Universidad
12/8/2026
Universidad de Córdoba: segundo mandato de Boretto, ¿cómo enfrentamos la continuidad del ajuste?
En un cuadro de reclamo salarial de la docencia universitaria, el rector de la UNC, Jhon Boretto y la vicerrectora Mariela Marchisio asumieron su segundo mandato.
Seguir
Jhon Boretto asumió como rector de la Universidad Nacional de Córdoba en un acto protocolar celebrado en la sala de Las Américas, en el que estuvieron presentes la vicegobernadora Myrian Prunotto, junto a referentes de los diferentes partidos patronales, empresarios, hasta el arzobispo de Córdoba y representantes de Poder Judicial. Toda una manifestación de los intereses y los alineamientos con el que el radical piensa continuar gobernando.
En su discurso, Boretto agradeció a cada presente y se destacó una particular mención al gobierno provincial, que de manera abierta respaldó su campaña en las pasadas elecciones celebradas en el mes de mayo.
Respecto a las políticas institucionales trazadas de cara al año 2030, planteó un eje centrado en la “modernización académica y la flexibilidad curricular”, que busca profundizar la actualización de los planes de estudio y trayectos de formación más breves, flexibles y colaborativos, para "democratizar el acceso" y responder de manera ágil a las nuevas demandas profesionales. En otras palabras, cambio de planes de estudio, reducción de contenidos y una clara mirada puesta en que los trayectos académicos sean más cortos, para tener de forma más rápida egresades listes para ser la mano de obra barata que exigen los patrones del capital que se hicieron presentes, en la asunción de la dupla Boretto–Marchissio.
También hubo espacio para la demagogia con respecto al reclamo por el financiamiento universitario, donde expresó que la UNC “seguirá al frente de este reclamo”. Sin embargo, la realidad da cuenta que el rector es un actor clave, junto a las burocracias para favorecer que Milei siga sin cumplir la Ley de Financiamiento Universitario.
Hay en curso un pacto del CIN, la burocracia sindical y estudiantil con el gobierno nacional, en un acuerdo de no agresiones, tras firmar un arreglo para mantener solo en funcionamiento de los hospitales universitarios y un paritaria de un veinte por ciento, para docentes y no docentes.
Sobre el descalabro que sufre el sistema de ciencia y técnica, el flamante rector no dijo palabra sobre que el pasado 31 de julio, casi cuatrocientos trabajadorxs fueron dejados sin empleo. Personas que son licenciadas, doctoradas en sus disciplinas, tras cinco años de formación y luego tres años de trabajo postdoctoral, las cuales entre ellas muchas se formaron en la Universidad Nacional de Córdoba.
Tras una situación que lleva más de dos años y medio, donde les únicos perjudicados son les trabajadorxs universitarios, docentes y no docentes, cientificxs e intigadorxs y les estudiantes que hemos sido convidados de piedra en la discusión del presupuesto y los salarios. Donde vemos cómo la calidad académica se ve claramente afectada, en las facultades más chicas donde las condiciones de cursadas se restringen, hace muchos años, a un solo horario de cursado y pabellones con severas dificultades edilicias.
En las facultades más grandes y de mayor interés por parte del capital, no se construyen conocimientos de forma colectiva y mucho menos se enfocan una educación desarrolle un conocimiento crítico, sino por el contrario cada vez más adaptado a las demandas del sector privado. De esta forma la universidad pública gratuita, laica y de calidad se encuentran en un punto donde el ataque es brutal, no solo por parte de cada una de las autoridades universitarias nacionales, sino también de los ajustadores, ladrones y corruptos de los gobiernos provinciales y el gobierno de Javier Milei.
Ante este panorama la respuesta debe ser la organización y la lucha. La que en 2024 se hizo sentir en todo el país y con independencia política, una lucha como la que llevan les trabajadores judiciales y docentes de provincia.
En ese sentido es clave el desarrollo de un frente único, fusionando al activismo con la izquierda, en este punto el planteo de Comités Unitarios del FIT-U adquieren mayor relieve, sin dudas reagrupar a la vanguardia de estudiantes y trabajadores de la educación en la ruta de la huelga general por el fuera Milei es una tarea de primer orden.
Reagrupar al activismo es clave para Iniciar un plan de lucha donde les estudiantes de la universidad que venimos exigiendo que las casas de estudios se cimienten en el desarrollo de los intereses de la clase trabajadora, estemos al frente, y desarrollemos nuestro propio pliego de reivindicaciones, lejos de los que en 2025 nos plantearon confiar en que los mismo que ajustan pueden, resolver el conflicto presupuestario y cada reivindicación que planteamos.
Solo nosotres podemos saber qué es lo que debemos cambiar, exigir y motorizar, para salir de este modelo elitista, que dificultan el ingreso a las grandes mayorías, convierte la permanencia en una constante situación de dividirse entre el trabajo y la cursada y pone como un fin lejano la finalización y poder desarrollarse en el campo de la investigación y el desarrollo científico de todas las disciplinas académicas.
Con el método de la asamblea y movilización podemos transformar las condiciones en las que estudiamos, activando la unidad de trabajadores y estudiantes contamos con una poderosa herramienta para enfrentar al ajuste de Milei y Boretto, y para que nada siga como está.




