Ambiente
27/3/2026
Mientras censuran la defensa del agua, las mineras siguen contaminando los ríos
Volcó otro camión en Catamarca y derramó tóxicos, pero en la provincia aprueban nuevo Rigi.

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Manchas oscuras de vegetación muerta en vega seca del río Trapiche, producidas por la minera Livent.
Mientras tenía lugar la audiencia trucha y militarizada en el Congreso, en la que se censuró a cien mil personas para que no se expresaran sobre los efectos que tendría la reforma de la Ley de Glaciares, ocurrieron dos hechos que funcionan como casos testigo de lo que se viene para la Argentina bajo la batuta de Milei y los gobernadores socios de los pulpos mineros. A la par que se realizaba la audiencia “pública”, volcó en la Ruta 60, en Catamarca, un camión de la empresa china Zijin Mining Group que trasladaba salmuera tóxica, contaminando el río Chaschuil. En simultáneo, Caputo anunció la aprobación del Rigi para la ampliación del proyecto Fénix, otra explotación de litio en la provincia, donde en 2023 también volcó un camión derramando 20.000 litros de ácido. Además de contaminar, esta mina de litio, la más antigua del país, es conocida por haber hecho fraude subfacturando exportaciones. Pero ahora recibirá un trato fiscal privilegiado.
Fénix es uno de los emprendimientos de extracción de litio más importantes de Argentina, y está ubicado en el Salar del Hombre Muerto, en la provincia de Catamarca gobernada por Raúl Jalil, uno de los socios de Milei. Gracias a los libertarios, Río Tinto podrá gozar de las exenciones impositivas y las prebendas económicas del Rigi, que se suman a los permisos en materia de contaminación ambiental. Esta empresa se hizo hace relativamente poco de la multinacional yanqui Livent-Minera del Altiplano, que fue denunciada por exportar litio declarando al fisco apenas un quinto de su valor real. Livent generó un perjuicio fiscal estimado en más de 200 millones de dólares.
A esto se le añade una política contaminante. En 2023 un camión de la empresa volcó en el Salar del Hombre Muerto, derramando 20.000 litros de ácido. Las comunidades de Antofagasta de la Sierra denunciaron en su momento la desecación de la vega del río Trapiche, un humedal que abastece tanto a pastores como a la fauna local. La extracción intensiva de agua subterránea para sostener el bombeo de salmueras del proyecto Fénix “alteró de manera irreversible el equilibrio hídrico de la zona –que, cabe destacar, se caracteriza por una escasez de agua–”, según investigaciones académicas de la Universidad Nacional de Catamarca y del Conicet.
A pesar de robar y alterar el funcionamiento de los ecosistemas, el año pasado Jalil logró la aprobación en la Legislatura de un proyecto de ley para impulsar los negocios de Livent-Minera del Altiplano. Así se establecieron regalías del 1,2% de las ventas anuales (los informes de las mismas serían confeccionados por una consultora contratada por la empresa, lo que da lugar a maniobras) y se dio luz verde para que las mineras puedan evitar pagar regalías si consideran que el Estado hizo un uso "indebido" de las mismas.
A la par que se realizaban las “audiencias”, por otra parte, un camión de la china Zijin Mining Group que trasladaba salmuera tóxica volcó en la Ruta 60 y contaminó el río Chaschuil.
Las mineras casi no han dejado terreno en el cual no incurrir en una práctica confiscatoria. La empresa del patrón José Luis Manzano fue denunciada en 2025 por la Universidad Nacional por no pagarle por estudios técnicos (por ejemplo mineralógicos) estimados en más de 9.000 dólares.
Milei y los gobernadores impulsan estas iniciativas diciendo que van a suponer generación de empleo y un progreso general del país. Pero lo que ocurre es lo contrario, y en todo caso los que progresan son los capitalistas involucrados en el negocio minero. En Antofagasta de la Sierra, una región del proyecto Fénix, reinan el empleo precario y problemas básicos de infraestructura. Y, más en general, no se requiere mucha mano de obra en este rubro. Por otro lado, las empresas saquean la economía del país fugando capitales, tributando menos impuestos, pagando regalías irrisorias y sobrefacturando importaciones o subfacturando exportaciones, afectando a los trabajadores tomados en su conjunto que son los que principalmente padecen la crisis económica.
Con la reforma de la Ley de Glaciares quieren habilitar a estas empresas a realizar negocios en regiones glaciares y periglaciares, lo que podría afectar el 40% de las cuencas hídricas del país –que garantizan el acceso al agua de 7 millones de habitantes (aproximadamente el 18% de la población). Prácticas como el fracking pueden convertir el agua en inservible, y no se puede remediar un glaciar contaminado.
Movilicemos masivamente para derrotar la política capitalista, saqueadora y contaminadora del gobierno.




