Sindicales
14/1/2026
Río Negro y Neuquén: la Cafi propone unos miserables $5.000 de aumento por día para miles de rurales y en plena cosecha
Lo ofrecido por la patronal deja los salarios en la indigencia. Paro y plan de lucha.

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Collage de Prensa Obrera
Este jueves tendrá lugar la cuarta paritaria entre la Cafi (Cámara Argentina de Fruticultores Integrados) y la dirección de Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores) para definir el salario de cosecha y el precio por productividad (bins) para miles de rurales de Río Negro y Neuquén. La patronal ofrece sin vergüenza un 15% de aumento. Por su parte, la dirección de Uatre exige un 33% por la inflación anual que se conoció ayer.
Con salarios que hoy no superan de bolsillo los $750.000, en caso de ejecutar el aumento patronal significaría unos miserables $5.000 por día y solo $1.500 por productividad, arrojando salarios de no más de $850.000 de bolsillo. En caso de ejecutarse el aumento pedido por Uatre, significaría algo más de $10.000 por día y unos $3.000 por productividad, arrojando salarios que pueden llegar a $1.100.000. Este salario sería para quienes trabajen el mes completo, es decir 25 días, como en marzo, el mes más largo de la temporada en pleno, y baja sustancialmente hacía el final de temporada en abril, donde queda una gran masa de desocupadxs rurales.
Aunque Uatre presenta algo superador respecto de la propuesta patronal, también queda por detrás de la línea de pobreza, que ayer afirmó el Indec se ubica en $1.250.000. Mucho más de la canasta básica familiar, calculada en la Patagonia en $1.650.000.
Prácticamente todo el sector rural sigue muy atentamente la negociación, mientras cosecha a precio viejo, perdiendo ante la inflación y la devaluación. Además se sufre la aplicación de la reforma laboral de hecho. En las chacras las tercerizadas solo avanzan y arrojan a miles de rurales a vivir en condiciones de vida inhumanas, hacinados y sin servicios básicos como agua potable, camas y con gamelas sin mínimas condiciones.
Se conoció en inspecciones, que se realizaron en Villa Regina por parte de la dirección de la seccional, cómo rurales amenazados por la patronal se esconden para no ver amenazadas las fuentes laborales. Es que hoy por hoy la discusión laboral es cara a cara entre cada rural y la patronal, o directamente mediante un tercero, el dueño de la tercerizada que viene tomando la forma de cooperativa de trabajo. Se conoció también cómo están siendo transportados.

De todos modos, existen sectores de rurales que están realizando asambleas de base en algunas localidades que exigen a sus dirigentes que se convoquen medidas de fuerza. Ante este pedido la dirección de Uatre respondió con un comunicado en el que convoca a un estado de alerta y movilización, sin medida concreta. La posición de diálogo ante una patronal enriquecida y favorecida por las medidas del gobierno, sea los beneficios estatales, las declaraciones de emergencia agropecuaria (Bichos de Campo, 8/1) y las medidas antiobreras como la Ley Bases y la reforma laboral, no corresponde; hacen falta otras respuestas y otras exigencias.
Entendemos que la base para discutir un aumento salarial verdadero que afronte lo perdido y la inflación del último año es elevar e igualar los salarios rurales al costo de la canasta básica familiar, y atarlos a la inflación, que en los últimos meses viene evidenciando un ascenso, cuando el gobierno libertario aseguraba que iba a desaparecer. El día para cumplir con estos salarios debería quedar mínimamente en $50.000 por día y de bolsillo. Hay que sumar el 40% por zona que corresponde cobrar a cada rural que pise estas tierras, y el rechazo absoluto a la reforma laboral que pretende aprobar el gobierno.
Si mañana jueves no hay un buen salario rural debería llamarse a un paro general en Río Negro y Neuquén, con cortes en las rutas en todas las localidades del valle, como inicio de un plan de lucha que no puede seguir esperando.




