Sindicales
1/11/2026
Rosario
Polo de la Niñez: nueva fachada que no resuelve viejos problemas
Pullaro inauguró el edificio en medio de una movilización de los trabajadores de Niñez.
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El gobierno de Santa Fe inauguró un Polo de la Niñez rodeado de una movilización de trabajadoras y trabajadores del área, denunciando los bajos salarios y la precarización laboral. Una situación que también alcanza a los equipos municipales del área bajo la gestión de Pablo Javkin.
El edificio inaugurado en Rosario, destinado a intervenir ante situaciones de vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes, contaría con 190 trabajadores que cumplirán guardias de 24 horas, realizarán entrevistas con niños y familias y coordinarán intervenciones con otras áreas estatales.
Si bien la reivindicación de un nuevo lugar de trabajo es un reclamo muy sentido por los trabajadores del área provincial, que vienen denunciando desde hace más de 10 años que trabajaban en sucuchos con ratas y en condiciones edilicias deplorables, no se atendió el reclamo de fondo sobre la precarización laboral y los salarios de miseria. Tampoco respecto de la sobrecarga de tareas, por la falta de cargos, para responder a la demanda.
En los Centros de Acción Familiar (CAF) las trabajadoras llegan a tener a su cargo entre 15 y 20 niños de primera infancia, es decir, bebés y chicos de hasta 4 años, bajo distintas modalidades de fraude laboral.
Algunos lo hacen bajo contrataciones de prestación de servicios, convenios basura con el Estado. Otros equipos como los Acompañantes Personalizados (AP) trabajan directamente como monotributistas, sin ningún tipo de relación de dependencia y protección colectiva, como la que tienen los trabajadores de planta transitoria o permanente, que realizan las mismas tareas.
El compromiso de los trabajadores no reemplaza los recursos que faltan
Desde el gobierno señalaron que: “Sentimos que teníamos que hacer algo y fue madurando esta idea, por el amor que le pone cada uno de los equipos”.
Ese compromiso es de los trabajadores y no del gobierno, y es lo único que permite sostener tareas esenciales frente al abandono estatal. La tragedia de San Cristóbal, donde un adolescente armado atacó a tiros su escuela y mató a un compañero de 13 años ante la total falta de detección temprana, expuso de manera brutal la podredumbre de un sistema carente de equipos interdisciplinarios, que se sostiene a costa de la explotación de sus trabajadores, incluso hasta comprometer sus vínculos humanos y su salud mental.
Pullaro afirmó que el Polo de la Niñez será un espacio donde “los niños puedan ser muy felices”. La frase demuestra que no sabe de lo que habla, porque no hay “niños felices” en situación de vulneración de sus derechos, que no resuelve con un edificio sino con nuevas relaciones sociales y humanas que para transformarse requieren de recursos genuinos.
Muchos chico atraviesan instituciones, trabas burocráticas y hogares de niños que se caen a pedazos, para luego volver a un "centro de vida" igualmente roto.
Los mismos que se llenan la boca hablando de los derechos de las infancias son responsables de la catástrofe social que profundiza el ajuste de Javier Milei. Un ajuste al que Pullaro y sus legisladores acompañan votando las leyes de LLA en el Congreso. También son quienes anuncian políticas de “mano dura” y promueven el encarcelamiento de los mismos adolescentes que dicen proteger.
Precarización en todos los niveles
Los equipos municipales de la Dirección General de Infancias y Familias, bajo la gestión de Pablo Javkin, están igual. Provincia y municipio forman parte del sistema de protección integral de las infancias, y sus trabajadores comparten las pésimas condiciones laborales.
Javkin replica la política de fraude contractual y salarios que en la mayoría de los casos apenas rozan el millón de pesos. En la mentada Dirección buena parte de esos contratos se financian con recursos que la provincia transfiere al municipio mediante convenios anuales. Cada vez que deben renovarse, los trabajadores pueden pasar más de dos meses cumpliendo sus tareas sin contrato y, por lo tanto, sin cobrar.
Entre los trabajadores de planta permanente los salarios son escandalosos: incluso quienes tienen más de 10 años de antigüedad no llegan a cobrar $1.500.000.
Este vaciamiento avanza al amparo de la pasividad cómplice de las conducciones gremiales de ATE y del Sindicato Municipal, que esquivan la convocatoria a asambleas y dejan correr el ajuste.
Por un plan de lucha de todos los trabajadores de Niñez
La salida no puede ser que los trabajadores sigamos poniendo el cuerpo para sostener un sistema que nos precariza. Necesitamos organizar un plan de lucha que unifique a los equipos provinciales y municipales de Niñez con el conjunto de los trabajadores del sector.
Por el pase a planta de todos los precarizados, por salarios que alcancen la canasta básica familiar y por condiciones dignas de trabajo.
Los derechos de las infancias también se protegen defendiendo a quienes trabajamos todos los días para garantizarlos.

Necesitamos ser independientes: nos autofinanciamos en un esfuerzo colectivo de quienes estamos de este lado de la lucha. Con tu aporte mensual podemos seguir creciendo en esta tarea militante, haciendo oír la voz obrera y la perspectiva socialista para que gobiernen los trabajadores


