad de Amsafe es total
La moción de Alonso/Alesso fue jornadas de lucha, sin paro, y adherir al paro de Ctera el 3 de agosto. Las acciones que propusieron fueron “semaforazos” en el cambio de turno, muy por detrás de las autoconvocatorias docentes que no contaron con ningún tipo de apoyo gremial.
Esta moción se impuso de manera fraudulenta, porque no estuvo precedida por ninguna campaña del sindicato convocando a deliberar en las escuelas la organización de un plan de lucha en serio capaz de derrotar la ofensiva de Pullaro, que retrotrajo al gremio docente a la época de Obeid y Reutemman.
El vaciamiento de la participación del gremio se ve plasmado en las votaciones. Un poco más de 17 mil docentes votaron en toda la provincia, y en Rosario, la seccional más grande, que fue usurpada por la burocracia, la votación fue de aproximadamente 4.700 maestrxs. Cifras que representan la mitad de lo que solía votar en el pasado. Crece el descreimiento en la herramienta sindical porque lo único que hace es armar flyers y acciones de fantasia, cuando la situación es realmente crítica. El hartazgo es con Pullaro y también con Alonso, que está militando el vaciamiento de Amsafe.
En Rosario, la moción presentada por los sectores antiburocráticos fue la más acompañada en las escuelas, un dato valioso de la adhesión a posiciones más combativas y de rechazo a la usurpación de la seccional. La moción, sin embargo, no propuso el paro, atendiendo a que una buena parte de las y los compañeros no quieren adherir a medidas de fuerza por el peso de los descuentos y en parte, también, adaptándose a la moción del oficialismo.
Pero precisamente de lo que se trata es de no adherirse a esta línea de la menor resistencia, que es la impone el gobierno y a la que a su turno se adapta la burocracia sindical, porque es evidente que frente a esta ofensiva de fondo necesitamos tomar medidas que estén a la altura, con paros progresivos de 24, 48, 72, 96 horas, hasta el paro por tiempo indeterminado, dándole carácter activo con marchas y cortes. La fuerza es el único lenguaje que entiende Pullaro.
El paro es una herramienta indispensable, que no puede sustituirse por “medidas creativas”, aunque por supuesto que hay que apoyar esas medidas nacidas desde las escuelas y las bases, cuando son el canal para salir de la parálisis en la que nos sume la burocracia sindical que transa con el gobierno, como ocurrió con las autoconvocatorias. Que el paro sirve lo demostró la docencia combativa de Córdoba, la de Santa Cruz o la de los Sutebas Multicolores, que a partir de plenarios de delegados con mandatos por escuelas, pudieron parar sus seccionales (La Matanza) y provincias (Adosac) para luchar por todas las reivindicaciones..
Hay que retomar la confianza en la única medida efectiva que tiene la clase obrera, porque cuando la docencia se quita el velo y lucha de verdad el que tiene miedo es el gobierno, como lo demostraron las autoconvocatorias.
Desde Tribuna Docente llamamos a todo el activismo a organizarnos por escuelas, a retomar el camino de las asambleas y un plenario de delegados con mandato de toda la oposición santafesina, que ponga en eje en organizar un verdadero plan de lucha.





