Sindicales
22/10/2026
Los desafíos que tenemos los trabajadores de Pirelli
(delegados de la lista Negra y comisión directiva Sutna)
Todos los trabajadores del país estamos siendo víctimas de una ofensiva brutal por parte de las patronales. Envalentonadas por el respaldo abierto y explícito del gobierno de Milei, las patronales están yendo a fondo contra las conquistas y los derechos de la clase obrera.
Los trabajadores del neumático, desde luego, no estamos al margen de esta situación, más aún siendo parte de una de las pocas industrias que toma materia prima y la transforma en un producto totalmente terminado, sector que el gobierno nacional ha atacado con más fuerza. Sin embargo, la política y el accionar del Sutna clasista y combativo marcan una diferencia sustancial respecto de lo ocurrido en otros gremios y lugares de trabajo, así como lo ocurrido en el neumático en situaciones anteriores con la conducción de la burocracia sindical. Es así que a diferencia de lo que sucedió en la década del 90, la dirección del Sutna no avaló ni firmó la entrega de ninguna de las conquistas de los trabajadores. Este hecho fundamental constituye un punto de partida para avanzar en la recomposición del colectivo obrero, enfrentar la ofensiva patronal, defender las conquistas obtenidas y, llegado el momento, conquistar nuevas reivindicaciones.
Lo que pasa en Pirelli
En Pirelli, la patronal viene bloqueando deliberadamente la negociación paritaria como parte de su ofensiva contra los trabajadores. Sin embargo, su estrategia consiste en evitar una confrontación abierta, para lo cual otorga unilateralmente aumentos salariales "a cuenta de futuros aumentos", buscando contener el descontento y evitar que la bronca acumulada se transforme en una lucha colectiva.
Con esta misma orientación, la empresa impuso un cambio de sistema sin el aval del Sutna. Para evitar una reacción generalizada de los trabajadores, procuró que la reducción salarial no fuera abrupta y la compensó parcialmente con un mayor descanso durante los fines de semana. Pero, más allá de las características concretas del nuevo sistema, el problema de fondo es que la patronal pretende arrogarse la facultad de modificar unilateralmente las condiciones de trabajo, amparándose en acuerdos individuales que, según su interpretación, la habilitarían a introducir nuevas modificaciones en el futuro. Esto podría abrir las puertas a un retorno a las jornadas de 12 horas, como ocurrió en los años 90, o a la imposición de sistemas de trabajo con salarios todavía más reducidos.
Se trata de un precedente inadmisible, porque implica desconocer la negociación colectiva y los derechos sindicales. Por eso, el Sutna no avaló ni firmó el cambio de sistema y mantiene abierto el reclamo ante el Ministerio de Trabajo, con la perspectiva de avanzar también por la vía judicial para impedir que la empresa pueda modificar las condiciones laborales a su antojo.
A su vez, la patronal de Pirelli impide el ingreso a la planta de los integrantes de la Comisión Directiva del Sutna y hostiga y persigue sistemáticamente a los delegados que defienden los derechos de los trabajadores. Esta enorme presión patronal se combina con el crecimiento del desempleo en la Argentina, la caída de la producción y el aumento de las importaciones de la propia Pirelli. Es este cuadro el que ha llevado a numerosos compañeros a replegarse de la actividad sindical, frente a una patronal que, con la colaboración de sus aliados, desarrolla una política de persecución e intromisión en la organización de los trabajadores y de desconocimiento de sus derechos sindicales. Estamos, en definitiva, frente a una ofensiva de conjunto que busca liquidar las conquistas obtenidas durante años de lucha y destruir nuestra organización sindical. Sería un error desconocer esta realidad o minimizar las dificultades que enfrentamos. Pero sería un error todavía mayor no advertir que el objetivo de fondo de la patronal es terminar de una vez por todas con las conquistas obtenidas desde la recuperación del sindicato y, con ellas, con el ejemplo de lo que los trabajadores somos capaces de conseguir mediante la organización y la lucha colectiva. La patronal pretende imponer la resignación, convencernos de que lo mejor es agachar la cabeza y aceptar una representación sindical que no impulse ninguna acción gremial. Ese fue el camino que se impuso en Pirelli durante los años 90 y cuyas consecuencias costó décadas revertir. Pero si algo demuestra la experiencia de los trabajadores de Pirelli es que, cuando logramos organizarnos y luchar colectivamente, pudimos arrancarle conquistas históricas a la empresa.
