Políticas
22/2/2026
La victoria parlamentaria en Diputados por la reforma laboral puede empezar a encender la rebelión obrera
La reforma vuelve al Senado sin el artículo de las licencias, pero con toda la batería de ataques a los trabajadores.
Tiremos abajo en los hechos esta reforma laboral esclavista.
La madrugada del 20 de febrero de 2026 quedará marcada a fuego en la historia de los agravios contra la clase obrera en Argentina. La Cámara de Diputados dio media sanción a la llamada “Ley de Modernización Laboral” por 135 votos contra 115, impulsada por el gobierno facholibertario de Javier Milei. El proyecto volverá al Senado, ya que fue modificado el texto votado el 12 de febrero y volverá sin el Artículo 44 que reducía los plazos de licencias pagas por enfermedad y el porcentaje de la remuneración que reciben los trabajadores.
La primera parada del día para el gobierno fue reunir el quórum, lo que según afirman varios medios fue negociado hasta último momento. Para conseguirlo la bancada de La Libertad Avanza (95 diputados) sumó el apoyo de los bloques cómplices del PRO, la UCR y el MID, y también de los bloques vinculados a los gobernadores del peronismo de Tucumán, Catamarca, San Juan, Salta, Misiones y Santa Cruz. En este último caso el diputado Garrido, que responde al gobernador “sindicalista” Claudio Vidal, fue el último en sentarse para llegar al número de 129 y que se abriera la sesión.
Los diputados que responden al gobernador Martín Llaryora de Córdoba y que forman parte del bloque de Provincias Unidas se ausentaron, en lo que fue entendido por todos como un gesto político hacia el gobierno para garantizar la aprobación de todos los títulos del proyecto en la votación en particular. Por su parte, los diputados que siguen perteneciendo al bloque de Unión x la Patria votaron íntegramente en contra en general y particular, aunque con dos ausencias: la del diputado Tita, de Tierra del Fuego, y la del riojano Sergio Casas, que cinco días antes recibió amistosamente a Victoria Villarruel junto al gobernador Ricardo Quintela en el marco de una fiesta provincial.
El paro general como marco
El debate estuvo atravesado por el paro general convocado por la CGT, con un fuerte acatamiento y con impacto en el transporte, aunque sin movilización de su parte. De este modo, el principal freno a que la bronca se transforme en una intervención unificada del movimiento obrero contra la reforma lo puso la propia conducción de la central obrera. En contraste, la perspectiva política y el método para derrotar esta ofensiva sin precedentes la expresó el Plenario del Sindicalismo Combativo, que plantó bandera ante el Congreso y confluyó en las calles con otros sectores en lucha. Una orientación opuesta por el vértice a la entrega de la CGT: con las consignas del paro activo, movilización y perspectiva de plan de lucha hasta la huelga general.
Los diputados del Frente de Izquierda Unidad denunciaron en el recinto el profundo contenido reaccionario de la reforma y señalaron a sus responsables políticos, a sus autores y también a quienes colaboraron y tejieron la votación finalmente favorable. Las intervenciones de Romina Del Plá y Néstor Pitrola fueron acusaciones directas a un régimen que, con el apoyo del peronismo en todas sus alas y los gobernadores, pretende alterar de raíz las relaciones de fuerza entre trabajadores y patronales.
Cabe señalar que la jornada estuvo signada por un descomunal operativo represivo: fuerzas federales avanzaron en el Congreso y en los accesos a hidrantes y decenas detenciones, anticipadas por un comunicado intimidatorio del Ministerio de Seguridad dirigido a la prensa. Mientras dentro del recinto se aseguraban los votos, afuera se expresaba la voluntad de enfrentar en la calle este ataque inédito contra la clase obrera con movilizaciones en todo el país, cacerolazos e incluso con cortes de ruta como el protagonizado por autoconvocados en el Acceso Oeste.
De cara a la nueva votación en el Senado será clave discutir una nueva acción de lucha, que en nuestro punto de vista tiene que ser un paro activo nacional con un plan de lucha, en el camino hacia la huelga general para derrotar esta reforma esclavista. Y advertimos que en caso que el gobierno reúna los votos para confirmar esta ley, impulsaremos la lucha fábrica por fábrica gremio por gremio contra su aplicación, para tirarla abajo de forma íntegra.
Pitrola: “Esto no son ‘traiciones’, es una disidencia articulada”
Néstor Pitrola inició su intervención con la lucha de los trabajadores del neumático: “Venimos a decir con la columna de sindicatos combativos que hace unas horas entró a la plaza de los dos congresos… Fate, escucha, tu lucha es nuestra lucha”. Y agregó: “Si hay algo que testimonia el fracaso anunciado de esta reforma antilaboral es la situación de Fate”.
Pero su intervención tuvo un blanco político nítido: el rol del peronismo y de los gobernadores de todos los signos. “Tenemos que rechazar la repugnante negociación de los gobernadores que negociaron 150 años de conquistas obreras, de ley, derecho laboral, de convenios, por la coparticipación que ya tenían”. Denunció que “los bloques llamados dialoguistas son socios de la política antiobrera de Milei”.
