Educación
26/9/2026
El Palomar
A sala llena, se realizó una charla sobre IA, educación, comunicación y trabajo en el ISFD N 34
Por iniciativa de docentes del profesorado.
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La IA generativa es motivo de numerosos debates en el ámbito académico y de la vida misma. La sociedad se ve sacudida por herramientas que permiten análisis y generación de contenido en tiempo real, pero que aparecen en un momento particularmente agudo de la descomposición capitalista y la carrera imperialista. Por eso, ya previo al pánico desatado por las advertencias de las CEOs de las Big Tech sobre un posible descontrol crítico en el desarrollo de la IA, a iniciativa de los docentes del ISFD N 34 se realizó una charla para abordar el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación, el trabajo y la comunicación.
La actividad tuvo como expositor invitado al licenciado en comunicación social Santiago Gándara, y a los docentes del profesorado Sebastián Franze, licenciado en psicología, y quien escribe, Didier Albera, licenciado en economía. Tocó varias aristas apuntando a sentar las bases para un abordaje crítico. Dejamos el video de la charla completa.
Abriendo la ronda de expositores, Franze realizó una contraposición entre qué escuela y qué niñeces y adolescencias tenemos hoy respecto del pasado. El acceso temprano a redes sociales ha construido nuevas subjetividades que hacen de la escuela un espacio que está siendo desafiado fuertemente, compitiendo con todo un consumo de entretenimiento rápido. Afrontamos una tendencia a la “macdonalización educativa”, esto es, la exigencia de adaptación del docente y los programas educativos a este mundo del entretenimiento y a la demanda, haciendo que la escuela tienda a perder su propio eje y sentido social específico. En este sentido, se mencionó también la sentencia millonaria que debe pagar Meta/Facebook en Estados Unidos por demostrarse el carácter adictivo de sus productos.
Por su parte, Gándara destacó que indudablemente existen cambios importantes con el advenimiento de la IA que llevan a un álgido debate sobre la terminología con la que debemos caracterizar el capitalismo de nuestra época. Pero así como ello, también afrontamos enormes continuidades cuando se trata de pensar como el ser humano ha ido incorporando otras tecnologías en su uso diario y en la comunicación, provocando una tensión específica no solo en el espacio escolar sino en las relaciones en general. Mostró que quienes controlan el tráfico de los datos del mundo y de las personas se reducen a tres o cuatro grandes tecnológicas que dominan la infraestructura para ello (centros de datos), de modo que las decisiones sobre como las personas nos comunicamos son tomadas en grandes líneas por estos monopolios. Esto les da a su vez la capacidad de diseñar el mundo del futuro, donde el desarrollo humano se encuentra ausente.
Finalmente, quien escribe este artículo inscribió la introducción de las tecnologías dentro de las relaciones sociales de producción actuales, en las que una minoría domina los medios de producción y una mayoría solo puede vender su capacidad de trabajo. En ese marco, introdujo una explicación de cómo funcionan y son posibles técnicamente las IA generativas y como se encuentra monopolizada la producción de microchips. Luego, dio cuenta de que no se trata solo de un boom inversor -y los riesgos de que estalle una burbuja financiera si no logra una adaptación general de la economía real que opera fuera del sector tecnológico-, sino que estamos hablando de una carrera imperialista por el dominio de la IA para servicios de inteligencia y usos militares como lo muestra el proyecto Stargate en Estados Unidos impulsado por Trump, Oracle y Microsoft, etc.
Hacia el final, introduje la cuestión de la tendencia a la automatización dentro del capitalismo, como un factor de enorme crisis, que impulsa la descalificación masiva y la expulsión de la fuerza de trabajo hacia áreas de supervivencia. No se trata por supuesto de un efecto meramente tecnológico, sino de la incapacidad del sistema social para funcionar sobre sus propias bases.
Los temas en discusión abrieron paso a que se exprese gran inquietud, en torno al papel de la escuela, de los docentes, de la posibilidad de regular y establecer redes de seguridad sobre el uso de la IA y las pantallas, de cuál es su efecto con el conocimiento humano. De un modo general, se invitó a pensar la acción docente no solo como la de aquel que acciona tales o cuales herramientas, sino la de aquel que conoce el mundo real en el que vive para que la escuela pueda ser ese ámbito donde lo humano y lo social concreto se problematiza colectivamente.





