Sindicales
23/2/2026
Los judiciales ocuparon los juzgados laborales contra su disolución por la reforma laboral
El martes 24 harán un paro general y movilización al Palacio de Justicia.

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Toma de los tribunales de Diagonal Norte 760.
Con la votación de la reforma laboral antiobrera de Milei y de sus cómplices necesarios del peronismo se introdujo por la ventana, del mismo modo que el artículo 44 de las licencias médicas, el artículo 91 que remite a un convenio de transferencia ente el gobierno nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires a los fines de traspasar y cerrar la Justicia Nacional del Trabajo, firmado la noche anterior entre el jefe de gabinete Manuel Adorni y Jorge Macri. El artículo 44 cayó, pero el 91 quedó.
Lo votado implica transferir las competencias de derecho individual del trabajo a un fuero laboral propatronal que Jorge Macri está creando en la Ciudad, y las competencias de derecho colectivo, por ejemplo, para tratar la constitucionalidad de la reforma laboral, se transfieren al Fuero Contencioso Administrativo Federal, hostil a los trabajadores estatales que deben litigar contra su patrón, el Estado nacional.
Naturalmente, con esta quita de competencias se fija por ley el cierre de los 80 juzgados nacionales del Trabajo, y como no dicen qué pasaría con sus 1.700 trabajadores judiciales es claro que los despidos masivos aparecen en el horizonte cercano.
¿Qué se esconde detrás de esta medida?
El traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo es un viejo anhelo de la clase capitalista, dado que si bien formalmente dicho fuero interviene en casos del territorio de la Capital Federal lo cierto es que su ámbito de jurisdicción siempre fue mucho más amplio, porque la mayoría de las grandes empresas tienen su domicilio legal en la Ciudad de Buenos Aires.
Ahora, frente a la atropellada de la reforma laboral, ese viejo anhelo se volvió una necesidad para el gobierno, fundamentalmente para blindar judicialmente a la nueva legislación negrera. Recordemos que frente al Decreto 70/2023 de Milei la Cámara Nacional del Trabajo declaró inconstitucional su capítulo laboral, y ahora muchas de sus disposiciones declaradas inconstitucionales vuelven a reflotarse en la nueva ley.
Este aspecto de la reforma laboral que poco se dio a conocer en los medios y en el debate público, y que los diputados del Frente de Izquierda denunciaron en comisiones y en el recinto, hace que salte la ficha del colaboracionismo de la CGT, que le dice a los trabajadores que ahora judicializarán la reforma cuando el gobierno está cerrando el fuero laboral que debería declarar la inconstitucionalidad de la reforma.
Toma de edificio, paro, movilización y plan de lucha
Luego de una serie de asambleas en el fuero laboral, el 23 de febrero se realizó un cese de actividades en la Justicia Nacional del Trabajo y se ocupó durante algunas horas el edificio de los tribunales de Diagonal Norte 760. Luego se realizó una concentración y acto en la puerta, y finalmente se votó el paro en asamblea por el resto de la jornada.
El martes 24 habrá un paro con movilización a la Corte Suprema, en reclamo de una garantía de estabilidad y continuidad laboral para los 1.700 trabajadores del fuero laboral, en rechazo al traspaso a la Ciudad y contra la destrucción de la Justicia Nacional del Trabajo.
Es crucial que en el paro del martes 24 haya una gran cantidad de compañeros, no sólo de laboral sino todo el Poder Judicial de la Nación y de los Ministerios Públicos. Hoy son los de laboral, pero mañana serán los trabajadores de los fueros penal, civil y comercial.
Por eso es necesario un plan de lucha de todos los judiciales. La medida de paro con movilización del martes 24 fue fijada de antemano, y no tiene valor de manera aislada. La UEJN adhirió al carácter dominguero del paro sin movilización de la CGT cuando estamos ante semejante ofensiva. La reforma esclavista nos pega por partida doble.
De lo expuesto, queda claro que Piumato va detrás de los acontecimientos, e incluso que la medida combativa de la toma de Diagonal Norte 760 fue arrancada a la conducción por el activismo y sectores enfurecidos de la base.
Por todo ello se deben convocar asambleas en todos los edificios y dependencias del Poder Judicial, para poner en marcha un plan de lucha de paros progresivos, que desemboquen en una huelga general de todos los trabajadores judiciales.




