Universidad

2/7/2024

La izquierda como oposición estratégica a las autoridades de la UNA

Algunas conclusiones que nos dejan las elecciones a Consejo y centros.

UNA.

Entre paros, movilizaciones, palos y gases, llegamos al final de las elecciones de la Universidad Nacional de Artes, con triunfos y batallas titánicas para nuestra UJS y con resultados que nos dejan algunas conclusiones a simple vista así como también un nuevo escenario político planteado en la universidad en su conjunto.

Si bien no hubo corrimientos en ninguno de los centros de la UNA, la gestión consolida lo propio y avanza especialmente en Audiovisuales, quedándose con la mayoría en el Consejo Superior y el Departamental. Encarnaron sus armados centralmente las agrupaciones de La Cámpora (Estetika), de la rectora Sandra Torlucci, pero con un giro: el armado de frentes.

Las agrupaciones que integramos les compañeres de la UJS dieron una pelea descomunal, presentando listas independientes de las autoridades en Visuales, Movimiento, Audiovisuales, Formación Docente y Dramáticas; obtuvimos importantes resultados, como lo demuestran los casos de Visuales y Movimiento, donde mantuvimos ambas conducciones con el 55% y el 70% de los votos. El debate sobre cómo enfrentar la próxima etapa debe partir de un análisis serio acerca de cómo terminaron estas elecciones.

Las autoridades K

Las autoridades han tenido que gestionar apoyarse en otros agentes como Patria Grande o el Evita en Audiovisuales (entre otros grupos y grupitos), que capitalizaron lxs consejeros. Esto no es nuevo en nuestra universidad, cuando las gestiones no pueden entrarle a les estudiantes con sus armados más duros comienzan a hacer jugar a los partidos del régimen político, como lo es el peronismo en todas sus variantes.

Tampoco son nuevos estos agrupamientos, Patria Grande y la Mella condujeron Visuales en 2016 y votaron la destrucción del plan de estudios y se integraron al decanato de Marotta. ¿El resultado? Desaparecieron producto de su adaptación y el rechazo popular del estudiantado, que hasta hoy sufre la reforma del plan.

Su política pasa por buscar trastocar un planteo. Su “unidad contra Milei” incluye a las autoridades, desde la rectora Torlucci hasta los diferentes decanatos, que son responsables, hace muchos años, del recorte de nuestras carreras, las pobres condiciones edilicias y que han dispuesto que la defensa de la universidad tiene, para ellos, límites claros: sus lugares de poder y de camarillas. Por eso se han negado a levantar la consigna de “derrotar el plan Milei” (propuesta nuestra) y han aplicado puertas adentro el recorte presupuestario sin proponer ninguna medida de lucha propia como universidad.

Mientras nuestros centros de estudiantes utilizaron la campaña para hablar del salario docente, las autoridades no han expresado ni una palabra. Saben que en parte son responsables por haberse quedado afuera de todo aumento presupuestario para las universidades. Es la razón por la cual no asistieron a la plaza contra la Ley Bases, y, peor aún, se negaron a levantar (¡dos horas!) la elección de consejeros estudiantiles para ir a la movilización por los detenidos.

Todo para beneficiar a sus agrupaciones, que necesitaron cada segundo para instalar sus propuestas y sobre todo aclarar “que no son agrupaciones de las autoridades”. Estas agrupaciones y frentes como el Fulf en Audiovisuales llegaron a decir mentiras como que su militancia partidaria la realizan por fuera de la universidad; un giro antipartidos políticos que no sorprende, pero que fortalece prejuicios que heredamos de la dictadura militar, en un contexto donde las organizaciones políticas son atacadas por Milei. El kirchnerismo y peronismo, más que nunca, se encuentran negociando el ajuste; por eso no se coordinan las luchas, la CGT y las CTAs hacen paros a cuentagotas para no joder y negociaron su retirada de la plaza siendo funcionales a la represión brutal y la caza de brujas del gobierno que terminó con compañeros pasando la noche en penales de alta seguridad. No podemos dejar de mencionar que es bajo el cargo de terroristas que todavía tenemos compañeros detenides.