Pero fue también a fondo en desnudar al peronismo: “Nosotros no creemos en esto de los peronistas traidores. Ya es demasiado, ya son muchas veces. Esta es una disidencia articulada. Basta de los peronistas traidores. Basta. No vengan con que hay 2027, ahora hay que poner los huevos y los ovarios para salir a derrotar este régimen en la calle”. No se trata de deslices individuales sino de una orientación política consciente que garantiza gobernabilidad a la ofensiva patronal. El silencio de Cristina Kirchner lo dice todo.
También apuntó contra la conducción de la CGT: “No tienen mandato para negociar esta reforma esclavista. No han ido a asambleas obreras para tener ese mandato”. Y contrastó: “Nos movilizamos ante este paro dominguero, sin transporte. Celebramos el paro en el transporte, pero abrimos la perspectiva de un plan de lucha, de la huelga general para derrotar la reforma esclavista”.
Sobre el contenido económico de la reforma fue categórico: “No hay en este país problemas de costo laboral. Es una mentira total. La canasta de pobreza es 1.360.000 pesos y la mayoría de los trabajadores están debajo de esa línea. El problema son las tasas de interés, la desinversión, la fuga de capitales, la especulación financiera, los impuestos destinados al pago de una deuda ilegítima y usuraria, la falta de ferrocarriles, de rutas, de infraestructura de rutas de puertos de flota”. Y recordó los antecedentes: “Fracasó la reforma laboral de los ‘90. Fracasó la de la Banelco. Van a fracasar otra vez”.
El Fondo de Asistencia Laboral fue desnudado sin rodeos: “El FAL es un negociado financiero, es alevoso, abarata el despido, pero lo financia directamente con la guita de los jubilados. Por eso atrás de esto viene la reforma previsional”.
Pitrola vinculó el ataque al derecho de huelga con un retroceso histórico: “Esta reforma laboral ataca el derecho de huelga absolutamente, porque el 60% de las actividades incluidas no van a tener derecho a huelga. Va a haber que luchar ilegales, fuera de la ley todo. Tenemos que volver como en el siglo XIX a luchar por el derecho a luchar”.
El conflicto en Fate fue presentado como anticipo de la Argentina que pretenden imponer: “Fate, que es la empresa cerrada desde Milei número 21.939, anticipa la Argentina que viene. Por eso tenemos que defender ya, incondicionalmente su continuidad y luchar contra los 210 artículos de esta reforma esclavista”.
En el plenario de comisiones Pitrola anticipó una etapa de “guerrilla fabril (como llamó el líder radical derechista a las grandes luchas obreras de los '70) en la que irá madurando la tendencia hacia una acción histórica para terminar con esta reforma esclavista”. Y, ya en el recinto como miembro de la Comisión de Trabajo y en defensa del dictamen de rechazo, cerró apelando a la tradición histórica del movimiento obrero: “Tenemos la huelga general de 1936, el Cordobazo, la huelga del '75, el Argentinazo de 2001. Lucharemos desde cada lugar de trabajo para que millones en las calles derrotemos esta reforma esclavista”.
Del Plá: “Esta ley es una infamia y están poniendo en marcha un proceso de rebelión”
Romina Del Plá, por otro lado, ordenó su intervención como un verdadero alegato político. “Dicen que esta es una ley que moderniza. Mienten. No moderniza nada”. Señaló la derogación de la ley de teletrabajo y la precarización de los trabajadores de plataformas: “Los dejan esclavos como en el siglo XIX”.
Desarmó también el argumento de la creación de empleo: “Dicen que va a aumentar el empleo. Mienten. No solo no crea nuevos empleos, sino que los destruye. Tampoco aumenta la registración. Todas las medidas para bajar aportes patronales han fracasado en las últimas cuatro décadas”.
Sobre el régimen de despidos fue tajante: “Abaratan el despido por indemnización, crean el FAL para que a las patronales les salga gratis despedir. Se desfinancia el Anses y al mismo tiempo arman un régimen de beneficios incontables para las patronales. No hay ningún riesgo empresario”.
A su vez denunció la profundidad del ataque y su objetivo estratégico: “Se anulan los convenios, las protecciones y los estatutos. Se anula el derecho de huelga y de organización sindical. No hay límite a la jornada laboral. Se manipulan las vacaciones. Se atacan sectores como los trabajadores marítimos, las trabajadoras de casas particulares, los trabajadores del agro, los periodistas”.
Pero el cierre fue el momento más alto de su intervención. “Yo soy del partido de Mariano Ferreyra. Somos la fuerza política del movimiento piquetero que pone en pie los comedores para darle de comer a los que ustedes hambrean. Mariano Ferreyra murió asesinado acompañando a trabajadores que denunciaban la tercerización laboral. A nosotros no nos pueden correr porque somos esa memoria histórica de la clase obrera”.
Y advirtió: “Aunque quieran ilegalizar el derecho de huelga, tenemos claro que para conquistar estos derechos la clase obrera puso el cuerpo, puso el sudor, puso la sangre, puso los mártires. Y ustedes no saben a lo que se enfrentan porque están poniendo en marcha un enorme proceso de rebelión”.
La definición final sintetizó la jornada y dio una perspectiva: “Esta ley es una infamia. Que quede bien claro, no la vamos a dejar pasar. Llamo a toda la población trabajadora a organizarse, a no tenerles miedo, a rebelarse y a tirar abajo en los hechos esta reforma laboral esclavista para imponer una salida de los trabajadores”.