Es necesario recordar que, de la mano del Sutna recuperado y de la Lista Negra, los trabajadores de Pirelli conquistamos el premio por producción, iniciamos por primera vez la discusión de los estándares y las condiciones de trabajo, la eliminación del trabajo por agencias sin límite de tiempo, la modificación del cálculo del pago de las horas por enfermedad y por feriado y el pago de las suspensiones al 100%. También atravesamos la pandemia sin pérdida salarial sino con aumento del salario real. Estas conquistas no fueron regalos de la empresa. Fueron el resultado de años de organización, de lucha y de solidaridad entre compañeros. Como ya señalamos más arriba, la patronal no ha logrado avanzar contra ninguna de estas conquistas.
Todo esto es lo que pretenden desconocer las listas opositoras. No solo eso. Hay que señalar que los delegados de la Multicolor -a diferencia del Sutna y los delegados de la Negra- avalaron el cambio de sistema que la empresa hizo firmar de manera individual. Antes, habían llevado como candidatos a gente completamente afín a la patronal. Por su parte, la Violeta, luego de haber transformado la seccional y el sindicato en un apéndice de la patronal durante largos años, ataca a nuestro compañero Alejandro Crespo. ¡Atacan al único secretario general de un sindicato que se encuentra al frente de la ocupación de una fábrica en defensa de los puestos de trabajo!
Quienes han contribuido a avalar o facilitar la ofensiva patronal no tienen autoridad para cuestionar a quienes hemos defendido consecuentemente las conquistas y la organización de los trabajadores.
Recomponer la organización obrera
La conclusión que debemos sacar de esta experiencia es clara: necesitamos fortalecer y construir la Lista Negra en Pirelli y reforzar al Sutna, porque es la herramienta para defender las conquistas y enfrentar la ofensiva de la patronal y del gobierno. La posibilidad inmediata de luchar por una recomposición salarial depende de que seamos capaces de reconstruir nuestra fuerza colectiva. Ninguna mejora vendrá de la buena voluntad de la patronal: dependerá de nuestra capacidad de organización y de lucha.
Enfrentamos un momento de enorme complejidad para el movimiento obrero argentino. La lucha de los trabajadores de Fate contra el lockout patronal, con ocho meses de resistencia y permanencia en la planta, se ha convertido en una causa nacional. No se trata de un conflicto que afecte solamente a los compañeros de Fate, sino de una confrontación decisiva para el conjunto del gremio y para los derechos de todos sus trabajadores, incluidos, por supuesto, los de Pirelli. Debemos asimilar las lecciones de esta etapa y trabajar para superarla, recomponiendo nuestra relación de fuerzas frente a la patronal. Es hora de reconstruir nuestros lazos de solidaridad obrera, fortalecer nuestra organización y recuperar nuestra capacidad de acción colectiva. Sabemos que no será una tarea sencilla ni que podremos resolverla de un día para otro. Pero, paso a paso y con firmeza, debemos recuperar la iniciativa, frenar la intromisión patronal en nuestros reclamos y decisiones gremiales y hacer retroceder su ofensiva. Esta etapa pasará, y el desafío es superarla con nuestros derechos y conquistas en pie.
Es sobre esa base que podremos enfrentar a la patronal y defender nuestros salarios, nuestros puestos de trabajo y todas nuestras conquistas en el presente y construir un futuro de nuevas conquistas.