La ayuda de afuera para tener un armado propio responde a una necesidad: que no haya centros que construyan la verdadera unidad, con estudiantes y docentes.

La izquierda y sus laberintos

Es imposible no vincular el avance de las autoridades con el retroceso de algunos de los sectores independientes en la facultad. El PTS-Contraimagen rompió nuestro frente en Audiovisuales por sostener un interés propio y no de conjunto. Teniendo decidido que iban a romper nuestro frente, se mantuvieron extorsionando hasta el final con una superioridad que se demostró no tenían. Reclamaron un lugar en el Consejo, cuando jamás presentaron una lista ni dieron la pelea con las autoridades en esos espacios. Se la quisieron llevar de arriba y con ayuda de la gestión en la Junta Electoral usurparon grotescamente el color negro de nuestra lista electa de Rebelarte, una actitud de poca camaradería pero sobre todo una mancha que no se borra entre quienes defendemos la independencia política. El resultado puso blanco sobre negro: la discusión era ficticia. El PTS, que pedía paridad, perdió contra la lista de Rebelarte de manera contundente: fueron duplicados en Consejo y sacaron un 50% menos en el centro. Esta situación pone arriba de la mesa otra cuestión. Con el PTS siempre tuvimos un debate sobre qué política darle a la organización de los estudiantes que no veían en el Ceaa una herramienta de lucha. Mientras ellos optaron por un embellecimiento del basismo, Rebelarte buscó imprimir una política: unidad con todos aquellos que quieran luchar (algo que, lamentablemente, el Ceaa rechaza en los hechos de forma permanente). El hecho de no haber llevado de conjunto esa orientación permitió que esa comisión de base sea mejor aprovechada por el kirchnerismo-gestión que por el FIT-U. Los resultados están a la vista y deben ser puestos encima de la mesa de cara al futuro.

En Visuales, el PTS se fue del frente sin dar explicaciones, dilatando hasta el final el armado hasta presentarse por su cuenta. De fondo expresan una orientación, la de atacar la organización de los gremios como los centros de estudiantes, haciendo basismo despolitizado. De vuelta, los resultados: fueron quintuplicados por nuestra lista, que, sin ellos, mantuvo de forma contundente la dirección del Ceavi. Los números no son todo pero no pueden soslayarse.

El caso del Nuevo MAS y Arteinsurreccion, no obstante, es tal vez el caso más resonante de la elección. Es inédito que una agrupación que construye un centro desde 0 pueda ser rechazado por un amplio sector de la facultad en tan poco tiempo (caída del 28% en Consejo y del 23% en Centro). Sin dudas, jugó el hartazgo de les estudiantes de Audiovisuales respecto a sus tratos, sus métodos antidemocráticos, su acoso vía “spam” entre otros métodos que nuestras agrupaciones denuncian desde el día uno. Esto se expresó durante toda la elección, desde abucheos en cursos hasta en el hecho de que perdieron la mayoría en el Consejo. El problema es de grave alcance político, la izquierda tiene que defender gremios independientes que sean un canal de organización genuino de les estudiantes y que los convoque a organizarse. La última asamblea del Ceaa (dos en todo el año) fue una aparateada, copada totalmente de militantes del NMAS, donde se bloqueó el micrófono y se votaron solamente las mociones que la conducción propuso; en ese mismo sentido, se eliminó el grupo de Whatsapp de la asamblea (!). El problema político radica en la parálisis a la que sometieron al Ceaa en pos de “bloquear” al resto de las agrupaciones y la confrontación política. Durante febrero y marzo las movilizaciones en el Incaa y en defensa del Gaumont fueron enormes. Les estudiantes reclamaron asambleas que jamás impulsaron. Lo mismo pasó al inicio de clases, hasta que fue inevitable (y desastroso). Toca preguntarnos, camaradas, lo siguiente: ¿a quién perjudican estas actitudes hostiles? A ellos mismos, sin dudas, pero sobre todo al movimiento estudiantil, que se aleja de la organización gremial y política, en un contexto donde el cine independiente y la educación pública penden de un hilo. Es sin dudas esta conjunción de las partes la que hizo avanzar a la gestión y al Fulf en Audio. Las autoridades hicieron su apuesta por un lado, y por el suyo el peronismo se rearma políticamente en la universidad. Pero no se puede entender su victoria sin antes observar este brutal retroceso de Nuevo MAS.

