Sociedad
25/9/2026
En la Argentina de Milei una señora se inmoló a lo bonzo
Atravesaba una situación económica complicada, acentuada por el ajuste sobre los jubilados.
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Lejos de las primeras planas de los medios de información, se dio a conocer la muerte de una señora jubilada de 79 años que vivía en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, luego de cuatro días de agonía.
Lo poco que se informó hasta la fecha es que la jubilada vivía sola, había perdido ya a su marido y a un hijo y que estaba atravesando una situación económica sumamente penosa, al punto tal que ya no podía pagar los servicios, situación que también padecen millones de jubiladas y jubilados como ella. Solo tenía la compañía de un perrito, el cual dejó dicho que se lo cuidaran. Según los trascendidos, ella estaba deprimida y que todo esto la condujo a su trágica decisión.
Pero esta señora extraordinariamente valiente, de quien no se informa su identidad, decidió poner fin a su vida de un modo tan brutal como el de prenderse fuego viva para que su muerte no pasara inadvertida.
Si queremos conocer o investigar cuál es la tasa de suicidios de adultos mayores en nuestro país, en 2025 y lo que va de 2026, no es posible obtener esta información, porque el Departamento de Estadística e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud no aporta estos datos cuya información es imprescindible para definir cualquier política sanitaria de prevención al respecto.
Pero el DEIS tampoco informa cuál es la tasa de muertes de adultos mayores de 65 años en nuestro país. Si existen estos datos del año 2024, que arroja que comparando la tasa de mortalidad de adultos mayores de ese año con 2023 se produjeron 21.176 muertes más de adultos mayores, una tasa que superó incluso la producida durante la pandemia.
Cuántas de estas muertes entonces fueron suicidios no lo sabemos, y cuántos se produjeron en los años 2025 y lo que va de 2026, cuando empeoraron todas las políticas públicas de salud, particularmente para los adultos mayores, con el vaciamiento del Pami, las obras sociales, sindicales y provinciales y de los propios hospitales públicos, sean estos nacionales, provinciales o municipales, tampoco lo sabemos, ni podemos averiguarlo con información oficial.
Dice la información antes mencionada que la señora padecía un cuadro de depresión. Tampoco hay cifras ni estadísticas que midan los niveles de afecciones o enfermedades de la salud mental como depresión, ansiedad, pánico, estrés, provocada por las políticas brutales de masacre social que está llevando adelante el gobierno de Milei y la banda de ladrones que lo secunda, comenzando con su propia hermana Karina.
Los hospitales e institutos que atienden la salud mental están siendo desmantelados. El presupuesto para la salud pública ha sido vaciado. Lo mismo que los presupuestos para discapacidad, universidades, etc.
Este cuadro de derrumbe social afecta a todas las franjas etarias de los sectores humildes de la población, que es la mayoría inmensa en nuestro país y provoca los mismos efectos.
La inmolación de la jubilada de Trenque Lauquen pone todo esto al desnudo, de un modo absolutamente brutal, y precisamente por ello pretende ser ocultado. La responsabilidad de Milei en este crimen social es directa.
El suicidio de nuestra jubilada es la punta de iceberg de la tragedia social que vivimos en nuestro país. Milei es responsable pero también hay un silencio cómplice de los aparatos políticos patronales, el peronismo en primer lugar y la burocracia de las centrales obreras que han sido incapaces siquiera de sacar un comunicado de repudio frente a este hecho.
Tendremos que honrar la memoria de nuestra jubilada desarrollando una lucha consecuente hasta terminar con este gobierno de horror y la miseria.




