Sociedad

29/7/2026

Criaderos de animales: regular el negocio no termina con la explotación

Agregar Prensa Obrera como
medio preferido en Google
Karen Reichardt.

Un proyecto de ley impulsado por la diputada nacional libertaria Karen Reichardt para regular los criaderos de animales desató fuertes críticas entre las organizaciones proteccionistas.

Bajo el argumento de combatir la clandestinidad, la iniciativa presentada por la legisladora de La Libertad Avanza busca establecer un marco legal para una actividad basada en la reproducción de animales para su venta. Sin embargo, frente al abandono, la sobrepoblación y el maltrato, la salida no puede ser reglamentar su explotación comercial.

Mientras refugios y rescatistas están desbordados y afrontan de su bolsillo alimentos, medicamentos y tratamientos veterinarios, el Estado pretende regular el funcionamiento de los criaderos. Quienes se hacen cargo de las consecuencias del abandono carecen de recursos suficientes, mientras quienes lucran con la cría buscan un blanqueo que les permita continuar con su actividad.

El proyecto, además, coloca bajo una misma regulación a criaderos y refugios, pese a que persiguen propósitos opuestos. Unos reproducen animales para venderlos; los otros rescatan, curan y albergan a víctimas del abandono y el maltrato. Imponerles exigencias similares puede provocar el cierre de numerosos espacios de rescate, sostenidos por el esfuerzo de voluntarios y sin financiamiento estatal. En lugar de respaldarlos, el Estado amenaza con imponerles nuevas cargas.

No es un dato menor que sectores ligados al negocio hayan intervenido en la elaboración de la iniciativa. Una publicación de “Criadores Unidos” reivindica la participación de criadores en su redacción y celebra la posibilidad de convertirse en establecimientos habilitados. Una política de bienestar animal no puede confeccionarse a la medida de quienes obtienen ganancias de la reproducción y venta.

Antecedentes

La lucha contra las carreras de galgos constituye un antecedente importante. En 2016, la movilización de las organizaciones proteccionistas enfrentó los intereses que defendían esta práctica y conquistó la Ley 27.330, que prohibió las carreras de perros en todo el país. La bancada del Frente de Izquierda - Partido Obrero intervino activamente a través del entonces diputado nacional Néstor Pitrola, acompañando las movilizaciones y la pelea por la prohibición. Esa experiencia mostró que los intereses económicos que se benefician de la explotación animal pueden ser enfrentados mediante la organización y la lucha.

Sobran también ejemplos de las condiciones existentes en numerosos criaderos. En distintos operativos realizados durante los últimos años fueron rescatados cientos de perros, gatos y otros animales hacinados en jaulas, entre sus propias heces y con graves problemas de salud. No se trata simplemente de distinguir entre establecimientos clandestinos y habilitados: mientras la cría esté subordinada a la ganancia, los animales seguirán siendo tratados como mercancías.

Un planteo de salida

Hay que avanzar hacia la prohibición de la reproducción y venta de animales con fines de lucro. Los criaderos existentes deben atravesar una transición bajo control estatal y de las organizaciones protectoras, garantizando atención veterinaria y un destino adecuado para cada animal. El embargo de las cuentas y activos de sus propietarios debe contribuir a solventar los gastos de rescate, tratamiento, traslado y cuidado, para que esos costos no recaigan sobre refugios y rescatistas.

Las necesidades excepcionales de reproducción por razones científicas, veterinarias, sanitarias o sociales deben ser evaluadas y, cuando estén debidamente justificadas, desarrolladas por instituciones públicas y sin fines de lucro, con intervención profesional y control de las organizaciones protectoras. La prioridad debe ser la salud, la dignidad y el bienestar animal, no la rentabilidad privada.

Hace falta una política integral de castraciones masivas, sistemáticas y gratuitas, atención veterinaria pública, campañas permanentes de adopción y financiamiento estatal para refugios y rescatistas. Los recursos hay que ponerlos al servicio de terminar con el abandono y el maltrato, no de garantizar las condiciones para que continúe el negocio con los animales.

Kristalina en Vaca Muerta: los hidrocarburos son para pagarle al FMI
Kristalina en Vaca Muerta: los hidrocarburos son para pagarle al FMI
Cae el consumo local de combustibles, mientras crecen las exportaciones y el negocio de las petroleras y el capital financiero. -
prensaobrera.com
Georgieva, Milei y el FMI
Georgieva, Milei y el FMI
Editorial de 14 Toneladas T3E23. -
prensaobrera.com