Nuestra elección y nuestra conclusión: la necesidad de que la izquierda sea la oposición estratégica

Nuestra orientación, desde el Partido Obrero, fue clara: la UNA, así como la conocemos, puede desaparecer. Por eso hay que organizarse. Nuestra orientación política es la que defienden los centros de estudiantes que dirigimos: la puesta en pie asambleas, comisiones abiertas y actividades para organizar la lucha por la defensa de la universidad y la cultura independiente en todos los terrenos. Nuestro programa es diametralmente opuesto al de las autoridades de la UNA, que a través de sus agrupaciones buscan avanzar en el control del centro de estudiantes y de representaciones estudiantiles en el Consejo para seguir encorsetando al movimiento estudiantil. El fin último es lograr que pasen los acuerdos con el gobierno sin lucha, y que en la medida que puedan proteger sus cargos negociar entregar nuestra universidad. Lo vemos con su intento de virtualizar las carreras: en folklore y dramáticas lo han hecho en tramos enteros de la carrera y no hay ninguna acción ni medida concreta respecto a la crisis edilicia: Salguero se inunda, Rocamora no tiene luz, a Loria se le caen los tubos de luz, Huergo es Siberia, French no tiene puertas en los baños y así podríamos seguir hasta el infinito.

Entendemos que esta política recibió un respaldo en los resultados de esta elección. En Visuales hemos revalidado la conducción del Ceavi de la mano del VOL, una agrupación que ha transformado la facultad ante el abandono de las autoridades, la ha dotado de un método estudiantil genuino, siempre presente en la sede de Huergo ante la ausencia de absolutamente todo. Con el 55% de los votos arrasa una lista que organiza la lucha, arma las comisiones abiertas del centro y gana espacios y mejoras en la facultad; no alcanzaron las proscripciones a su presidenta ni a sus consejeras Aman Speranza y Roxi Fajardo. Las autoridades estuvieron cerca de perder la minoría en el Consejo, y fue el único departamento donde las autoridades no avanzaron. Los consejeros de La Cámpora faltaron a casi todos los consejos, hicieron una campaña contra el centro mientras a muches no les conocemos la cara salvo por redes sociales. EL VOL no solo está en cada lucha y cada necesidad estudiantil, presentes todo el año, sino que es el único centro que nuclea en sus comisiones abiertas a estudiantes independientes y otras agrupaciones. El PTS, por ejemplo, que rompió nuestro Frente de Izquierda en este departamento sin explicaciones, promulga las agresiones contra el centro y sus compañeras en estos espacios tan importantes. Mientras tienen un lugar democrático para opinar y construir, expresan que no les interesa la participación sino atacar faccionalmente un centro democrático y participativo para beneficiar su armado insignificante.

En Movimiento, el BUM se impuso por el 70% de los votos, con la misma orientación: un Cedam participativo, que abre las comisiones y las asambleas para que todes se expresen, pone en pie sus espacios y pelea por las mejoras edilicias. Un ítem aparte merece mencionar que el BUM y la UJS son una pata fundamental en la construcción del gremio de la Danza, que sin duda está escribiendo la historia de la sindicalización de les bailarines en Argentina. Sin embargo, también en la calle Loria avanzó la gestión; en Movimiento ganó la minoría en el Consejo Departamental, lo que suma una voz más en apoyo a la decana Gigena. También revalida su mandato en el CEF La Taty Almeida, agrupación abiertamente de las autoridades de Folklore, las más privatizadoras en toda la UNA con un total de 60 cursos de extensión sin mencionar las maestrías pagas.

Por otro lado, en Formación Docente y Música la elección fue solamente de claustros estudiantiles para el Consejo ya que no cuentan con centros de estudiantes; en ambos departamentos las que bloquean su conformación son las agrupaciones del riñón de la gestión, que se han visto fortalecidas en estas elecciones. En FD, La Colectiva se quedó con todos los consejeros ya que se reduce la representatividad por ser área transdepartamental. Nuestra lista UnidesxFD fue la única que levantó un programa independiente, impulsando la vuelta del necesario CEFoDo para defender la formación docente, atacada desde todos los frentes por el gobierno de Milei. En Música, nuestra agrupación La Clave no pudo presentar lista por los pisos proscriptivos de las autoridades; sin embargo se prepara una juventud decidida a poner en pie asambleas y espacios para defender la UNA y construir el centro.

Nuestro programa es el contrario al de las autoridades y los partidos tradicionales del régimen político. Vamos a defender la UNA y su presupuesto con los métodos de la clase trabajadora: huelga, asamblea y movilización. Exigimos la triplicación del presupuesto y su indexación por inflación porque sin ello la UNA puede desaparecer. Nos organizamos contra la deserción, organizando becas estudiantiles y reclamando becas como la Progresar, ante una universidad que te deja ir si no tenés para pagar los apuntes y materiales carísimos. También por el boleto educativo gratuito y por el salario, entendiendo que sin docentes y no docentes no hay UNA.

Les estudiantes debemos sacar conclusiones profundas luego de esta elección. La izquierda debe trabajar de conjunto en lograr un reagrupamiento de nuestras fuerzas, para defender una perspectiva independiente de las autoridades, porque sin duda será la única alternativa para defender la educación y nuestra UNA. Las autoridades están dispuestas a negociar el ajuste en la universidad con el gobierno de Milei y sus correas de transmisión en los centros de estudiantes y los consejos serán sin dudas un boleto para planchar la lucha y contener la rebelión. Nuestro accionar tiene que ser diametralmente el opuesto, debemos impulsar para el segundo cuatrimestre una enorme asamblea interdepartamental con todos los centros de estudiantes donde los que defendemos una orientación independiente seremos mayoría. En este mismo sentido, la urgencia de votar un plan de lucha común que prepare la huelga general educativa nos tiene que encontrar en un frente único de lucha porque la UNA puede desaparecer.

Hablamos de oposición estratégica por lo siguiente: no hay que simplemente estar “en contra de” Milei. Es él o la UNA. Tenemos que derrotar el plan motosierra y eso es algo que las autoridades no están dispuestas a hacer (y, sus agrupaciones estudiantiles, lógicamente tampoco). Necesitamos un gran frente único de lucha que incluya a todes aquelles que busquen seguir este camino de independencia política, pero que saque a la izquierda de sus derivas autoproclamatorias: la defensa de un aparato o la reivindicación de una etiqueta solo lleva a retrocesos que les permiten a las autoridades avanzar. Aprender de lo que hicieron los centros de izquierda que no sucumbieron ante las autoridades es clave no por lo que pasó, sino por lo que vendrá.

Hay que estar a la altura de la historia, dejar de lado los intereses particulares, para ponderar la necesidad de organizarnos por los intereses y las reivindicaciones de les estudiantes. Si luchamos, Milei se cae. Si nos organizamos, la rebelión puede tener un alcance inusitado, ya que les estudiantes de la UNA la hemos defendido siempre con uñas y dientes, con los métodos de la clase obrera: corte, lucha y ocupación contra los ajustes de todos los gobiernos. Esta vez no será la excepción. La educación se defiende! ¡Adelante compañeres!

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